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Centenario de la Revolución: Festejo sin invitados
Escrutinio No. 59
Jesús Eduardo Hernández Estrada
Escrutinio No. 59
Después de lo ostentoso que resultó la celebración del Bicentenario de la Independencia, pareciera que ya no hay nada que festejar y cómo no, si definitivamente es más fácil hablar de unidad, libertad, Nación, independencia que de los verdaderos valores que dieron origen a nuestra forma de organización como sociedad así como los derechos políticos que se ganaron con la sangre y la vida de miles de mexicanos.
Resulta irónico que haya sido al Partido Acción Nacional (PAN) a quién le haya tocado el festejo de dichas celebraciones, ya que históricamente la revolución dio origen al partido que más tiempo a gobernado en México: el Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Desde hace varios sexenios se fue desdibujando la idea de que la revolución le habría dado al país la estabilidad social que necesita y los canales o mecanismos de instrumentación necesaria para la buena organización y el buen desempeño de los gobiernos. Antaño los gobernantes se decían orgullosamente herederos de dicha gesta, ahora, desde el sexenio anterior se habla de transición - palabra que más bien se usa cuando no se encuentra el significado de lo que está ocurriendo.

Los grandes analistas políticos, columnistas, pensadores, historiadores, intelectuales orgánicos se jactaban y regocijaban con el término, lo usaron hasta que se cansaron y convencieron a la sociedad de que dicha “transición” era un camino hacia la democracia, hacia un mejor país, un mejor gobierno, en fin, siempre generando esperanza que no hay otra cosa que nos queda.
El actual sexenio se ha caracterizado un discurso más bélico que todos sus antecesores, ahora se habla de extorsión, asaltos, lucha por las “plazas”, asesinatos, muertes por daño colateral, jóvenes secuestrados por las drogas y una gran inseguridad derivada de la ola de violencia acontecida en todo el territorio, sin embargo no se habla más de revolución.
¿Y es que a quién le convendría hablar de ella en estos tiempos donde la historia es más rápida y la memoria más corta? En un país donde los grandes hombres que lucharon por tener un mejor futuro, más justo para todos, ahora sólo son nombres de calles, avenidas, escuelas, estaciones del metro y de colonias, nombres que la historia oficial ha reducido a ciertas características y estereotipos como el del bigotote, el del sombrerito, y los miles de hombres que lucharon a su lado en defensa de sus ideales y sus propias razones son solamente “la bola”.
Los grandes mitos y la sombra de la visión de “los vencedores”, se ha perpetuado, que si Zapata era un hombre de dinero que engañó a los indígenas del Estado de Morelos, que si Villa era un borracho y un delincuente, que si la famosa “Bola” se nutrió de puros acarreados y las “Adelitas” unas mujeres que fueron sometidas por sus maridos para andar con ellos haciendo tortillas y siendo una especie de sirvienta nómada. En fin, es más fácil para todos hacer caso omiso de la historia y hacer como si nada pasara, de regreso al individualismo, por eso nadie quiere celebrar la revolución que es justo lo contrario: el gran contrato social.
Según la definición del diccionario de política de Norberto Bobbio revolución significa: “El uso de la violencia para derribar a las autoridades políticas existentes con el fin de efectuar cambios profundos en las relaciones políticas, en el ordenamiento jurídico-constitucional y la esfera económica”.
Uno de los argumentos centrales para que se generara este movimiento violento fue la diferencia que existía entre unos cuantos que eran dueños de grandes extensiones de tierra y de un pueblo lleno de carencias, injusticias y desigualdades. Cien años después las condiciones se están repitiendo en el país, cada vez es más notorio que unos cuantos son los que tienen y millones se encuentran en la miseria.
Los gritos de batalla de la Revolución fueron varios, entre los más importantes se encuentran: justicia social, equidad económica, derecho a la educación, sufragio efectivo, reparto de tierra y evidentemente una verdadera representación de la clase política a sus electores. Todos estos fueron argumentos que el sistema político mexicano utilizó para institucionalizar la vida político-social-cultural del país. Analicemos cuántas de estos conceptos siguen vigentes a cien años de su propuesta inicial.
Empecemos por el Sufragio efectivo, ya que es el origen de la llamada democracia occidental. No cabe duda que este es uno de los temas que más le preocupan a la clase política ya que cada vez más existe mayor distancia entre los votados y sus votantes. Sólo se puede participar en las decisiones políticas-económicas por medio del sufragio cada dos años, nunca fue libre y secreto, ya que es por todos sabido las mañas con las que los partidos políticos incurren para la cooptación del electorado; desde chantajes, compra de votantes, favores sociales y toda una serie de trampas para hacer que la gente vote por un candidato específico.
