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El país de los corderos
Escrutinio No. 69
Jesús Eduardo Hernández Estrada
Uno de los problemas que más se ha estudiado en la historia de la teoría política en todo el mundo, ha sido como tratar de reducir la desigualdad social, cuáles son sus causas, orígenes y de que forma la sociedad se podrá preparar para enfrentarla y si de alguna manera la reducción de esta tiene que ver con los grados de compromiso social que adquiere el ciudadano.
En el año de 1762 Jean Jacques Rousseau quizá en su obra más importante “El contrato social”, dedicó páginas de reflexión acerca de este tema en su primer libro con el nombre de “Discurso sobre el origen y los fundamentos de la desigualdad entre los hombres”, el autor analiza los factores que dan origen a la desigualdad entre los hombres y concluye que gran parte de esta desigualdad es porqué el hombre no busca su perfectibilidad[1] en sociedad, pero si busca siempre las mejores condiciones normativas –leyes que normen el trato entre los ciudadanos y castigos para aquél que se porte diferente- para dicha asociación, dejando en la asamblea pública (En el imaginario colectivo) la crítica, el escrutinio y veredicto de los efectos de la desigualdad y de la corrupción social, es decir, que la sociedad entera juzgue y recrimine aquél que se enriquece de manera excesiva.
Una sociedad encargada de vigilar y controlar a los poderosos, una sociedad que lleve en alto la virtud, la ética, la moral, en fin, una sociedad que esté preparada para convivir con el poder y hacer suyo los postulados de la sociedad perfecta que busca las virtudes y la excelencia para su bienestar colectivo.
Otros teóricos discutieron y hablaron en sus obras sobre este mismo tema Montesquieu, Diderot, Hobbes fueron grandes apasionados de cómo poder acabar con este problema que tienen todas las sociedades desde el principio de los tiempos, la desigualdad es un tema que ha permeado todas las sociedades y los pensamientos de todo el mundo.
El continente americano no fue ajeno a este pensamiento y en 1813 en la Nueva España, el sacerdote y luchador social José María Morelos y Pavón influenciado en la obras cumbres de la época y en la visión social inspirada por un dios que daba a todos los hombres las mismas oportunidades, escribió en sus “Sentimientos de la Nación”, obra cumbre del pensamiento político y social del mexicano, donde expone entre otras máximas que México era el territorio de los mexicanos y que socialmente se necesitaba generara una mayor igualdad[2] era necesario reducir el tiempo de los jornaleros y que se procuraran mejores costumbres para las clases marginadas. De esta manera Morelos exhortó al Congreso trazar leyes para moderar la opulencia y la pobreza y lograr así una mayor igualdad social.

Una vez más, nos encontramos con la disertación de cómo se podrá reducir la desigualdad social, hacer que los países sean más justos en su dimensión económica, es decir que todos tengan ingresos parecidos y la misma posibilidad de crecimiento económico.
Rousseau al no encontrar todas las respuestas a sus preguntas, acuño otro término: “El anti contrato social”, donde expone de forma más contundente y fría, la verdadera relación existente entre los poderosos o los dueños del dinero y el resto de los ciudadanos es decir, el pueblo.
Este escrito sirvió años más tarde para que el alemán Karl Marx analizara las relaciones de poder en su “El Capital”[3] y argumentar que el anti contrato social es en realidad “Un modelo perverso, según el cual los ricos y poderosos habrían engañado a los demás disfrazando los abusos como derechos”, descripción que se asemeja más al caso mexicano donde más de cien años después de los Sentimientos de la Nación, una vez más se vivía una severa pobreza y opresión y la clase económicamente fuerte cada vez lo era más. Grandes hacendados dominaban el territorio nacional y de los doce millones de habitantes para 1905, diez millones Vivian en extrema pobreza con mínimos o nulos derechos fundamentales, una población sumida en la marginación y en la explotación de una docena de dueños de prácticamente todo el territorio nacional.
