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Televisión y Democracia en México ¿Última llamada?
Escrutinio No. 76
Alin Aké Kob Rodríguez
Mony de Swaan, presidente de la Comisión Federal de Telecomunicaciones, ha respondido la carta que el Diputado Javier Corral Jurado le hizo llegar al Presidente de la República en relación al tema de la multiprogramación. En la carta, Corral reclama al Gobierno Federal haber autorizado a un concesionario y a un permisionario la difusión de diversas programaciones en el canal de transmisión digital autorizado para la transición de la televisión analógica, lo anterior sin que el gobierno haya solicitado una contraprestación.
El Gobierno Federal, en voz de Mony de Swaan, sostiene en su respuesta un argumento principal: No tendrían por qué pedir una contraprestación a los concesionarios en tanto lo concesionado es el canal de transmisión de 6MHz para prestar el servicio de radiodifusión. De esta forma, la COFETEL sostiene que la multiprogramación es un servicio de radiodifusión y al no considerarse un uso adicional, la decisión iría en concordancia con la legislación y los criterios de la Corte. Recuérdese que la SCJN determinó que las concesiones en radio y televisión abierta están indisolublemente asociadas al uso específico y determinado para el que fueron otorgadas.
De Swaan sostiene que la multiprogramación “es un uso típico” asociado al estándar A/53, que es el que México adoptó para el proceso de transición a la Tv Digital, “en todo el mundo”, argumenta. Habrá que recordar que uso típico no significa intrínseco y por supuesto, no “en todo el mundo” se tiene el severo problema de concentración en televisión abierta que actualmente tiene México, en donde sólo son dos las empresas dominantes, Televisa y Tv Azteca.
Agréguese a ello que estas empresas han demostrado en momentos clave de la historia del país, no ser actores que contribuyan al fortalecimiento de la democracia o al engrandecimiento de México, por el contrario, han hecho costumbres impunes la amenaza y la venganza a través de la pantalla, hacia todos los actores políticos, sociales y económicos que no actúan en estricto apego a sus intereses comerciales.
En resumen, la carta de respuesta es una apología a la tecnología, sostiene que la multiprogramación va a incentivar a que la población cambie sus televisiones analógicas al ver la variada (sic) oferta televisiva. Menciona la COFETEL que “la multiprogramación está concebida como una política pública que acelera la convergencia, promueve un uso adecuado del espectro y asegura que nuestro país no permanezca al margen del desarrollo tecnológico.”
Que México no permanezca al margen del desarrollo tecnológico es el argumento que una y otra vez se reitera en la carta, pero nada hay sobre la permanencia de México al margen del desarrollo democrático. ¿De qué van a servir muchos canales con una resolución espléndida, si los contenidos seguirán siendo los mismos que hoy padecemos como audiencia? ¿De qué servirá la multiplicidad de canales si continuarán al servicio de los intereses políticos de dos empresas?
Sí es importante el desarrollo tecnológico de México, no tengo duda, pero a la par del desarrollo democrático, educativo, cívico. Hace un par de meses quedé sorprendida en la residencia estudiantil de la Universidad de Oslo al tener que conectarme con cable LAN a Internet, así es, pero qué tal anda ese país en el índice democrático mundial. No pretendo hacer comparaciones en donde no caben, pero es fundamental que las decisiones que toman los órganos administradores de los recursos de la nación, se tomen no sólo desde la óptica de la viabilidad tecnológica, sino que midan su impacto global en la sociedad, decisiones más equilibradas. Así se instruye en el artículo 4 de la Ley Federal de Radio y Televisión: “La radio y la televisión constituyen una actividad de interés público, por lo tanto el Estado deberá protegerla y vigilarla para el debido cumplimiento de su función social.”
La carta de Mony de Swaan también afirma que la multiprogramación generará “una diferencia clara en la oferta que obtiene el público con la televisión analógica”. No entiendo cómo podrá ser esto posible cuando Televisa y Tv Azteca controlan el 95% de todas las concesiones de televisión abierta y el 77.77% de los canales digitales otorgados hasta ahora. Entonces COFETEL afirma que no se agudizaría la concentración, porque todos tendrían la misma oportunidad de explotar el multiplexeo con multiprogramación, es decir, la cosa no empeora, sólo seguiría igual. ¡Vaya!
Es lamentable que la oportunidad que nos brindaba la tecnología digital para invitar a nuevos competidores en la televisión, para otorgar medios a las universidades, asociaciones civiles, etcétera, no se esté tomando. Lo que sí es de reconocerse, es la absoluta congruencia por parte de la COFETEL para impulsar la multiprogramación, el proyecto de reforma de éste órgano al Acuerdo por el que se adopta el estándar tecnológico de televisión digital terrestre y se establece la política para la transición a la televisión digital terrestre en México, ya incluye un nuevo apartado 2.3 titulado “Multiprogramación y servicios de la Televisión Digital Terrestre TDT” en el que se establece que los concesionarios o permisionarios interesados en ofrecer múltiples programas “deberán informar por escrito a la Comisión… transcurrido un plazo de 30 días hábiles, sin que la Comisión realice objeción u observación alguna, podrán iniciar la transmisión de dichos programas, sin que medie una autorización por parte de la Comisión”.
Es de destacar que este proyecto de modificación que se encuentra en la Comisión Federal de Mejora Regulatoria COFEMER, incluye que “el concesionario o permisionario de televisión que preste un servicio de telecomunicaciones sin contar con la concesión o permiso en términos de lo que establece la Ley Federal de Telecomunicaciones y las disposiciones legales aplicables, perderá en beneficio de la Nación los bienes, instalaciones y equipos empleados en la comisión de dichas infracciones”.
La carta tiene otros aspectos interesantes, como lo contenido en relación al must carry, must offer y la alusión a un posible programa de licitación de dos canales de televisión abierta. Sin embargo, lo toral es el tema aquí reseñado, habrá que ver el rumbo que toma este asunto en la próxima comparecencia de Mony de Swaan este jueves en la Cámara de Diputados.

