Amenaza ambiental, de la ciencia ficción a la realidad.

24 Abril, 2010
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Escrutinio No. 47

Javier Santiago Reyes

Las amenazas que impone la globalización en contra del planeta, están estrechamente relacionadas con la falta de políticas industriales efectivas, donde las empresas y gobiernos se ocupen del cuidado al medio ambiente y a la salud humana; de esta manera la sociedad ha sido testigo permanente de desastres como el agujero en la capa de ozono, el derretimiento de los glaciares, el tsunami de Indonesia en 2004, la solución militarizada de Katrina en New Orleans, el derrame de petróleo en nuestros mares, o desastres ambientales de poca difusión por considerarse oficialmente de carácter local, como la explosión de ANAVERSA, registrada en Córdoba, Veracruz el 3 de mayo de 1991,y la reciente explosión de la misma empresa en Izúcar de Matamoros, Puebla (conocida ahora como Agricultura Nacional, S.A. de C.V. “El Dragón), el 24 de marzo de 2010 (ver artículo Transnacionales y crisis ecológica en la modernidad, Escrutinio, No. 46). 

El apoyo en la solución de problemas que aquejan a la sociedad, es una obligación impostergable para los universitarios, sin embargo, el pensamiento ecológico dentro de las ciencias sociales se ha abandonado y ahora resulta urgente retomarlo. Aún cuando las propuestas académicas en esta temática pueden ser criticados por ser en su mayoría de corte neoliberal, es urgente estudiarlos y caminar junto a la sociedad civil organizada hacia la construcción de un mundo con respeto al medio ambiente y la salud humana. Se pueden esbozar de manera general, entre otros, el modelo dominante de “desarrollo sustentable”, que corresponde a la propuesta reformista esbozada en el Informe Brundtlan (1987) y la Agenda 21 (Cumbre para la Tierra, celebrada en Río de Janeiro, Brasil, en junio de 1992); la economía ambiental, que se esfuerza por incorporar consideraciones ecológicas a la teoría neoclásica de la ciencia económica; la economía ecológica que incluye un análisis de flujos de energía, apuntando hacia las limitaciones de la economía ambiental; la ecología política, que busca analizar la compleja dinámica socioeconómica detrás de los problemas ambientales, enfocándose en las relaciones de poder entre diferentes actores y grupos sociales; y, la agroecología, que pretende rescatar y desarrollar los aspectos positivos de la producción campesina tradicional.

El accidente reciente de “El Dragón”, donde explotaron tres contenedores de Dimetoato de 130 kg cada uno, ha desencadenado una serie de denuncias ciudadanas de las irregularidades con las que operaba, los efectos nocivos a la salud y el medio ambiente cada vez más deteriorado. La escena de modernidad que actualmente viven los habitantes de Izúcar de Matamoros, Pue., y la que persiste en Córdoba, Ver., desde hace 19 años, me remonta a una novela de ciencia ficción que hace algunos años leía, “El día de los trífidos”de John Wyndham, donde se refiere a una extraña forma de vida, híbridos entre el mundo vegetal y el animal, creada en laboratorios trasnacionales, que además de ser explotadas por la industria aceitera, podía desplazar sus raíces, cazar pequeños animales y al estar acostumbrados a no tener vista, estaban en mejor posición ante cualquier hombre ciego. Una especie de lluvia de estrellas, tal vez un producto de un arma satelital, causa una ceguera colectiva, de la que solo se salvan los pocos que no vieron el espectáculo. La novela explora diversas formas de organización después de la catástrofe, donde podemos encontrar, desde los que se aferran al modo de vida tradicional basado en principios religiosos y valores morales sin advertir la complejidad del suceso; otros se aíslan en grupos minúsculos de supervivientes; encontramos también los que rechazan a través de la violencia el contacto con otros grupos humanos; quienes buscan construir una organización feudal de tipo autoritario; y, aquéllos que defienden la construcción de una nueva sociedad fundada en la racionalidad y la necesidad de preservar la especie, sin menoscabo de las justificaciones éticas.