Para 1910 se levanta en contra de este estado de opresión una camada de pensadores y luchadores sociales que veían en las armas la libertad esperada por todo el pueblo y creían que a través de ellas surgirían mejores condiciones sociales y la igualdad reinaría en el México más pobre del que se tenga memoria.
Después de la Revolución, surge en el México moderno una clase política, profesionales del arte de la negociación, hombres con visión de Estado, trabajadores de elección popular, representantes ciudadanos y hombres que harían de la política una forma de vida y un estilo que durará hasta nuestros días.
El partido en el poder tuvo varias transformaciones, paso de ser un clan de hombres con poder militar a un partido político y una clase política que invitó e incluyo a todos los sectores de este México moderno, el sector obrero, el campesino, el sector militar y el sector civil por primera vez se sentían representados y pensaron que el estado político mexicano trabajaría codo a codo para sacar al país adelante en una colaboración sociedad y gobierno.
Este partido hegemónico tuvo la particularidad de irse acoplando a los cambios y ritmos de la política mundial al grado de sin ser una dictadura de corte militar, se mantuvo más de setenta años en el poder –Si bien es imposible comparar los sexenios, pues cada uno tiene sus peculiaridades y sus puntos de análisis, para efecto del presente artículo se analizará desde esta perspectiva- y con esto convertirse en uno de los partidos políticos más estudiados en el mundo. Teóricos de todo el orbe se acercaban a estudiar y analizar como el Partido Revolucionario Institucional (PRI) se transformaba según el contexto histórico y parecía seguir representando los intereses de todos sus gobernados.
México vivió en los años 40, 50 y parte de los 60 una época de oro llamada el “milagro mexicano”, donde las exportaciones de petróleo permitieron que los ciudadanos gozaran de derechos sociales, sin embargo partir de la década de los 70 con la llegada de los tecnócratas[4] al poder y a la clase política se hicieron más evidentes las brechas entre ricos y pobres, desgraciadamente esta vez los ricos eran los representantes populares y la única representación que les importaba era la del dinero para sus bolsillos, las concesiones para sus empresas o para las empresas de sus amigos o familiares y como partido político la de tener el registro ante el Instituto Federal Electoral (IFE), y con esto tener uno de los mejores y más rentables negocios en México, un partido político.
La movilidad social y los intereses de los ciudadanos pusieron de manifiesto la poca capacidad de respuesta del gobierno mexicano, ya fuera por su salida violenta a todos los cambios que proponían los movimientos sociales que existieron en el México moderno, ya fuera por el poco diálogo que demostró en el conflicto juvenil de 1968 y del 10 de Junio de 1971 cuando vía el ejercito la clase política encontró como una solución al conflicto estudiantil la matanza de los líderes y con esto, el olvido social a todos los movimientos que surgían de la necesidad de justicia del pueblo mexicano, la única vía que encontró esta clase política para calmar las aguas sociales fue abrir en 1977[5] el espectro político y aceptar aunque fuera sólo como parte del maquillaje la participación de otros partidos y extender la ideología del mexicano a izquierda, centro y derecha.

Después de muchos intentos por quitar al PRI del poder, intentos que fueron desde denuncias ciudadanas, movimientos magisteriales, movimientos indígenas, grupos guerrilleros, partidos políticos ciudadanos, en el año 2000 México se cargo de energía, esperanza y en una de la votaciones con más participación, el Partido Acción Nacional (PAN) ganó las elecciones y con esto generó una ola de estudios, análisis, libros, revistas y corrientes de pensamiento.
