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Avatar y la Ley de Seguridad Nacional
Escrutinio No. 73

El presidente Felipe Calderón declara 3 días de luto por lo sucedido en Casino Royale. Fuente: Info7
“Una bala calibre .45 me destroza aproximadamente veinte centímetros de piel del corazón y me deja un boquete de salida equivalente a tres ausencias, a cuatro despedidas”.
Juan Hernández Luna.
Avatar
“Avatar”es una película que todos deberíamos ver y, convertirla, casi, en asignatura obligada, de la preprimaria hasta preparatoria. Claro que usted puede disentir, refutarme y pensar que, en algún momento, estuve a punto de ahogarme en el mar de dudas y la pérdida de oxígeno me dejó así, haciendo este tipo de propuestas. Lo entiendo; pero permítame explicarme a detalle.
“Avatar”es un filme de ciencia ficción, gringo, de 2009, escrito, producido y dirigido por James Cameron. Ambientado en el año 2154, los hechos de que se ocupa transcurren en Pandora, uno de los satélites del planeta Polifemo. Pandora está habitado por una raza humanoide, los Naa'vi, con quienes los humanos se hallan en conflicto pues una de sus tribus está asentada en torno a un árbol gigantesco que cubre un enrome yacimiento de un mineral muy cotizado, el cual resolvería los problemas energéticos de la Tierra: El unobtainium. El proyecto científico “Avatar” transporta la mente de los científicos a unos cuerpos artificiales de na'vi para simplificar la comunicación con los nativos. Pese al carácter científico del intento, el ejército convence a Jake Sully para que espíe a los naturales; al principio, Jake cumple su misión, pero se enamora de una de las nativas, Neytiri; además, se percata de que jamás renunciarán a su tierra por lo que habrá de estallar la guerra entre ambas razas y él deberá decidir de qué lado peleará.
Tras su estreno, la crítica se dividió; hubo quien consideró la cinta simplemente ma ra vi llo sa; otrossectores, especializados en cine independiente, criticaron el guión, comparándola indefectiblemente con otras películas como “Danza con lobos” e incluso “Pocahontas”: “A Cameron se le ha olvidado la historia que quería contar”;[1] “podría pensar que en Avatar la espectacularidad técnica es inversamente proporcional a su elementalidad dramática. […] Los momentos puramente de acción lucen irreprochables, todo lo demás en cambio parece más bien vulgar, pedestre, incluso cursi”;[2] “Es previsible del primer al último plano, y además se presta a disecciones de Perogrullo”;[3] y hasta el Vaticano se metió con ella: “Avatar no es una obra maestra: Vaticano”.[4] Ya lo he dicho, la crítica y yo somos como paralelas: Destinados a no converger.
Antes de continuar permítanme una digresión: Sí, carece de “elementalidad dramática”; sí, la trama puede parecernos muy “cursi”; sí, “es previsible del primer al último plano”; y sí, “se presta a disecciones de Perogrullo”. Empero -todo sea dicho-, carece de elementalidad dramática porque el bien vence al mal; porque dos seres que se encuentran el uno al otro de modo inusitado terminan enamorándose; porque cuenta una historia de amor “cursi” y el amor, el magnífico amor, irremediablemente es, ha sido y seguirá siendo cursi hasta el fin de los tiempos; porque la decencia, el valor y el coraje vencen a la ciencia y a la técnica (lo que parece imposible hoy en día); y porque “las verdades de Perogrullo” son así: Llanas, simples, sencillas, elementales, carentes de sofisticación.
Y es quizá ese afán, ese deseo de “tensiones dramáticas”, de verdades complejas y sofisticadas, de soluciones retorcidas; alimentado desde todos los flancos de la vida cotidiana, los que nos tiene dados a la trampa. Me explico:
Casino Royal
Hace unos pocos días, el horror sacudió a nuestro país; el horror en el asesinato masivo de 52 personas, quienes no solamente murieron, sino que murieron en un incendio provocado; y no sólo murieron quemadas, sino que “murieron por nada”, además. Porque no hay ninguna explicación detrás de esa barbarie; no existe un ápice de razón que nos sirva para entenderla. Es la brutalidad sin adjetivos, la codicia, la estulticia, la inhumanidad en su manifestación más categórica e intolerante. Categórica por terminante, despiadada e inapelable; intolerante porque no alienta, ni acepta, ni respeta, ni concibe, la menor noción de lo humano como atributo para definirnos y diferenciarnos de las bestias.
