10 Marzo, 2010comenta | Imprimir
Colaboración Especial- Reporte Especial-
¿Alguien recuerda al gobierno?
En los últimos días la sociedad se ha visto preocupada por los acontecimientos relacionados con el narcotráfico en el país. La bandeja de correo se encuentra saturada por una serie de mensajes que advierten a la sociedad de una guerra de carteles, en este caso los “asociados” (todos los carteles), versus los zetas.
Se habla también de que se tiene autorización por parte de los representantes institucionales para ejecutar la operación de limpia de zetas, en dicho trato el gobierno pretende mantener la seguridad pública y erradicar el cáncer de los secuestros, los cobros de piso, las extorsiones, etc., por medio de la intervención de los carteles unidos, a cambio del retiro del ejército por tres años, como lo señala también una carta publicada en el diario Reforma.
Ante este panorama se vislumbra una situación de caos, por las balaceras anunciadas tan frecuentemente en todos los medios de comunicación, entrada de sicarios a las escuelas, como se supone ocurrió en varios estados del norte del país, por ejemplo en Reynosa y Tampico, Tamaulipas (donde evacuaron escuelas de todos los niveles educativos). El terror del desencadenamiento de varias intervenciones de sicarios en las instituciones y otros lugares públicos de varias ciudades fronterizas del norte del país, hace menos de dos fines de semana, aumentó la psicosis de la sociedad en las calles.
Esta situación tiende a manejarse como un albur: a) Si bien es cierto que en el país está desatada una ola de violencia por actos vinculados al narcotráfico, también puede ser cierto que b) el tema no sea más que un instrumento de mediatización política a las masas.
a) Si todos los mensajes (mails, cartas, mantas, etc.) son producto veraces del enfrentamiento de bandos, estamos ante un cuarto poder en el país que ha superado al Estado de derecho y a todas las instituciones creadas en la historia, demostrando una debilidad sumamente delicada de las autoridades ante esta problemática que no se solucionará en un santiamén, ni con respuestas de fuego o más violencia.
Cabe preguntarse entonces, ¿de qué ha servido tanto gasto público de la seguridad social, sí por último los bandos organizados recurrirán a poner pas sin “zeta” como suelen llamarle? El discurso Calderonista de campaña se enfocaba en la irrupción del crimen organizado, obviamente no se lograría con tal política y equipo policiaco desorganizado, entonces aplican la máxima: “dejad que los narcos entierren a sus narcos”. El punto no es un reto al crimen organizado tal como se plantea, recordemos que las mafias no tienden al terrorismo, ya que si existiera dicha tendencia implicaría entonces un movimiento ideológico de índole política o religiosa, algo que aún no pasa en el país.
b) Por otra parte, si todos estos mensajes fuesen producto de un rumor desencadenado como parte de la preparación política para los próximos acontecimientos electorales y reformistas, estaríamos concluyendo que se trata de un Estado autoritario, cínico y hasta con tendencias fascistas. Lo que puede ser peor y más aberrante. De lo anterior, conviene preguntarse: ¿Por qué el tiempo del enfrentamiento se da después de ocurrir la influenza y la crisis económica reflejada en la caída del PIB, la reforma fiscal y los últimos gasolinazos? Si la población se encuentra en un estado de pánico, ¿no querrá mayor protección a cualquier costo en el corto plazo? Si no se puede lograr los niveles óptimos de crecimiento para los últimos tres años, ¿acaso no es lógico pensar en la generación de un caos en la información respecto al tema del narcotráfico para que posteriormente se erija el gobierno como salvador del pueblo y por ende lo suficientemente preparados para continuar con el cambio y la construcción de un México mejor para el 2012?
Hay que pensar críticamente. Si el gobierno: ha beneficiado con la no exigencia de los pagos fiscales a grandes consorcios; ha violado la constitución al cerrar Luz y Fuerza del Centro, dejando a miles de electricistas sin trabajo; si se han perdido más de un millón de empleos; creado mitos de influenza; persuadiendo o mintiendo con que en México ya se está saliendo de la crisis, ¿quién se atreve a negar que no es capaz de construir un rumor más sutil y hostil en un tema delicado como el narcotráfico que tiene qué ver con violencia y atentado a la vida, para legitimar el discurso de salvador del pueblo y ganar adeptos ante el fracaso político de las elecciones pasadas (2009)? ¿Es coincidencia que durante el fenómeno de la influenza el presidente pidió que nos quedáramos en casa y ahora también se recomienda quedarnos de la misma manera… e incluso hasta hacer carne asada? Lastimosamente lo anterior menciona que se tiene un Estado que no se dedica a cuidar al pueblo, sino a mentirle, a eso se le llama Estado de facto.
Dentro de todo este enjambre de acontecimientos, esperemos que el gobierno no siga manteniendo su lógica de dominación y pueda tener una mayor sensibilidad humana de las condiciones estructurales caóticas por la que pasa el país.
El mayor fracaso del gobierno es no haber considerado democráticamente, mediante la participación ciudadana, qué tipo de seguridad se requería y cómo pensarla erradicar en términos pacíficos e institucionales.
La violencia es una realidad, no cabe duda, pero desafortunadamente es un reflejo de una sociedad decadente como la nuestra. La solución es a largo plazo donde intervienen elementos de educación y nuevos paradigmas culturales para evitar la corrupción, la delincuencia, la violencia y el crimen organizado. En otras palabras, no queremos soldados, queremos ciudadanos.
Eso sí, los narcotraficantes son más inteligentes que los políticos. y como dijera un buen compañero: “hasta con mejores alianzas que las de Gómez Mont y el líder del PAN junto con Peña Nieto y Beatriz Paredes”.
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