Hacían su aparición los transitólogos, estudiosos que dedicaban sus horas de desvelo intentando justificar que la llegada del PAN al poder en México era algo digno de recordar y algo que merecía celebrarse porqué al fin la vida de millones de mexicanos sería mejor económicamente hablando la desigualdad social desparecería, Vicente Fox flamante primer presidente no egresado de las filas del PRI prometía acabar con el conflicto chiapaneco en 15 minutos si lo dejaban trabajar, por fin el presidencialismo mexicano y todas sus mañas como , el dedazo, el candidato oficial, el besa manos, el quita y pone gobernadores y las cámaras a disposición desaparecería del imaginario político de los mexicanos… Una fiesta estaba por comenzar.
Sin embargo un triste amanecer llego de nuevo para el país, las viejas costumbres del poder regresaban incluso algunas de ellas con más fuerza, la distancia entre gobernantes y gobernados se hacía más y más grande, los beneficios sociales poco a poco desaparecían, los interese que se comenzaban a defender eran estrictamente los de clase, ahora más que nunca se veía que el presidente de los mexicanos era más bien el presidente de los grandes intereses y de los dueños del dinero, comenzó la era del poder mediático por encima del poder de los discursos, las ideas y de las mejores plataformas políticas para los ciudadanos.
Llego la época de los cambios estructurales, de los cambios necesarios para el crecimiento de México, de los sacrificios como sociedad, pero también llego la época del avance tecnológico, de la posibilidad de comparar en tiendas que hace años sólo estaban del otro lado del Rio Bravo, teléfonos celulares para todos –sin importar que sean las tarifas más cara del mundo- internet, para aquel que lo pueda pagar –aunque este sea uno de los más deficientes del mundo- automóviles al alcance de todos los bolsillos –no importando que en muchas ocasiones sea una compra patrimonial-. El estilo de vida de los países del primer mundo ahora en México, miles de personas que gozan de sueldos mucho mejores que el resto de la población, sin importar que estos trabajos sean temporales, sin derechos laborales y sin seguro social. ¿Que más da?, lo que vale es tener mucho y gozar rápido del aquí y ahora, el futuro y la vida que le daremos a nuestros hijos -si los tenemos- no importa.
Finalizó así el primer sexeniodel cambio, con más errores que aciertos, sin embargo los transitólogos seguían argumentando que era muy poco tiempo para poder afirmar que el PAN sabia y podía gobernar, que había que esperar para ver si después de familiarizado con el poder lo podían hacer mejor, finalmente el pueblo mexicano parece estar aquí para aguantar hasta que llegue quien sepa, pueda y quiera gobernar bien al país y así juntos gobierno y sociedad llegar al bienestar social.
El segundo sexenio panista se ha caracterizado por la generación y el incremento en la violencia domestica, la nula capacidad de diálogo y el obstinado pensamiento de acabar con el narcotráfico y el crimen organizado generando más violencia, esto ha arrojado más de 40 mil muertes en apenas cinco años de gobierno. El pan nuestro de cada día, es un discurso belicoso y beligerante, el actual presidente se ha comparado con Churchill y es el primer presidente de México después de finalizada la revolución en vestir con el traje verde olivo, en clara señal de estar en guerra.
Aunado a este discurso, las reformas o recomendaciones lanzadas por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional se siguen discutiendo en las cámaras de México y la clase política se ha dedicado a empujar con todas sus fuerzas estas discusiones tales como: La reforma laboral, que de aprobarse quitará toda seguridad social al trabajador y hará que no tenga su pensión al jubilarse. La Reforma en materia de seguridad que no es otra cosa que el fin de los derechos civiles y políticos de los ciudadanos, etc.
Para colmo de males algo que no pudo quitar este gobierno del cambio y sigue más vivo que nunca es la designación del candidato oficial, es decir, el candidato que sin ser el mejor elemento ni el mejor político del partido o sin contar con una reconocida trayectoria como servidor público, si goza de los favores del presidente en turno, éste moverá toda la maquinaria política del Estado para apoyar, empujar, sostener, levantar y llevar al triunfo a su candidato, amigo, compañero o simplemente cómplice para seguir con el modelo impuesto por el presidente saliente y que en el país la desigualdad social prevalezca.
