La extraña desaparición de Diego Fernández de Cevallos

21 Mayo, 2010
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Omar Granados

Escrutinio No. 49

La mañana del sábado 15 de mayo, Felipe Calderón anunció que retrasaba su salida del país hacia España, debido a la desaparición de uno de los más connotados dirigentes del Partido Acción Nacional, Diego Fernández de Cevallos, quien es conocido como “El Jefe” debido a sus capacidades como “facilitador” en la política mexicana.

Calderón, quien participaría en la Cumbre Unión Europea-América Latina, tuvo que posponer su salida por un par de horas para analizar la desaparición en conjunto con el gabinete de seguridad, a quienes instruyó iniciar la búsqueda de su correligionario después de que éste desapareciera de su rancho en Querétaro la noche anterior.

El retraso de la salida de Calderón confirmó el rumor que habían desatado Manuel Espino y Javier Corral a través de las redes sociales, donde incluso Espino planteó la posible muerte de “El Jefe” Diego.

El momento en el que desapareció Fernández fue estratégico; exhibió internacionalmente a Felipe Calderón y la inseguridad en que vivimos en México. También exhibió la necedad del discurso gubernamental al tratar de convencernos que se va ganando la guerra a la criminalidad, mientras la mayoría piensa que cuando mucho, ésta se ha iniciado.

La desaparición de Fernández de Cevallos acaba con el discurso oficial y la retórica fallida de Calderón y el gabinete de seguridad. Hace poco escuchábamos al titular de Gobernación decir que se siente seguro y  “sólo corren peligro los que tienen miedo” y a Calderón mismo diciendo en España "(El crimen) asesinó candidatos presidenciales, tomó y tuvo secuestrada a la Suprema Corte de Justicia de Colombia, (…) Esto no ha ocurrido en nuestro País".

Ante la retórica oficial nos sorprendemos cotidianamente. Es difícil saber si Gómez Mont se da cuenta que la mayoría de la población del país vive atemorizada por el ‘narco’ y cientos de problemas más. También es digno de preguntarse si Calderón minimiza la  desaparición de Fernández de Cevallos y la muerte del precandidato panista en Tamaulipas asesinado la semana pasada.

Lo cierto es que inmediatamente iniciaron las suposiciones, ¿el narco?, ¿los zetas?, ¿guerrilla?, ¿rivales políticos?, ¿algún descontento con sus litigios? ¿un mensaje a Calderón? Las sospechas son especulaciones hasta el día de hoy, y es que gracias a la larga historia de Fernández de Cevallos, en primera instancia pudo haber sido cualquiera de los anteriores, al tiempo que las investigaciones han sido lentas e infértiles.

Historia personal

Fernández de Cevallos, con una larga historia en la política mexicana, había iniciado su militancia en el PAN desde los inicios de la década de los sesenta y en la época donde el Movimiento Estudiantil de 1968 iniciaba sus reuniones en la Ciudad Universitaria de La niversidad Nacional, Diego formaba parte del ultraderechista Movimiento Universitario de Renovadora Orientación (MURO), que trataba de erradicar el comunismo de la UNAM y del país.

En los años siguientes, mientras el PAN construía la oposición legislativa en los 20 años que pasaron del 68 al 88, Diego fue escalando dentro de su partido, para llegar finalmente al momento de ruptura que significaron las elecciones después de las cuales Carlos Salinas de Gortari fue nombrado presidente.

En aquel entonces, Fernández de Cevallos participó en marchas y mítines históricos en los que al lado de Manuel “Maquío” Clouthier, Cuauhtémoc Cárdenas y Rosario Ibarra exigía abolir el fraude electoral y el presidencialismo de carro completo para el PRI.

Sin embargo, “El Jefe”, se adaptó  a las condiciones y para el año siguiente, después de la muerte de Maquío, negociaba la quema de boletas electorales a cambio de las primeras gubernaturas panistas y la extensión de los municipios controlados por su partido. Esto, sumado a la amplia presencia en el Congreso de la Unión que su partido tuvo desde 1988, año en el que al lado del Frente Democrático Nacional (que a la postre se convertiría en el PRD) arrancaron de las manos tricolores, la ansiada mayoría en la Cámara de Diputados.