Hoy en día el leer ciencia ficción ha sido superado por la realidad, ante los escenarios que la globalización nos impone, es como si el poder no quisiera dejar lugar a duda para la imaginación, condenando a la humanidad a un mundo de pesadillas sucesivas. Es preciso crecer en conciencia, pues aunque muchas amenazas son fundamentalmente fuegos de artificio, muchas otras dependen en verdad de nosotros mismos. Las élites que dominan el mundo y lo ponen todo a su servicio, pretenden legitimarse, necesitan que los legitimemos, y somos la sociedad misma, con nuestros miedos, con nuestra indiferencia, con nuestras debilidades, quienes fortalecemos los yugos que nos atan y establecemos las condiciones de nuestra propia servidumbre. Si la clase política sufre de ignorancia y de ineptitud, y no es capaz de satisfacer las necesidades sociales, nuestro deber es fortalecer a la sociedad.

La Sociedad Civil se ha organizado ante la falta de respuesta de las autoridades federales y estatales, en materia de medio ambiente y salud. Un ejemplo claro se refiere a un grupo de mixtecos poblanos residentes en Estados Unidos de Norteamérica, que está creando una red social para difundir la problemática a nivel mundial y están contactando a especialistas ambientales y jurídicos para recibir asesoría que les permita continuar la lucha de los habitantes para expulsar definitivamente a “El Dragón”. En inglés y español, circula como primera fuente, información recabada a lo largo de más de 15 años por el investigador Armando Carlos García Azcué. Con esta acción, se pretende hacer llegar información confiable, de las consecuencias de los productos que maneja la empresa fabricante de insecticidas y pesticidas, así como algunas recomendaciones para la protección de la salud de la población; se acusa también al Ayuntamiento de Izúcar, de haber otorgado permisos de construcción cerca de la empresa, aún cuando no existen detectores de humo tóxico ni alarmas audibles en las instalaciones, que alerten a los trabajadores o a los vecinos en caso de otro accidente.

Otro modelo de organización, se esta desarrollando en las comunidades de Izúcar, donde están creando sus propios planes de protección civil, para saber como actuar ante una emergencia como la que acaban de vivir, y que por el simple sentido de sobrevivencia, obligó a más de 5000 habitantes a evacuar la zona. Al día de hoy, la Dirección de Protección Civil local no ha informado puntualmente a la ciudadanía sobre lo ocurrido, mucho menos se ha ocupado de acciones de prevención.

En el problema de “El Dragón”, la estrategia de los poderes fácticos, consiste en dividir la opinión pública, aprovechando la crisis económica por la que atraviesa el país, que obliga a unos cuantos a defender su empleo, sin mayor análisis de las consecuencias para miles de ciudadanos. No obstante la presión de la que son objeto, los habitantes de Izúcar, se han organizado en un Consejo Ciudadano y dieron ultimátum para que la empresa abandone la región a finales del actual mes de abril. Esta organización, refirió que hace diez años, también ocurrió la explosión de cuatro contenedores de 198 kg cada uno de monocrotofos, el cual es un insecticida del grupo químico organofosforados y potencialmente teratogénico (produce malformaciones del embrión o feto), sin embargo, no hay registro de haberse informado del accidente a alguna autoridad federal, estatal o municipal. Han documentado que “El Dragón”, opera con químicos como el Fosfuro de Zinc y el Fosfuro de Aluminio, mismos que son colocados en el mercado como pastillas que se aplican en graneros para conservar maíz y otras semillas, son sustancias altamente volátiles que matan por inhalación, son fulminantes y no hay antídoto. Los productos de “El Dragón”, están considerados por la Comisión Intersecretarial para el Control y Proceso de Plaguicidas, Fertilizantes y Sustancias Tóxicas (CICOPLAFEST), como cancerígenos, teratogénicos y mutagénicos en personas con alta exposición, tal cual sucede en la gente de Izúcar de Matamoros.La información que a diario se difunde, evidencia la ambición de generar más riqueza monetaria y su exagerada acumulación, aprovechándose del alto grado de pobreza en la que viven gran parte de los habitantes de la región, según lo indica el Índice de Marginación por Comunidades del Consejo Nacional de Población (CONAPO).