Los políticos por un lado y el pueblo por el otro, cada vez más alejados unos de otros, por un lado un pueblo desencantado, enojado, triste y por el otro la clase política llena de lujos, confort, dinero, impunidad, fuero, complicidades y cada vez más alejada de la realidad social, política, cultural, económica del país al que supuestamente representan.
Sin embargo como pedir que nuestros representantes no vivan casi en otro país y en otra realidad si basta con ver los salarios que perciben para entender su poca visión de Estado, su poca capacidad de valorar y revisar los problemas sociales más importantes, cómo pedirles que sepan lo que es la pobreza – Que según la ONU paso de pobreza, a extrema pobreza y acabo en infra desnutrición- o como combatirla.
El caso más cercano y que ha causado una indignación generalizada en todo el país, son las declaraciones del Secretario de Hacienda y Crédito Público –Puesto que tendría que ocupar un estadista y no un tecnócrata-, Ernesto Cordero quien primero afirmo que México ya era un país de clase media que la desigualdad estaba despareciendo, para después declarar que todo había sido un mal entendido, que el país sufría de una lamentable condición de pobreza, el mismo secretario que declaro que el ciudadano mexicano con 6 mil pesos tenia casa propia, automóvil propio y podía mandar a sus hijos a colegios particulares. Y para concluir con estas finas declaraciones argumento que el salario mínimo actual alcanzaba para cubrir las necesidades de la canasta básica y más… ¿Lamentable no?
En este 2011 donde según las últimas estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) hay más de 50 millones de pobres en un país d 127 millones de personas, ¿Pero cómo se mide la pobreza? Los cuatro indicadores más comunes son: 1) Rezago educativo, 2) Acceso a la seguridad social, 3) Calidad y servicios básicos en la vivienda, 4) Acceso a la alimentación.

Pero para nuestra desgracia no son los únicos estándares para medir la pobreza hay algunos más graves y que lo incrementan como el desempleo, el alcoholismo, la drogadicción, especialistas como el Doctor Luís de la Cruz, Director de Investigación de Economía y Negocios del Instituto Tecnológico de Monterrey, campus Estado de México ve así el futuro de México: “La cantidad de personas en México que no podrán comprar ni comida por su nivel de pobreza aumentará de 23 millones a 25.5 millones en 2012”, y ni hablar de pobreza indígena donde México ocupa el primer lugar en toda América Latina.
Para beneplácito de la “clase política” ellos si viven en el México de las oportunidades del crecimiento, ¿Qué detiene a un Secretario de Estado? si reciben sólo como salario 205 mil 122 pesos mes con mes al año reciben un total de 2.46 millones de pesos ¿Qué tal? Y estos no son los mejores pagados en la escala del gobierno, pues los ministros ganan 244 mil 935 pesos nada mal para ser los encargados de verificar la justicia en este país ¿Verdad? Y para concluir con los sueldos estratosféricos tenemos a los trabajadores de las Cámaras los senadores al mes se embolsan 121 mil 900 pesos y en el caso de los diputados que reciben en los primeros diez días de cada mes una dieta de 75 mil 631 pesos, más prestaciones para asistencia legislativa de 45 mil 786 pesos y para atención ciudadana 28 mil 722 pesos… Saquen ustedes las cuentas, yo me siento indispuesto.

Con estos sueldos tan alejados de los salarios mínimos del resto de la población que según el área donde se encuentre tu centro de trabajo va de $59 pesos 82 centavos hasta 56 peso 70 centavos, lo que suma al mes un aproximado de 1740 pesos, millones de mexicanos que sobreviven al mes con 1740 pesos mientras una cúpula partidista gozan las mieles del erario público.