La sociedad, harta de esta situación cada vez sale menos a votar, los altos índices de abstencionismo se hacen presentes sobre todo en las elecciones intermedias. Aunado a ello, el ciudadano no cuenta con mecanismos de rendición de cuentas de sus gobernantes, los módulos de “atención” ciudadana que los representantes están obligados a colocar en su zona de influencia electoral y que originalmente tendrían que servir justamente para la rendición de cuentas, no sirven más que para rastrear políticamente la zona. Los ciudadanos se sienten tan desencantados con sus representantes que prácticamente nadie sabe quién es su diputado o senador, ya que sólo los conocen mientras ocurren los tiempos en que se hacen propaganda, una vez electos, nadie vuelve a saber de ellos.
En las elecciones intermedias de 2009 incluso se inició un movimiento ciudadano llamado “Vota blanco” que hacía un llamado a los electores a que se tachara la boleta completa, como un mecanismos de protesta e indignación, una por el mal manejo de los recursos y otra, por no creer en la representatividad de los candidatos. La concepción del “sufragio efectivo” en el México del siglo XXI es la sospecha de fraude, la poca representación y la nula rendición de cuentas.
Al hablar de Igualdad o equidad económica, se toca un tema sensible e indignante ya que mientras nuestros lujosos representantes alcanzan sueldos de hasta 351 mil pesos mensuales, lo que equivale a un salario diario (11 mil 700 pesos), el salario mínimo de cualquier trabajador mexicano es de 57 pesos 46 centavos.
Según datos de Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) en voz de su titular Heriberto Félix Guerra, el 50% de los habitantes del país viven en situación de pobreza alimentaria. Entonces ¿en dónde quedó la idea del General Zapata de “Tierra y Libertad”? Actualmente es más práctico sembrar algunos tipos de droga que seguir con la propuesta de la auto - alimentación, hay tanto “coyote” (intermediario) entre los productores y los consumidores que a los primeros sólo les queda malbaratar su producto, mientras las grandes cadenas de supermercados obtienen las ganancias que originalmente tendrían que ser para los campesinos.
Caben destacar en este rubro los 7 millones de jóvenes que actualmente son conocidos como NINI’S “Ni estudian, ni trabajan”, que poco a poco serán una bomba de tiempo para la estabilidad del régimen, su único pecado es no tener las oportunidades que tienen otros jóvenes, a los cuales tampoco podemos llamar afortunados, ya que la mayoría de ellos trabajan por honorarios con salarios muy bajos, sin prestaciones y sin un futuro real. Los jóvenes que se encuentran empleados actualmente, cuando tengan una edad en que la industria crea que son viejos los mandarán a la calle junto con todos los millones de ancianos que seremos en unos años más y solo unos pocos contarán con algún tipo de seguridad social.
La falta de justicia también lastima al México moderno, ya que el máximo organismo de impartición de justicia, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) es más bien un nicho político que de impartición de justicia, es decir, al tener el Ejecutivo Federal la facultad de designar a los miembros de dicha junta, se convierte en un tema meramente político y de agradecimiento de favores.
Otro motivo para pensar que la justicia es para los poderosos, es la impunidad con la que se maneja la clase política, pues a cada rato vemos en los medios masivos de comunicación, llamadas telefónicas evidenciando corrupción, nepotismo, tráfico de influencias y demás cochinadas, ¿por qué no están tras las rejas? Pues porque la justicia mexicana dice que es ilegal el espionaje, y por eso siguen libres aunque sus voces grabadas los pongan en evidencia.
Tal parece que la justicia sirve nada más para ir generando poco a poco una válvula de escape. Tal es el caso de los movimientos sociales que el sistema político ha permitido para ir desahogando un poco toda la presión social concentrada a través de los años en que la clase política se ha olvidado de generar las garantías necesarias para poder tener una forma de vida digna.
Movimientos como los Atenco, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) han servido para unificar posiciones en torno a una propuesta que no tiene cabida en el sistema político, que de alguna manera al sistema le conviene, pues los canales de represión son siempre una alternativa a su existencia, lo que significa una victoria para la clase política al enseñar que quien tenga ganas de volver a intentarlo sufrirá la misma suerte.
Con la ayuda de los medios masivos de comunicación, el círculo se cierra, ya que estos sirven para legitimar las acciones del gobierno y para satanizar tanto las demandas como las formas en que los grupos sociales se manifiestan, sirven de grandes paraguas de opinión pública y son generadores de opinión.