Entre otros ejemplos de anomalías en la operación de la agroquímica, se cuenta el 16 de agosto de 2005, cuando un empleado de la fábrica, sustrajo sin autorización unos contenedores de productos químicos y al lavarlos en su domicilio para darles uso, el agua provocó una reacción de los residuos, causando una severa intoxicación en el hombre y otras 15 personas, además de que 300 vecinos tuvieron que ser evacuados ante el riesgo de una contingencia mayor. Entre otros riesgos, encontramos que entre la población residente en las inmediaciones de la fábrica, es común el uso como corrales de aves y cerdos, de las maderas de las tarimas, usadas para trasportar miles de plaguicidas, insecticidas y herbicidas; hay gente que ocupa la misma madera como cerca, leña para hacer fogones y en el peor de los casos, para construir casas; y más aún, la empresa constantemente reparte entre las escuelas del municipio de Izúcar, tambos vacíos que en su momento contuvieron agentes químicos de alta peligrosidad, para usarlos como botes de basura.

Desde hace 15 años, cuando Agricultura Nacional, S.A. de C.V. se instaló en Izúcar de Matamoros, debió haber cumplido con el permiso de Uso de Suelo expedido por el Ayuntamiento; con una certificación de aviso de funcionamiento por parte de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAGARPA), bajo los lineamientos de la Norma Oficial Mexicana 034–Fito–1995, para funcionar como empresa formuladora de agroquímicos; gozar de una autorización sanitaria expedida por la Secretaría de Salud; tener la aprobación de la delegación local de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) del estudio de impacto ambiental correspondiente; una licencia para permitir la formulación de productos químicos por la CICOPLAFEST; y un certificado de concesión de aguas nacionales para poder operar el pozo que existe dentro de la fábrica, así como una autorización para la descarga de aguas residuales, por parte de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA). Paradójicamente, cabe hacer mención, que el acuífero ubicado en el subsuelo de Izúcar está vedado desde hace 40 años, por lo que es inexplicable cómo esta empresa obtuvo una concesión de aguas federales hace tres lustros, y mucho menos se ha aclarado oficialmente si la empresa cuenta con los documentos que avalen su operación de acuerdo a la normatividad vigentes de las otras dependencias, como lo reconoció el pasado 24 de marzo el Ayuntamiento de Izúcar de Matamoros, cuando informó que la planta ni siquiera cuenta con permiso de uso de suelo, derivado de que no cumple con los lineamientos del Plan de Desarrollo Urbano de este municipio, aprobado en 1995, poco antes de que la fábrica entrara en operación; no obstante la observación, “El Dragón” quedó asentada a menos de medio kilómetro del límite del área urbana, justo en el paraje conocido como Las Bocas, lugar donde por donde entran y salen los vientos dominantes del valle de Izúcar de Matamoros, lo que contraviene al artículo 145 de la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Medio Ambiente (LGEEPA), ya que se trata de una empresa que libera dioxinas y furanos al medio ambiente, sustancias tóxicas que pueden ser cancerígenas.

De acuerdo con el artículo 147 bis de la LGEEPA, las empresas “que realicen actividades altamente riesgosas deberán contar con un seguro de riesgo ambiental”, para tal finalidad, la SEMARNAT, con la aprobación de las Secretarías de Gobernación, Economía, Salud y Trabajo conformará un Sistema Nacional de Seguros de Riesgo Ambiental. Son los ciudadanos de Izúcar, que padezcan alguna enfermedad, para quien el Consejo Ciudadano exige a la Cámara de Diputados, sean los primeros beneficiados de este seguro, por haber tenido contacto con los contaminantes orgánicos que ha expulsado la agroquímica durante 15 años.

Ante la gravedad de la situación, y la urgencia en la demanda de proteger los derechos y vulnerabilidad de los afectados, se demuestra la falta de eficacia en la actuación de las dependencias gubernamentales, ya que mientras éstas sólo esperan que la población baje sus ánimos, “El Dragón” solicitó la protección de la justicia federal para evitar salir de ese municipio, con el amparo número 484/2010, ante el juzgado Séptimo de Distrito, con sede en la ciudad de Puebla, mismo que lo rechazó. Para los habitantes que buscan la expulsión de la fábrica de la región, aún cuando no se concreto el amparo, éste representa el inicio de una batalla legal que se puede prolongar por años, complicando la expulsión de la empresa contaminadora. La Doctora en Derecho Ambiental, Raquel Gutiérrez Nájera, recomendó que aún cuando la lucha contra “El Dragón” pasó al terreno de lo legal, los opositores a la empresa ahora cuentan con tiempo para documentar las irregularidades que ésta ha cometido desde su instalación en la mixteca poblana.