En 1993, obsequian a Fernández de Cevallos los terrenos de Punta Diamante (en Acapulco, aunque el desarrollo habitacional de lujo aún estaba por hacerse) que previamente fueron robados de ejidatarios de la región. Los terrenos, que comprenden 60 mil metros cuadrados, fueron un regalo que venía de parte del gobernador Ruiz Massieu, cuñado de Carlos Salinas. No se sabe exactamente el motivo del regalo, pero se piensa que es el pago por el papel en la quema de las boletas electorales.

En 1994 fue candidato presidencial por el PAN, compite contra Ernesto Zedillo y Cuauhtémoc Cárdenas. Recordamos su participación en el debate presidencial en el que la prensa le otorgó la victoria. Existe la acusación que hacia el final de la campañas presidenciales Diego frenó su campaña, incluso desapareció por una semana de los medios de comunicación. La entonces subordinación/asociación del panismo en relación al PRI (que tal vez volvamos a ver después de 2012) y su relación con Carlos Salinas y la cúpula priista, tal vez guíen al porqué.

Después de la trágica crisis económica y financiera provocada por Salinas y Zedillo, Diego ayudó a dar la puntilla al país al convertir miles de millones de dólares, de deuda privada de los bancos, en deuda pública cargada al erario. Su papel fue coordinar a la fracción parlamentaria panista para votar en tal sentido. Se dice también que la negociación fue directamente entre Salinas de Gortari y Fernández de Cevallos que en esta época tras su cercanía con Salinas, se ganó el mote de “El Jefe”.

En el año 2000, ampliaría su campo de negocios al entrar en el litigio contra el Estado. Con su despacho logró que la SHCP devuelva a  la empresa Jugos del Valle  mil 800 millones de pesos por concepto de IVA e IEPS. Años después, los legisladores tuvieron que crear una ‘Ley AntiDiego’ que trata de acabar con los conflictos de interés en los que incurren los congresistas que al mismo tiempo son representantes de la nación y litigan contra ella.

En 2003 el entonces jefe de gobierno capitalino, Andrés Manuel López Obrador, lo señaló como abogado de los dueños de los predios de El Encino, caso que estuvo detrás del desafuero de AMLO y que buscaba sacarlo de la competencia electoral de 2006. Ahora sabemos que la maquinación de tal artimaña se negoció también con Salinas, y que operaron para la difusión del videoescándalo realizado a través de Carlos Ahumada como parte de la campaña para reducir las preferencias electorales de López Obrador.

En ese mismo año, se comprometió  con José Luis Magaña a apoyar la ampliación de una carretera que uniera los municipios de Tepatitlán con Arandas, en Jalisco. Esta obra fue conocida como la “carretera del amor” porque unía el municipio en el que vivía su pareja con el suyo, todo con un costo de 334 millones de pesos.

Nexos con el ‘narco’ y con el gobierno

Pero si todo lo anterior era turbio y deleznable, son aún prácticas normales de un priista del siglo XX, nada del otro mundo frente a lo que se dio a conocer en estos días sobre él y un secretario de Estado valiente y gallardo (ironía obviamente).

El fin de semana recordamos que Fernández de Cevallos era representante legal junto con Fernando Gómez Mont (actual titular de Segob), del hospital Santa Mónica, donde se realizaron cirugías plásticas a narcotraficantes como Vicente y Amado Carrillo Fuentes, lugar donde, se dice, éste último perdió la vida.

Este despacho de abogados que une a Fernández con el narco y con el gobierno, fue también representante de la funeraria García López, donde se veló el cadáver de capos como Amado Carrillo.

La representación legal de la clínica y del velatorio impidió que en su momento la policía o la Procuraduría entraran a investigar lo sucedido dejando en un misterio la muerte del “Señor de los cielos”.

