La muerte de Arturo Beltrán Leyva

23 Diciembre, 2009
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Eduardo Rodríguez Soto
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Escrutinio No. 40 | Miércoles 23 de diciembre de 2009. [center][img]http://www.escrutinio.com.mx/intranet/uploads/etkev7p.jpg[/img] Resultados de la refriega.[/center] [b]A °°°Isra°°°[/b] Cerca de las cinco de la tarde del miércoles 16 de diciembre, el narcotraficante sinaloense Marcos Arturo Beltrán Leyva se percató de que algo andaba mal. Dos helicópteros sobrevolaban a pelo el complejo habitacional Altitude -ubicado en la colonia Lomas de la Selva, en Cuernavaca, Morelos-, en donde se encontraba agazapado. El sonido de las hélices debió ser tan perturbador, tan estremecedor, que quizás el capo se dio cuenta, muy pronto, de que la Marina había dado con él. Apenas unos días atrás la había librado, pues el jueves 10 de diciembre logró escapar del aeropuerto de Huejotzingo, en Puebla, mientras que al día siguiente, también se les escabulló a los marines de una “narcofiesta” en Tepoztlán, Morelos, en la que, se presume, estaban además su hermano Héctor Beltrán y su jefe de sicarios, Edgar Valdez Villareal, [i]La Barbie[/i]. Le venían siguiendo el paso. Pero esta tarde, menos de una decena de sicarios que lo acompañaban en el apartamento 202, en el segundo piso de la torre 2 del lujoso complejo, serían insuficientes ya no para ayudarle a huir de las fuerzas amadas, sino para salvarle la vida. Los minutos de Arturo Beltrán Leyva, uno de los narcotraficantes de droga más buscados en el mundo por las autoridades mexicanas y por la Administración para el Control de Drogas (DEA, pos sus sigas en inglés) de Estados Unidos, estaban contados. [b]Se replegó la fiesta[/b] En Altitude aparentaba ser un día tranquilo. Las personas que ahí viven desarrollaban con normalidad sus actividades; incluso el inicio de las vacaciones de fin de año era festejado por un grupo de adolescentes en la alberca del recinto habitacional, pero tan pronto descendieron los elementos de la Marina de los helicópteros, el primer paso fue poner a salvo a los residentes. Los condujeron al gimnasio del complejo. Afuera, la Marina, apoyada por algunos elementos del ejército mexicano, rodeaba la zona, también conocida como Punta Villa Hermosa, en la capital morelense. Marines pedían a los vecinos que se resguardaran en sus casas, que cerraran muy bien puertas y ventanas y que por nada del mundo se asomaran. La batalla estaba apunto de comenzar. [b]La tarde caía[/b] Acorralado, Arturo Beltrán Leyva, también nombrado [i]El Botas Blancas[/i], [i]El Barbas[/i], [i]El Conejito[/i] o [i]El Alfa[/i], tomó su teléfono celular. Realizó una última llamada. Aún no se sabe a quién. Pero quizás pidió refuerzos y habló, con ese alguien, por última vez de los temas pendientes y de lo que acontecía. Quizás afloraron secretos, quizás se los quedó. Con el perímetro rodeado por aire y tierra con más de 365 elementos, detallan autoridades, los marines de elite iniciaron el cateo en los apartamentos de la torre 2. A eso de las siete de la noche con treinta minutos se abrió el fuego. Los sicarios de Beltrán Leyva lanzaron granadas. Los tenían cercados. En la calle también iniciaba el fuego. Sicarios del capo arremetían contra las fuerzas armadas en un intento de rescatar a su jefe. Entre tanto, otros malhechores idearon una estrategia para distraer la operación. Hicieron estallar tres granadas. Una en la Cruz Roja, otra en el cuartel 24 de la Zona Militar y una más en la Procuraduría estatal. No hubo lesionados. Nadie lo entiende. ¿Por qué uno de los narcos de mayor envergadura, uno de los más peligrosos, tan sólo contaba con dos armas largas, unas 30 granadas y menos de una decena de hombres que lo protegían al momento que dieron con él? En su centro de operaciones, más no en su guarida, lo tomaron por sorpresa. [b]La encomienda[/b] [i]El Botas Blancas[/i] decidió abrir la puerta del 202 del exclusivo condominio. 