Más leidas
García Luna: Todo el poder
Escrutinio No. 36 | Lunes 26 de octubre de 2009.
[b]Edgar Baltazar[/b]
El Ingeniero Mecánico Genaro García Luna, ex director de la extinta Agencia Federal de Investigación, hoy Secretario de Seguridad Pública Federal, se deja ver como el hombre más cercano a Calderón y por tanto uno de los hombres más poderosos del país.
En su pasada comparecencia del 24 de septiembre, teniendo como escenografía un ataúd de cartón y veladoras encendidas en memoria de las víctimas de la aventura bélica del calderonismo, García Luna fungió como testigo inmóvil de la rebatinga entre diputados. Genaro no mostró signo de preocupación alguno ante la solicitud de renuncia que le hizo el diputado Porfirio Muñoz Ledo (PT) ni ante el calificativo de “asesino” que le lanzó el diputado Fernández Noroña (PT). El Ingeniero García, mostrando una imperiosa necesidad de abandonar la sesión y con sus típicos problemas de dicción, respondió casi monosilábicamente a los cuestionamientos que se le plantearon. Tal actitud no es de extrañarse en un individuo que con todo y reclamos legislativos mantiene intacta su posición de poder incontrolable: es el favorito del presidente.
Durante su comparecencia únicamente propuso incorporar las policías municipales a los cuerpos policíacos estatales; esto sin explicar el sustento de su oferta. Así como tampoco sustentó su agradecimiento a la actuación de las fuerzas castrenses en tareas policíacas, situación que ha sido muy criticada sobre todo por las costumbre militar de atropellar los derechos humanos y gozar de impunidad. Lo cierto es que de la administración del Ingeniero solo se puede destacar su desafortunado saldo rojo: 5 570 ejecuciones en lo que va del año y 15 400 en lo que corre del sexenio (en todo el sexenio de Fox se registraron 13 000), esto según la propia información oficial difundida por la PGR y la Sedena.
Además de cargar con un penoso desempeño al frente de la SSP, García Luna lleva tras de sí las acusaciones que lo vinculan con la delincuencia organizada. En mayo de 2005, Santiago Vasconcelos (muerto en el misterioso desplome del avión donde también perdió la vida Mouriño), entonces subprocurador, acusó a García Luna por su presunta corrupción por capos de la droga. Acusación evidentemente sepultada. En noviembre de 2008, Arturo Velarde, ex secretario particular de García Luna, fue interrogado por la PGR y después puesto en libertad; un testigo protegido identificado como Felipe lo inculpaba dentro de la red de funcionarios que vendieron información al cártel de los hermanos Beltrán Leyva. No han sido pocas las acusaciones que a la manera de narcomantas involucran a García Luna con el cártel de Sinaloa. El mismo Servando Gómez, “la tuta”, presunto operador de La Familia acusó que el secretario tiene un mandamiento judicial en los Estados Unidos. García Luna siempre ha negado tales acusaciones y tampoco se ha comprobado a cabalidad vínculo alguno, pues tampoco hay indicio de alguna investigación seria al respecto.
Si las sospechas y los pobres resultados no han logrado desbancar a García Luna, tampoco lo han hecho sus puestas en escena. Tal fue el caso de la detención de dos camarógrafos de la empresa Televisión por Cable (TVC), quienes en marzo pasado filmaban la casa del secretario, quien los acusó de pretender atentar contra su esposa e hija, aunque después salió a la luz la verdadera identidad de los camarógrafos que solo cumplían con su labor periodística. Esa escena se le cayó a García Luna así como le sucedió en el caso de Florence Cassez, cuando el entonces director de la AFI simuló ante los medios un presunto operativo de rescate de secuestrados, cuando en realidad la francesa había sido detenida anteriormente en una carretera.
El poder político de García Luna también se acompaña de su bonanza económica. Tal como lo informó Reporte Índigo en marzo del presente año, cuando dio cuenta de la construcción de una fastuosa residencia del secretario. Una construcción valuada en 20 millones de pesos ubicada en la Calle Monte Funiar en el fraccionamiento Jardines en la Montaña, sitio donde García Luna posee otra propiedad,(en la calle Montaña de Omoa)con un valor de 7 millones 500 mil pesos. Lo curioso aquí es que los gastos del secretario García no corresponden a sus ingresos, según la investigación de Reporte Índigo basada en las declaraciones patrimoniales que el funcionario presentó en 2007 y en 2008.
Dinero y poder político no lo son todo para García Luna; éste también goza de una inmensa fuerza represiva a su mando, dádiva de su íntimo amigo el Presidente de la República. El proyecto de presupuesto para 2010 (mejor conocido como el “paquetazo”) presentado por Calderón, contempla incorporar a 12 mil 347 nuevos elementos a las fuerzas represivas del Estado, superando así al recorte de personal que se prevé con la medida mediático-populista de desaparición de tres secretarias de Estado, tal como lo informó la revista Proceso en su edición del 27 de septiembre del presente año. Más de la mitad de los nuevos elementos serán para Genaro, quien ya ha sido dotado por el Presidente con más de 40 mil efectivos policiacos.
Así, García Luna, con todo el poder y sin límite alguno, está armado hasta los dientes para apoyar a su amigo el Presidente en la consolidación de un Estado policía que bajo el pretexto del combate al narcotráfico criminaliza la protesta y controla el descontento social mediante la política del miedo. Tal como sucedió con la participación de miles de agentes federales en la toma de Luz y Fuerza del Centro.
*Cualquier etiqueta HTML sera eliminada.