El Subdelegado de Inspección Industrial de la delegación PROFEPA en Puebla, Roberto Rodríguez, expuso que el 31 de marzo notificó a la empresa que sería objeto de una inspección según lo marca el protocolo, cuando llega a ocurrir algún incidente, pero el 5 de abril los inspectores federales no pudieron ingresar a la fábrica, pues los trabajadores que ahí se encontraban lo impidieron; tras una negociación, pudieron pasar y comenzaron con los trabajos de revisión administrativa (informan de primera instancia, que los encargados presentaron sus certificados de riesgo ambiental, así como copia del estudio de impacto ambiental que debió haber aprobado la SEMARNAT, por lo que la fábrica parece contar con su documentación en regla y en consecuencia no aplicaron sellos de clausura). Rodríguez, denunció que al día siguiente, los trabajadores federales ni siquiera pudieron acercarse a la puerta de la empresa porque los hombres del Consejo Ciudadano que hace guardia permanente a las afueras de Dragón, y que verifica que los productos químicos y desechos tóxicos sean sacados fuera del municipio, les impidió el paso; sin embargo, los inconformes lo desmintieron, y acusaron a los funcionarios federales de llegar con una actitud prepotente y despreocupada. El burócrata afirmó, que Agricultura Nacional, S.A. de C.V., es la única fábrica que produce agroquímicos en el Estado de Puebla, por lo que debe contar con la documentación correspondiente; sin embargo el dictamen final de su operación y condiciones administrativas se entregará una vez que el consejo ciudadano permita concluir la inspección, aunque adelanta que la empresa ya ha mejorado sus sistemas de seguridad, pues les brinda mejores resultados económicos en sus negocios operar adecuadamente.

Los habitantes de Izúcar, se mantienen alarmados ante una posible contaminación por dioxinas, ya que muchos comienzan a sufrir acné sumamente agresivo en la cara y espalda. De acuerdo con el documento “Las dioxinas: un panorama general”, publicado por un grupo de especialistas en salud pública, medicina y toxicología de Estados Unidos y Canadá en 2005, los médicos de los países occidentales están poco preparados para identificar y tratar con éxito casos de enfermedades causadas por las dioxinas, a pesar de la frecuencia con que son usadas en el sector industrial, para el blanqueo con cloro de papel y de pulpa de celulosa, así como en la fabricación de plaguicidas, herbicidas y fungicidas que se elaboraban en “El Dragón”. De acuerdo con el estudio, las dioxinas y los productos químicos similares forman un grupo grande de compuestos estructuralmente relacionados, al ser ambiental y biológicamente persistentes; los niveles más altos de dioxinas se han detectado generalmente en las personas que viven en los países más desarrollados, y son la causa de distintos tipos de enfermedades, principalmente, cáncer, inmunodeficiencia, anormalidades reproductivas y del desarrollo, patologías del sistema nervioso periférico, alteración endócrina, incluida la diabetes y desórdenes en la tiroides, disminución de la función pulmonar y bronquitis, alteración de la testosterona, patología en los párpados, incluyendo hipersecreción de la glándula meibomiana (lagaña) y pigmentación de la conjuntiva. Asimismo, son causantes de náuseas, vómito y erupciones en la piel conocidas como cloroacné, acné rosácea y dermatitis saborréica (caspa),daño hepático y elevación del colesterol. Esto se sabe porque los estudios de casos de dioxinas en humanos se realizaron a pacientes que desafortunadamente estuvieron expuestos a estos químicos, como fue el caso de los pilotos que transportaron el llamado “agente naranja” 2,4-D (actualmente producido en “El Dragón”) durante la guerra de Vietnam, así como a la población de este país que fue rociada con dicho herbicida.

El glifosato, usado para la fabricación del producto Lafam en “El Dragón”, es el ingrediente activo de 73 marcas comerciales de herbicidas que son usadas comúnmente en el campo mexicano, produce malformaciones genéticas, abortos, problemas hormonales, además de distintos tipos de cáncer. De acuerdo con el capítulo dedicado a los herbicidas, de la sinonimia de plaguicidas del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) de la SAGARPA, el Lafam es una solución acuosa que tiene una concentración de glifosato al 41 por ciento. En la página de internet de Agricultura Nacional, S.A. de C.V. se recomienda el uso de este herbicida en campos de cultivo de cítricos, durazno, pera, manzano, ciruelo, chabacano y nogal, así como de maíz, trigo, cebada, sorgo, avena, alfalfa, alcachofa, acelga, apio, ajo, betabel, brócoli, berenjena, cacahuate, calabaza, cebolla, centeno, coliflor, chícharo, chile, espinaca, frijol, lechuga, melón, mostaza, pepino, papa, pasto, rábano, soya, sandía, zanahoria y jitomate.

