El narcotráfico, la voz callada de la conciencia

20 Abril, 2010
Más articulos
user_pic
Colaboración Especial
  • contacto

Escrutinio No. 47

   El asunto del narcotráfico cada vez se hace más latente en el país, al grado de ser un germen social y psicológico en toda la población de México tanto urbana como rural, existiendo un ambiente de terror y caos. El silencio de los medios de comunicación provocan un mayor frenesí en los ciudadanos; es un mal visto por todos y analizado por unos cuantos. Sin embargo existe una interrogante ¿Alguien ha visto a la participación ciudadana?

     Sucesos involucrados con el narcotráfico son más frecuentes por toda la República, al grado de acercarse a la unidad familiar. Todos hablan de él, parte verdad, parte de rumor. En los diferentes medios de difusión masiva encontramos publicaciones sangrientas y visualmente muy fuertes, así mismo, al tener contacto con los habitantes del norte del país, se puede conocer información inédita y de primera mano, aunque no tan general e instantánea como la del twitter, donde solo basta poner en el buscador la palabra “Monterrey, Reynosa, Matamoros, Ciudad Juárez, Tampico” para conocer la información inmediata de lo que “los ciudadanos dicen” acerca de esta temática.

     Nuestra mente está repleta de datos acerca del narcotráfico, es mentira que televisa y tv azteca son el monopolio de la información. A diferencia de la influenza, los medios están callados, lo que da pie a una heterogeneidad de la verdad, es decir, si antes el duopolio informativo enunciaba algo, ese algo se convertía en el dato nacional, ahora, son muchos datos los que nos rodean, provocando una mayor incertidumbre y todos nosotros somos participes de la manipulación informativa (somos reproducciones en miniatura de televisa y tv azteca).

     Durante el mes de Marzo y lo que va de Abril han ocurrido sucesos caóticos: La balacera en Creel Chihuahua, los múltiples enfrentamientos en Reynosa, la pelea por las plazas en Monterrey, la decomisión de una bodega de los “Z” en Camargo Tamaulipas (hasta tenían un camión escolar), las balaceras en el Norte de Veracruz,  Sur de Tamaulipas y otras ciudades y pueblos del estado, desmantelamiento de casas de seguridad de cárteles en el sur de Morelos, y otros eventos trágicos.

     Quiero hacer mención especial para el estado de Tamaulipas, por todos los correos que hemos recibido de ciudadanos que han expuesto algunos casos en diferentes partes del estado, así como lo mencionado en twitter, salas de chat o blogs, como el del “blog del narcotráfico”1.

     En los municipios de Abasolo y Soto la Marina varias escuelas llevan más de un mes sin clases, en Reynosa sucede lo mismo y en menor manera en otros municipios, el ausentismo escolar es producto de la inseguridad circuncidante. Algunas personas han llegado a firmar de la existencia de campos de concentración en el municipio de Casas donde los zetas reclutan menores de edad en condiciones de pobreza, pagándoles aproximadamente $500 dólares al mes. El asalto de vehículos en la carretera de Ciudad Victoria y Monterrey a Reynosa. Los toques de queda en los municipios del norte del estado, así como los del centro y sur (por cierto, son los mayores polos de desarrollo económico). También en algunos lugares de concentración masiva, como el palacio municipal, las oficinas de televisa, los puentes vehiculares, el mercado, antros, etc., amanecen de cuando en cuando con algunos cadáveres de policías municipales y demás gente involucrados con los zetas en el Tampico, trayendo consigo una disminución de la actividad económica, sobre todo al sector servicio, así como todos los otros municipios en donde existe el caos. Lo anterior no pretende denotar veracidad, sino reflejar una problemática psico-social que está sucediendo en el país, sobre todo en la región norte.

     Mientras en Tamaulipas existe una psicosis colectiva por la inseguridad y la participación ciudadana se remite a la creación de chats de vigilancia, en donde la sociedad civil expone algún acontecimiento relacionado al narco, en Nuevo León, comienzan haber manifestaciones sociales pacificas a favor de la seguridad social y la paz impulsadas por universitarios, así como una llamada intelectual por estudiantes y académicos encabezados por el rector de la UANL, para la discusión legislativa de “la forma civil” con que debe actuar el ejército mexicano ante estos casos, y no solo tomar este asunto como si estuviesen en Afganistán o Irak, al estilo de la película “The Hurth Locker”.

     El problema del narcotráfico no se solucionará con la intervención del G.I.Joe de la vida real, es decir, con la empresa americana Jax Desmond que propuso a Calderón acabar con los zetas en cuatro meses; tampoco se trata de hacer denuncias públicas, cuando el problema de fondo, sabe bien el gobierno que es político, ya que la justicia cocainómana es rápida y certera para los “soplones” que intentan denunciarlos, como el caso de una imagen que mostró proceso en su más reciente edición especial, donde un joven civil estaba tirado en la calle con una cartulina en la cabeza que daba entender, que los policías avisaron a los narcos quién era el que había hecho la denuncia; ni mucho menos es cuestión de andar subiendo videos a youtube, ni saturar las salas de chat, facebook o twitter (no quiero decir que no lo hagan). Se trata de reflexionar como sociedad en qué hemos fallado, porque esta problemática es estructural. No solo es cuestión del consumo de drogas los individuos y alborotos callejeros. Aún más, hay que despertar la conciencia y preguntar porque ahora los zetas son los malos y aparte de mandar a los soldados, qué más hace el gobierno para solucionar este lastre político y social.

     No vaya a suceder (para no decir que ya está sucediendo) lo expuesto por el monero Hernández de la Jornada, en su más reciente caricatura no publicada en dicho periódico, cuya leyenda decía: “para que la droga no llegue a tus hijos…te los estamos matando”, con la insignia de “vivir mejor” y Calderón con ropa grande subido en un banco escribiendo la leyenda.

     Hay que comenzar a denunciar al gobierno, puesto que un presidente electo por uno de los procesos electorales más cuestionados en la historia democrática (en apariencia) de México, solo puede manejar un Estado de facto y además mediático, por si no convence el primer adjetivo.

     Así  como platicamos día a día la problemática del narcotráfico y contamos cualquier tipo de contacto con la violencia en México a nuestros conocidos, debemos como ciudadanos conscientes, divulgar la falta de gobernabilidad actual y el descontrol político y hasta social del gobierno federal, así como de varios gobernadores del  norte del país y hasta algunos partidos políticos.

     Hoy en día, la situación es caótica, el cuarto poder ha superado al Estado de Derecho, no hay una participación ciudadana mayoritaria consiente, el pueblo se está quedando solo y sin saber a quién acudir, varios esperan que el pentágono ayude a resolver este conflicto. Ante este escenario, cabe preguntarse, ¿qué poder representamos todos nosotros? Es hora de comenzar a renacer la conciencia. El Estado Calderonista y la violencia, pueden quitarle todo, excepto, la voz de su conciencia.

     Ghandi decía: “solo conozco a un traidor y ese es, la voz callada de la conciencia….Quiero hacerle recordar que usted no está solo, medite en lo que escucha, de donde lo oiga, solo reflexione, piense, no se concentre solo en los hechos violentos actuales… deténgase ahí y haga un reencuentro de los últimos dos años en la vida política, social y económica del país,… así es, efectivamente, posiblemente alguno de sus hijos o algún ser querido están ahí, observándole en silencio.

Deja Un Comentario


Escribe tu nombre.
Escribe tu correo.Correo no valido.
Url no valida.
Campo vacio.

*Cualquier etiqueta HTML sera eliminada.