Mar. Nov 24th, 2020

La idea de la esperanza y su influencia en el cerebro humano ha sido durante mucho tiempo un tema de debate entre la gente. La luminaria del siglo XVI Martín Lutero creía:

Todo lo que se hace en este mundo lo hace la esperanza.

Sin embargo, dos siglos después, Benjamín Franklin, el erudito estadounidense y uno de los padres fundadores de los EE. UU. Advirtió que «el que vive de la esperanza morirá en ayunas».

Ahora Matthew Gallagher, profesor asociado de psicología clínica en la Universidad de Houston, ha sumado su voz a este debate.

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La esperanza como rasgo principal

Matthew Gallagher ha declarado en Behavior Therapy que la esperanza es uno de los rasgos que predice la resiliencia y las posibilidades de recuperación de los trastornos de ansiedad. También informó que los cambios en la esperanza están asociados con cambios en los síntomas de ansiedad en una persona y la psicoterapia podría aumentar significativamente el nivel de esperanza en un individuo.

Matthew Gallagher tiene evidencia empírica para corroborar su afirmación. En sus ensayos clínicos, Gallagher examinó y registró el papel de la esperanza en la predicción del resultado de la terapia cognitivo-conductual (TCC) en 223 adultos tratados por cuatro trastornos de ansiedad comunes: trastorno de ansiedad social, trastorno de pánico, trastorno de ansiedad generalizada y trastorno obsesivo-compulsivo.

El resultado del tamaño del efecto indicó aumentos intraindividuales de moderados a grandes en la esperanza. Muestra que los cambios en la esperanza siguen siendo consistentes en los cinco protocolos de tratamiento de la TCC, que fueron significativamente mayores en la TCC en relación con la lista de espera.

El estudio actual

Gallagher afirmó que durante la revisión de la recuperación entre las diversas presentaciones clínicas, la esperanza fue un elemento común y un fuerte predictor de recuperación. Gallagher también señaló que la esperanza en un individuo aumentó gradualmente durante el curso de su TCC, y este aumento fue mayor para aquellos que se sometieron a un tratamiento activo que para aquellos en la lista de espera.

Además, la magnitud del aumento de la esperanza fue constante en los cinco protocolos diferentes de TCC y en los cuatro trastornos de ansiedad examinados.

Gallagher cree que esto subraya la importancia de buscar la esperanza como un factor importante para promover la recuperación entre los pacientes durante la psicoterapia.

Los resultados de Gallagher pueden ayudar a los terapeutas a comprender mejor cómo sus pacientes se están recuperando o reaccionando al tratamiento que se les está administrando. Si un cliente no está progresando mucho en su tratamiento o está estancado de alguna manera, la esperanza podría ser un mecanismo importante para guiar al paciente hacia su recuperación.

Hope presenta al individuo la oportunidad de identificar estrategias o formas de lograr sus metas y también la motivación para perseguirlas de manera positiva.

La esperanza también está estrechamente relacionada con otros rasgos psicológicos eficaces como la autoeficacia y el optimismo. En conjunto, se considera que tienen una gran relevancia para promover la resiliencia y la recuperación de los trastornos emocionales en un individuo.

Conclusión

Finalmente, se encontró un efecto estadísticamente indirecto pero importante que indica que las consecuencias del tratamiento sobre los cambios en la ansiedad estaban mediadas por los efectos del tratamiento sobre la esperanza. Juntos, estos resultados demostraron que la esperanza puede ser un mecanismo de cambio transdiagnóstico fuerte y prometedor que está estrechamente relacionado con los trastornos de ansiedad y el procedimiento de tratamiento.

Por escruti

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