En junio de 2009 el periódico argentino “Página 12” entrevistó al investigador francés Gilles–Eric Seralini, especialista en biología molecular, docente de la Universidad de Caen en Francia y director del Comité de Investigación e Información sobre Ingeniería Genética, quien había publicado meses atrás los resultados de su investigación sobre el efecto del glifosato en la salud humana, al que calificó como “el asesino de embriones”. En su trabajo sostiene que las mujeres embarazadas, los niños y los ancianos son las que más expuestos están a los riesgos tóxicos del glifosato, que también esta contenido en el herbicida marca Roundup de la trasnacional Monsanto, y que al experimentar en células humanas del cordón umbilical, embrionarias y de la placenta, los resultados fueron contundentes. El herbicida de Monsanto y el glifosato puro en sí causaron la muerte de las células humanas utilizadas a las 24 horas de exposición con el agroquímico. La morfología de las células empleadas determinó que el daño con ese producto se puede presentar incluso con exposición a concentraciones 10 mil veces menores a las usadas en la agricultura, agregó el especialista.

El efecto destructivo del glifosato en estado puro para las células humanas, puede producirse cuando la exposición es en dosis 500 veces menores a las usadas en los cultivos. Aunque Monsanto defiende lo inofensivo de su producto, existen cuatro variedades de la marca Rundup mucho más toxicas que el glifosato puro; sin embargo, el científico francés sostiene que los residuos de este químico son una de las principales fuentes de contaminación de cuerpos de agua y son la explicación a muchos casos de aborto y desastres ambientales, de acuerdo con la publicación argentina. El investigador, señaló que organismos internacionales han cedido a la presión de Monsanto para no exhibir los riesgos del uso de este químico, que también es usado para contaminar maíz transgénico. “Los productos que contienen azúcar de maíz, como salsas, caramelos y refrescos deben ser objeto de estudios urgentes”, recomendó.

El Consejo Ciudadano, ha manifestado que la empresa “El Dragón”, en caso de que entre 3 mil y 5 mil toneladas de material agroquímico que están en las bodegas y áreas de producción de los insecticidas y plaguicidas, no sean sacadas, no se permitirá más la circulación de camiones de Dragón y se bloquearán los accesos de entrada a este lugar. Dentro de las instalaciones de la empresa existen empaquetado decenas de cajas con productos como Avepol, Combat, Fitoclor, Greanudin, Foley, Mangard, Fitoterra, Graneril, Leal Gold, Malathión, Arkopal N 080, Acido Clorhidrico, Renex 36, Canagral, Ciclohexanona, Glisofato técnico y 2,4-D, Dimetil Ammonium en frascos y botellas, así como tambos con material base para prepararlos en presentaciones de 127 a 201 litros.

El 16 de abril reciente, los pobladores de este municipio mixteco marcharon nuevamente en las calles, para exigir la salida total de la empresa, así como para recriminar al gobierno federal no hacer su parte tras la explosión del Dimetoato. Agregaron que continuarán en la misma postura hasta que sea el propio delegado de la PROFEPA en Puebla, o algún funcionario autorizado quien les hable con claridad sobre la fábrica y por qué no había sido inspeccionada con anterioridad. Por lo pronto, tras la marcha se informó a los asistentes sobre el proceso de retiro de materiales tóxicos de la planta. Hasta el momento se han retirado más de 600 toneladas de productos químicos, tanto de materia prima como elaborados, que Agricultura Nacional, propietaria de la fábrica, ha trasladado hacia otras de sus instalaciones tanto en el estado de México como en el norte del país.