Dentro de las diferentes religiones en el mundo el cordero es el animal sacrificado para hacer tributo a dios y servir de vía para comunicar al creyente con su deidad… México parece tener 127 millones de corderos que están dispuestos a ser sacrificados y humillados a diario por las declaraciones de sus secretarios de Estado por la terquedad y beligerancia de su presidente, para que unos cuantos vivan con todas las y garantías sociales que la inmensa mayoría no tiene y más, las cosas seguirán por este rumbo, hasta que los ciudadanos opinen y quieran lo contrario.
[1]Por perfectibilidad social podemos entender la búsqueda de valores, ética, moral así como las mejores condiciones de convivencia.
[2]Fue tanta su insistencia en el verdadero cambio social en el México recién liberado del yugo de la Corona española que dijo en algún momento: “Que se eduque a los hijos del labrador y del barrendero, como al del más rico hacendado”. Palabras de José María Morelos.
[3]Aquí un resumen completo del Capital de Karl Marx http://www.rebelion.org/docs/20118.pdf
[4]El término tecnocracia se deriva de los vocablos griegos tecnos ("técnica") y kratos ("fuerza", "dominio" o "poder"), por tanto, tecnocracia significa literalmente "gobierno de los técnicos".
[5]Para entender más el tema de la reforma política de 1977 aquí una liga del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM http://www.bibliojuridica.org/libros/6/2527/17.pdf.

20 JUNIO, 2011
CHARRO NEGRObuen artículo, más a mi consideración, falta considerar el porque los ciudadanos "dejan" que se les trate así.
no es solo culpa de la clase política, la culpa se comparte entre ellos y nosotros como ciudadanos, mientras no cambie la cultura política del ciudadano mexicano no tendremos elementos de peso para poder cambiar la realidad.
no cabe duda que la transición a la democrácia en mpexico ha sido y seguira siendo lenta y dolorosa.
21 JUNIO, 2011
FERNANDOLeo tu artículo y algo me sale a la mente... pq si la desigualdad y la pobreza mas jodida se da en el sur del país, la violencia del narco atrapa a los niños solo en el norte (o digamos, con más fuerza). que clase de jodido país tenemos donde la gente quiere ser político de grande, narco y artísta de telenovelas. la vida fácil, la vida que parece tan emocionante desde la butaca.
y sobre todo, me pregunto, quien va a cambiar todo esto, como lo vamos a cambiar??... alguna idea?
21 JUNIO, 2011
CHARRO NEGROnos corresponde a todos cambiarlo, ¿cómo?, participando, exigiendo rendicion de cuentas, exigiendo impartición imparcial de justicia, exigiendo hacer valer nuestros derechos, haciendo presión, claro, no es facíl, pues la clase política no va a querer dejar el poder.
21 JUNIO, 2011
HUGO OUn articulo bueno, una historia triste,pero ya lo cometo el carro negro la culpa no es toda de la clase politica. somos una sociedad falta de interes politico basta con pan y circo, y pase todo y no vemos nada, falta escuchar los discursos de todas las campañas politicas para que la mayoria se crea todo y esa clase siga en el poder aunque no cumpla ni con el 30% de ellas.
ya basta de partidos familiares, compromisos y favores!!!!!!!!
23 JUNIO, 2011
PEDRO OLIVARESHay varios errores en este artículo. 1) rousseau claramente identifica el origen de la desigualdad den la propiedad privada (algo que no se menciona aquí). 2) méxico no exportaba petróleo en la década de los 40,50 y 60. de hecho importaba. méxico comienza a exportar petróleo hasta el descubrimiento de cantarell en la década de los 70. el crecimiento en esta época se debió a la urbanización, al incremento de la producción agrícola y a la industrialización. 3) los "tecnócratas" acceden al poder hasta la década de los ochenta con miguel de la madrid. 4) argumentar que el crecimiento mediocre que méxico ha experimentado recientemente es culpa de los "tecnócratas" es erróneo y sobresimplificador. es como decir que la culpa la tienen los que estudian. por favor, estudia más antes de escribir.