Cómo podemos ver, parece que hablamos de dos Méxicos diferentes: uno, el México dolido, abusado, pobre, NINI, desempleado, desamparado, sin justicia, “multicultural”, el México de los muchos, de los de a pie, de los hambrientos, de los que votan pero no son escuchados, de los que gritan en los mítines pero no funciona, de los de la economía informal, de los que se conforman con poco, de los que ya no votan por que ya no creen, de los que somos más y de los que poco a poco obtenemos la conciencia necesaria para poder generar un México diferente.
Y el México de los poderosos, de los que tienen, de los que pueden, de los que mandan, de los que oprimen, de los que se rodean de lujos, de los que vacacionan, de los que comen con opulencia, de los que pagan 87 millones de pesos para la generación de spots al año, de los que no oyen ni ven al pueblo.
Según el investigador austriaco Friedrich Katz, uno de los más apasionados estudiosos de la revolución mexicana, actualmente no existen las condiciones para generar un movimiento similar al que ocurrió hace cien años. Sin embargo como él mismo analiza, la diferencia entre la revolución mexicana frente a otros movimientos fue que los hombres y mujeres del pueblo le dieron vida, mientras que en otros lugares del mundo, la revolución estuvo dominada por intelectuales y políticos profesionales.
Por tanto, tenemos el futuro en nuestras manos, México siempre ha sido su gente, sus ganas, su imaginación y su fuerza, fuerza que radica en el pueblo…. ¿Quién tendrá la última palabra?

Fuentes consultadas: Universal, Proceso, Jornada, Paginas SEDESOL, INEGI.


24 NOVIEMBRE, 2010
ISRAEL ROMáNPues muy interesante vision a lo que el méxico de ho nos ofrece... un gran festejo sin invitados, o al menos a mi no me invitaron, pareciera que todo el pais es una mezcla de algo pegajoso del cual nopodemos escapar....si nos despertaramos e hicieramos las cosas bien todos dia a dia, tal vez cambiaria la situacion o almenos intentaria cambiar, pero parece que en todos los estratos sociales hay algo que a limenta a esa cosa pegajosa... pero si no se dice no hay como comenzar, la historia funciona para no cometer los errores pasados... felicidades vecino suerte...
24 NOVIEMBRE, 2010
RAYO Dijo:Te quedo bien chingon!!!!
armemos otra revolucion
muerte a los malditos bolcheviques
un abrazote mi rey......
24 NOVIEMBRE, 2010
ELIZABETH CORTIPues es rico en análisis, pero que hay con la suprema corte de justicia y los altos salarios de la alta burocracia llamada cndh, ife, y los representantes populares. el desencanto de la ciudadanía también va en el sentido de que la ciudadanía a nivel nacional tampoco quiere participar ni hacerse responsable de inclusive pequeñas obligaciones que también adquiere y tiene como ciudadano (pagar impuestos, participar en la mejora de su comunidad, inclusive tener al día sus propios trámites personales) aunado al desempeño mediano, nulo o gris de sus representantes populares o de la actividad, congruencia política de un partido. los elementos de la revolución quedaron soslayados por una clase política que no supo tener una visión de país, y que la la actual clase política no sabrá y tampoco se le exige mejores resultados. concluyo que me llevaré a casa varios detallitos de tarea.
26 NOVIEMBRE, 2010
ULISESPues la verdad...
creo que no solo es el gobierno quien tiene la culpa de todo el deterioro de nuestro pais; puesto que ya van muchas decadas que el pueblo a dejado que el gobierno nos aplaste, imponiendo legisladores que aprueban cambios a la constitucion, provocando inestabilidad a la economia por el mal uso de los recursos y tal es el caso que la educacion basica va en caida; y mejor ya no comento la situacion del nivel medio superior (colegio de bachilleres)
si las auditorias se hicieran mas frecuentes los politicos la penzarian al momento de robar al pueblo.
y que la sociedad aprenda a elegir a sus reprecentantes...
viva zapata cabrones
29 NOVIEMBRE, 2010
JUANMAEsta buena la critica, el peso del mal gobierno recae en la sociedad sedienta de justicia y paz
01 DICIEMBRE, 2010
SARATsssss, ahora nos toca hacer la otra cara del artìculo...lo que podemos y que nos corresponde trabajar a cada uno, ser autogestivo y amar a la tierra. si los mexicanos dicen que nos caracterizamos por ser bullangueros, pus que no solo sea pa la fiesta hagamos algo pa el bien en comùn. no hay que esperar que los altos mandos y que la gente en general cambien las cosas... eso por lo menos me hace sentir que chamba tengo todos los dìas, aunque no reciba un salario fijo, una despensa, prestaciones, vacaciones, etc; me recompensa alimentando el alma. abrazos amigo, orgullosa de compartir este mundo con vos! lo mejor pa toda la banda