Las palabras de Felipe Calderón Hinojosa fueron muy claras: “Estamos enfrentando a verdaderos terroristas que han rebasado todos los límites”;[5]yo conozco al Presidente de la República y, me consta, no sólo que es un hombre extremadamente inteligente, sino que sus palabras no tienen, nunca, desperdicio; siempre dice lo que quiere decir.
Lo que me preocupa de ese discurso, entonces, no es lo que dijo el primer mandatario, sino exactamente lo que quiso decir. Porque hablar de “terrorismo” es establecer un hito en la historia de horrores de este país; un parteaguas, un “antes” y un “después” de ese fatídico 25 de agosto de 2011. Me explico una vez más: Muertos gratuitos suman ya decenas en esta guerra contra el narcotráfico; incluso hasta se han ganado un calificativo específico: “Daños colaterales”.[6] Así que hablar de “muertos inocentes” para distinguirlos de otros muertos no tiene sentido; los muertos inocentes son muchos ya y su número se incrementa a cada rato.
Hablar de matanzas, es decir, de actos violentos en donde pierden la vida más de tres, cuatro o cinco personas, tampoco lo tiene, porque el recuento de estos actos supera los 60 casos y suman centenares las víctimas.[7]
Digo, el 13 de agosto de 2008, fueron asesinados 10 jóvenes en el Centro de Rehabilitación CIAD, en Juárez, Chihuahua;[8]escasos días después, el 16 de agosto de 2008, fueron muertas 13 personas en Creel, en el mismo Estado; el jueves 25 de septiembre de 2008, se hizoel hallazgo de 24 cadáveres en “La Marquesa”, Estado de México;[9]y otro tanto ocurrió el 28 de agosto de 2010, cuando se dio cuenta del homicidio de 72 migrantes, en San Fernando, Tamaulipas;[10]el 2 de septiembre un comando armado ingresó a otro centro de rehabilitación, otra vez en Juárez, agrupó a los internos y mató a 17;[11]ahí mismo, el 31 de enero de 2010, 16 jóvenes fueron privados de la vida en el Fraccionamiento “Villas de Salvárcar”;[12]el 8 de julio de este año fueron fusiladas 11 personas en Valle de Chalco, en Edomex; y otras 21 resultaron muertas en el ataque al bar “Sabino Gordo”, también en Monterrey, un día después, el 9 de julio de 2011;[13]sólo por citar algunos casos.
La Ley de Seguridad Nacional
¿En qué, pues, la muerte de estas 52 personas, en el Casino Royale de Monterrey se distingue de esos y otros ataques similares? ¿Cuál es la razón para que en este caso sí -y en los otros muchos no- se hable de “terrorismo”? No tengo ni la menor idea; sin embargo, es de llamar la atención que esas declaraciones se emitan en la vorágine de un debate por impulsar la reforma a la Ley de Seguridad Nacional.
En efecto, si hace unos meses, los grupos parlamentarios en la Cámara de Diputados chocaron al revisar el predictamen correspondiente, “elaborado por el PRI con respaldo del PAN”,[14] hace unos días, la Comisión de Gobernación aprobó en lo general la cuestionada minuta de Ley de Seguridad Nacional como documento base para elaborar un dictamen “a presentarse en el próximo periodo ordinario de sesiones en San Lázaro”.[15] La gran pregunta que me surge en este punto es: ¿De veras con sacar al ejército a las calles se va a resolver este pandemonio?