También se descubrió que la PGR investigó sus nexos con el Grupo Financiero Anáhuac, ya que fungió como apoderado legal de la compañía y también del accionista Jorge Bastida, presunto prestanombres de los Carrillo Fuentes, líderes del cártel de Juárez.

Las ‘especulaciones’

Después de mencionar su pasado, es claro porqué la desaparición de Fernández de Cevallos genera tantas suspicacias, pero aún hay que sumarle la relación inevitable que el caso tiene con Felipe Calderón, que pasa difíciles momentos lidiando con la mala imagen que causa la violencia relacionada con el ‘narco’, cuando llegan todavía la muerte de un candidato panista a alcalde y la desaparición del ex candidato presidencial panista en 1994.

Las suspicacia principal sobre el caso es que este sea un secuestro, asesinato o desaparición forzada en contra del panista, los posible culpables, los cárteles, la guerrilla, adversarios políticos, víctimas de sus litigios, cualquiera.

En esa diversidad de posibles respuestas, se apoyan las suposiciones/especulaciones que hemos conocido en esta semana.

La suposición de una guerrilla o de secuestradores ‘novatos’ se caen por sí mismas, es difícil que estos retaran de tal forma al Estado, además la guerrilla tiene alrededor de 15 años sin secuestros espectaculares (desde el del que hizo el EPR en contra de Alfredo Harp Helú, primo de Carlos Slim, en el que se pagaron 100 millones de pesos).

Está también la suposición de Edgardo Buscaglia, especialista en seguridad, quien fuera Alto Comisionado de la ONU en México en temas de narcotráfico y seguridad y hoy en día profesor invitado del ITAM y colaborador del noticiero de Carmen Aristegui.

Buscaglia supone que en días recientes el capo de la droga perteneciente al cártel de Sinaloa, Ignacio Coronel y supuestamente suegro del ‘Chapo’ Guzmán, fue capturado por las secretarías de Marina y de Defensa Nacional y que tal vez la respuesta inmediata de Sinaloa fue el secuestro de Fernández para negociar un intercambio a la usanza de la Colombia a la que Calderón niega asemejarse.

Calderón negó esto al decir que la delincuencia le manda mensajes claros de otras formas, y se ha jugado con la idea de que una muestra se pudo ver en días recientes con la captura y la liberación de la es esposa del ‘Chapo’. También es difícil de entender que Calderón capturara a Coronel al tiempo que beneficia a su cártel.

En improbable, al menos, puede quedar esta suposición, aunque nadie puede negar que sería un mensaje fuerte y directo para Calderón si Sinaloa secuestrara al Jefe Diego en respuesta a la captura de otro capo. El contenido del mensaje, la exigencia de impunidad para sus negocios bajo la amenaza de atentar contra clase política.

Finalmente, una suposición común y difundida que otorga la culpabilidad a los cárteles que más han sido golpeados por la guerra contra el narcotráfico, como son los Zetas, los Beltrán Leyva operada por el gobierno federal.

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Comentarios

  1. 1

    02 JUNIO, 2010

    JOSE LUIS ORTIZ Dijo:

    Ojala y se lo lleve la chingada y que nos empiezen a limpiar de estas ratas nauseabundas que tanto daño le hacen al pueblo tales como amlo, calderon, o el mismo presidente del ife, bola de gueyes

  2. 2

    03 JUNIO, 2010

    ANA MRíA DIAZ

    La neta se pasan, yo no creo en sus tontos y estupidos cuentos de que lo secuestraron es una treta políticda dense cuent, ya no saben que hacer para ganar este 2012. pero no se dejen engañr por los ineptos del pan que nos tienen en l miseria, desgraciados

  3. 3

    19 ENERO, 2012

    ERNESTO MARQUEZ

    Lo que si es un hecho es que el jefe diego le ha estado sacando mucho provecho político a su "secuestro" dando conferencias y exhibiéndose por todos lados cuando todo el mundo parecía haberlo olvidado. hasta ahora cevallos ha sido el único beneficiado políticamente con su supuesto secuestro, nadie más. y como dice el refrán, por los efectos se conocerán las causas.

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