El Secretario de Salud local, Alfredo Arango García, señaló que para “despolitizar” el tema de la fábrica Agricultura Nacional S.A. de C.V. y aclarar los daños que causan a la salud los químicos que están utilizando, un equipo de especialistas de la BUAP, hará un análisis minucioso de los pesticidas para que den un panorama real de la situación e informen si existe peligro para la salud de los habitantes de Izúcar de Matamoros, municipio donde se ubica dicha empresa. Por su parte, el jefe de la jurisdicción sanitaria número 7, con sede en Izúcar, Alberto Gómez Orta, informó que entregó una serie de estadísticas al titular de la Secretaría de Gobernación estatal, Valentín Meneses Rojas, sobre el número de decesos y causas de morbilidad que se han registrado en los últimos años, como parte de una investigación que se está haciendo para descubrir si los casos de cáncer y otros males de salud que se han notificado en este municipio están relacionados con las dioxinas generadas por “El Dragón”. El funcionario se negó a detallar cuál ha sido el número de muertes por tumores malignos y malformaciones congénitas que se tienen notificadas, pues justificó que dicha información debe ser proporcionada por el Secretario de Salud o el de Gobernación.

El próximo 24 de abril, el Consejo Ciudadano organiza un foro, donde analizarán alternativas de empleo y de técnicas de agricultura tras la inminente salida de la agroquímica; señalan que la postura de los habitantes es que la empresa no se quede en su territorio, independientemente de los resultados en los estudios que realice la PROFEPA y el Gobierno del Estado. Cabe señalar que los empleos que ofrece la empresa son cerca de 180 con un salario mínimo, contra 70 mil habitantes que existen en el municipio, sin contar las zonas aledañas, por lo que consideraron más importante cerrar la empresa definitivamente o reinstalarla en otro punto.

Es importante manifestar, que ante la incomodidad que representa la organización ciudadana en Izúcar, y aunado el año electoral por el que atraviesa la entidad, el gobierno de Mario Marín, continúa atacando a disidentes del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) integrantes del Consejo Democrático Magisterial Poblano (CDMP) y al Partido de la Revolución Democrática (PRD), a quienes los acusan de tomar como bandera política la salida definitiva de la empresa. Ángel Miguel Oliver, Martín del Villar y Hugo Crespo, miembros del Consejo Ciudadano, declaran ser víctimas de amenazas de muerte por parte de directivos de la agroquímica, así también acusaron que el movimiento fue politizado por los partidos y candidatos a Gobernador, Diputado Local y Presidente Municipal. Rechazaron en todo momento ser parte de algún partido político, como el PRD o pertenecer al grupo de maestros disidentes del SNTE; pese a que durante la rueda de prensa estuvo el profesor Gilberto Maldonado como su asesor a la hora de que respondían los cuestionamientos, quien es el secretario general de la sección 23 del CDMP, no reconocido por Mario Marín y Elba Esther Gordillo.

En el mismo tenor, vía telefónica llegaron amenazas de muerte en contra del investigador y activista Armando Carlos García Azcué, por su activa participación en contra de que la empresa de fertilizantes Agricultura Nacional S.A. de C.V. García Azcué considera que los estudios que actualmente se realizan para determinar la peligrosidad de la agroquímica, pueden resultar amañados o en su defecto insuficientes, pues luego del accidente en ANAVERSA también se realizaron estudios y supuestamente la Secretaría de Salud y la SEMARNAT no hallaron anomalías. En Córdoba, Veracruz, fueron investigadores independientes quienes encontraron en el medio ambiente dioxinas y furanos por la operación de la empresa ANAVERSA, en un orden mucho mayor al permitido en otros países; se considera normal y sin riesgos a la salud 75 partes por trillón de dioxinas en el medio ambiente, pero los estudios que se hicieron en Córdova después del accidente, señalan que en algunos lugares se detectaron más de cuatro mil partes por trillón, lo que significa una concentración tremenda de contaminantes. Las dioxinas y los furanos, son compuestos que flotan en el medio ambiente y son bioacumulables, es decir que se absorben por la piel y llegan hasta los órganos. Es de carácter urgente, que antes de cualquier otro análisis que se realice a la empresa en Izúcar de Matamoros, habría que hacer un estudio de dioxinas y furanos en el medio ambiente de esa región poblana, estudio que, correspondería llevar a cabo a la CICOPLAFEST.

El Consejo Ciudadano, se presento ante la Cámara de Diputados en San Lázaro, para solicitar la salida del territorio poblano de la empresa “El Dragón”; el Diputado por el Distrito 14 de Izúcar de Matamoros, Alberto Jiménez Merino salió en defensa de BACARDI, otra empresa que esta contaminando la región de la mixteca poblana, sin poner atención a la demanda de urgente resolución por la que se solicitó la audiencia; los diputados poblanos del PRI, no dejaron pasar la oportunidad para vitorear que la empresa es una generadora invaluable de empleos. Ante la pregunta de Armando Carlos García Azcué sobre “¿Qué pasaría si todos los estudios salen a favor de la empresa?”, el silencio de los diputados fue inmenso.