40 mil dólares traía consigo, pero también sus seis amuletos religiosos y varios escapularios. Ello era lo único que lo blindaba. Sabía que no se rendiría. Sabía que un pez gordo jamás se entrega. Prefirió salir a que entraran a matarlo. Al girar la perilla, antes de ver a los marines, Marcos Arturo Beltrán Leyva vio eso que se dice se ve antes de morir: una luz blanca, una proyección de lo que fue su vida. Se acordó de doña Ramona Leyva Gámez y de don Carlos Beltrán Araujo, sus padres, de sus ocho hermanos (de los cuales él era el mayor). Y sintió en su rostro el aroma de la localidad de La Palma, en el municipio de Badiraguato, Sinaloa, lugar en el que naciera unos 52 años atrás. Badiraguato. Tiene historia, por sus narcos, por su historia misma. Ahí, refiere el investigador Samuel Ojeda Gastelúm, está el origen del narcotráfico en México. A finales del siglo XIX y a principios del XX, entre 1880 y 1920, los chinos llegaron al País y encontraron las condiciones climáticas propicias para la siembra de adormidera, y fueron los orientales quienes transmitieron sus técnicas a los lugareños para convertir el extracto de dicha planta en heroína, la cual, posteriormente, era proporcionada a los soldados estadunidenses en guerra. Recordó también el sinaloense que entrada la década de los ochenta se inició en el negocio ilegal de las drogas y que fue al lado de Amado Carrillo Fuentes, [i]El Señor de los Cielos[/i], con quien empezó a consolidarse. Y por su mente habrá pasado también Joaquín Guzmán Loaera, [i]El Chapo[/i], su primo, a quien ayudó a escapar en 2001 de “Puente Grande” en Almoloya de Juárez, su socio en el cártel de Sinaloa. Y a partir de 2007, su enemigo. Se vio como un narcotraficante de los más sanguinarios y poderosos de América Latina. La puerta se abrió por completo. Terminaron los recuerdos. Al [i]Jefe de jefes[/i] se le acabaron las granadas. Las armas de alto calibre de los marines de elite se accionaron. Y se le terminó la primavera. Con él murieron tres de sus sicarios y uno más, al verse acorralado, decidió lanzarse del balcón. Murió. [b]Entre Santos y Hugo Boss[/b] A los más de 15 mil muertos en el sexenio por el narco se le agrega el deceso de un pez gordo. El gobierno de Calderón, a tres años de haberle declarado la guerra al crimen organizado, el 11 de diciembre de 2006, por fin recibió un “trofeo”. Y aunque el procurador Arturo Chávez Chávez declaró que el gobierno no persigue a narcos para matarlos, la muerte de Beltrán Leyva “es un logro”, “un golpe contundente”, refirió al día siguiente el titular del Ejecutivo federal desde la capital danesa. En el 202 sangre salpicada, vidrios y polvo bañaron las pertenencias de Beltrán Leyva. Y entre los lujos sombríos, Santos, la imagen de la Virgen de Guadalupe y una Biblia. Sobre la cama quedaron trajes Hugo Boss que [i]El Jefe de jefes[/i] ya no pudo vestir como los zapatos Louis Vuitton que calzaba a la hora de su muerte. El capo sinaloense fue en Morelos lo que el personaje [i]El Zarco[/i] significó en dicho estado en el siglo XIX, según nos narra en su novela don Ignacio Manuel Altamirano. Se apoderó de la zona, amenazó y compró a autoridades. Sembró el miedo. Hizo de las suyas. Mas no sabemos si por aquellas tierras algún amor lo cautivó. Marcos Arturo Beltrán Leyva fue enterrado la tarde del domingo 20 de diciembre en el exclusivo panteón Jardines de Humaya, en Culiacán, Sinaloa, en el que hay tumbas de hasta dos pisos con terraza para que toque la Banda, panteón, se dice, de narcotraficantes.
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Comentarios

  1. 1

    21 ENERO, 2010

    BELTRAN

    Su muerte es un misterioo sus muros de sicarios se los quitaron y nonfue a balazos alguien de su gente los retiro . aun asi con mas o menos 20 hombres se habla de un saldo de 200 muertos entre marines y civiles entre el fuego no ivan tress mariness ivan 600 entre ellos habia gringos y gente de otras bandas sus armas no eran comunes eran apadrinasdas por alguien el hombre fue masacarado tenia muchas armas y se las robaron a l igual que millones que ahora el secretario de marina disfrutaa

  2. 2

    28 MAYO, 2010

    KOLLICARRILLO

    Pss ni modo plebes esto tarde o temprano tiene k pasar mas si uno anda en ese jale puro pa´´ lante y el viejon arturo beltran sigue pesando y chingue asu madre el puto de la barbie

  3. 3

    16 JULIO, 2010

    CHEPE

    Que se haga un fondo para los familiares de policias y civiles muertos por narcos y policias.

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