En contraparte, los Senadores Rubén Fernando Velázquez López, José Luis Máximo García Zalvidea, Guadalupe Francisco Javier Castellón Fonseca y José Ranulfo Luis Tuxpan Vázquez, propusieron el pasado 13 de abril, ante la magnitud del problema, un punto de acuerdo por el que se cita a comparecer a los titulares de las Secretarias de Salud, SEMARNAT y PROFEPA, para que expliquen la situación y las acciones emprendidas tras la explosión en la agroquímica el pasado mes de marzo, mismo que esta turnado a la Comisión de Salud, con la incertidumbre de los términos en que se elaborará el dictamen (ver http://www.senado.gob.mx/gace61.php?ver=gaceta&sm=1001&id=2846).

No se trata de una película de ciencia ficción, y aún cuando para muchos parece demasiado tarde, es posible revertir, o cuando menos contrarrestar algunos procesos, si frenamos a la filosofía del despojo practicada en México desde 1982, e incluso desde antes. En América Latina sobran ejemplos de gobiernos que, sin menoscabo de la riqueza ecológica de sus países, acceden a presiones de transnacionales, y entregan la soberanía del medio ambiente en virtud de Tratados de Libre Comercio orquestados desde Estados Unidos. El uso de agroquímicos y la lucha en contra de su aplicación se han visto en la historia reciente acompañados de amenazas, chantajes, sobornos, negociaciones turbias, enfrentamientos, acusaciones, entre otros. Fortalecer a la sociedad ante la falta de resultados de nuestros gobiernos, requiere de un llamado a la reflexión sobre las implicaciones de los desastres ecológicos, pero también necesita del replanteamiento de la gobernabilidad y la organización de múltiples actores cuyo último fin es la defensa y el manejo de los recursos naturales. La participación ciudadana en torno a diferentes perspectivas de desarrollo, aunada a la defensa popular para evitar continuar en la depredación de nuestros recursos y la salud misma, tiene entre sus principales contrincantes, la criminalización del activismo ambiental como estrategia gubernamental, la disparidad entre los intereses de los gobiernos y sus gobernados, la desarticulación de propuestas que resten legitimidad a los que ostentan el poder, y la endeble fortaleza de las economías familiares; la gran fortaleza de la sociedad civil organizada se construye en el devenir de la historia, lamentablemente cuando el sistema-mundo atenta en contra de los derechos fundamentales del ser humano, y no da respuesta pronta a problemas que requieren solución urgente. Es necesario un cambio cultural urgente y profundo en los gobiernos, respecto a la problemática ambiental y al alcance y contenido de lo que se entiende por democracia participativa; este esfuerzo debe también realizarse en el seno de la sociedad civil organizada, absolutamente inmadura también, en procesos de encuentro, consenso y negociación.

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Fotos:

1.- Miembros del Consejo Ciudadano de Izúcar de Matamoros, que denuncian amenazas de muerte por los directivos de la agroquímica - Pepe Aguilar, periodicodigital.com.mx

2.-Guardias de 24 horas, en la fabrica “El Dragón”, por miembros del Consejo Ciudadano - El Heraldo de Puebla.

3.- Reunión del Consejo Ciudadano con el Secretario de Gobernación del Estado de Puebla, y autoridades del Ayuntamiento de Izúcar - El heraldo de puebla

4.- Armando Carlos García Azcué, investigador con activa participación en contra de empresa de fertilizantes Agricultura Nacional S.A. de C.V, que ha recibido amenazas de muerte - E-consulta Puebla.

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Comentarios

  1. 1

    08 MAYO, 2010

    SOCORRO ORTEGA

    Hola comite ciudadano e invetigador mvz. armando garcía. mi saludo y mi afecto, soy parte de un comite de la localidad, no hay que decaer hay que seguir luchando para que esa fábrica salga de nuestro estado ya que en nuestra localidad, efectivamente hay muchos casos de niños con leucemia y hombres y mujeres con casos de canser, debemos de seguir luchando unidos.

    un pueblo informado, no puede ser manipulado.
    "unidos venceremos"

    saludos.

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