Casi al final de la película, poco antes del enfrentamiento decisivo entre el ejército invasor y los clanes nativos, Jake le ruega a Eywa que les ayude en la lucha por venir; no obstante, Neytiri le aclara que la deidad nunca interviene y que “sólo mantiene el equilibrio de la vida”.
Ése es el quid de la cuestión; la vida es equilibrio; y esa armonía se logra a partir del orden, o lo que es lo mismo, de que cada una de las partes del todo cumpla con su función; de que una no prevalezca sobre las demás; de que las diferencias, desarreglos o desajustes, sean mínimos o se resuelvan de manera pronta y pertinente. Existe una expresión, “autopoiesis”,que sirve para designar el proceso de regeneración a nivel celular; laautopoiesis tiene su origen en la biología y explica cómo dentro de la propia célula existen elementos que permiten su regeneración.[16] Ése es el fundamento de la vida.
La mejor estrategia
Pues bien, el problema de violencia en México es un problema arduo, complejo, multifactorial; con abundancia de variables y en el que participan actores y agentes de distinta naturaleza: Históricos, una zaga de complicidades entre poder y crimen organizado la cual se remonta décadas atrás; culturales, un desprecio colectivo (sociedad y Gobierno) por las instituciones -la ley en primer lugar-; económicos, una desigualdad irracional que hace a los ricos más ricos cada día, a los pobres más pobres y depauperiza a la clase media; de impunidad, una crisis permanente de las instancias de procuración y administración de justicia; de educación, donde la cúpula magisterial, en términos generales, está más preocupada por acrecentar y preservar su poder político que en cumplir a cabalidad con su misión institucional; de salud, de falta de oportunidades, etc.
El énfasis en el aspecto militar y el acuerdo entre la jerarquía castrense y las cúpulas del PRI y el PAN parece que atiende a un solo objetivo: La de dotar a la próxima Administración (independientemente de su génesis) de un mecanismo de control que le permita mantener el poder aún en una situación crítica como la que actualmente se vive en el país y que parece no tener fin.
La salida del Ejército a la calle no le abona un ápice a la solución de fondo al problema y tiende a mantener el desequilibrio pues la delincuencia se explica no solamente en virtud al número sicarios, sino también, al número de pobres, al origen de los mismos, a su grado de educación, al desempleo creciente, etc.; se explica en virtud a su poderío económico y hasta la fecha, los grandes capitales provenientes del crimen organizado, en manos de poderosos banqueros e inversionistas, nacionales y extranjeros, continúa intocado e intocable; es manifestación fiel de la connivencia entre los delincuentes y las autoridades encargadas de perseguirlos.
La delincuencia, en fin, se nutre de la miseria, del hambre, de la ignorancia, de la enfermedad, de la corrupción, de la desesperación y de la rabia. Y sacar a los soldados a las calles para lo único que sirve es para eclipsar el que es, quizá, el mayor logro del PRI en el poder: Devolverlos a tiempo a los cuarteles que es a donde pertenecen.
El párrafo que sirve de epígrafe a estas líneas expresa de modo magistral este pensamiento: La violencia no desgarra ni daña, solamente, la piel u órganos de las víctimas: Mina la confianza, mata esperanzas, quiebra espíritus, destroza vidas. Ninguna de estas heridas sangra, pero son las que más duelen.
El camino de la paz no se cruza con el de la milicia. La reconciliación, el perdón, la humildad, la cordura, la decencia, el coraje y la vergüenza para sumir los propios fallos e intentar enmendarlos, es el único camino -y ni es de un solo sentido ni corresponde recorrerlo en exclusiva y a solas al Presidente de la República-. Lo triste es constatar que ni un paso se ha dado en ese sentido… ni se va a dar.
[1]Javier Ocaña, nota publicada el 18 de diciembre de 2009, bajo el título: “La involución artística”, por el periódico El País. Consultado el 6 de enero de 2010.
[2]Luciano Monteagudo, nota publicada el 1 de enero de 2010 con el título: “La corrección política más básica”, en el diario digital: pagina12.com.ar. Consultado el 6 de enero de 2010.
[3]Luis Martínez, nota publicada el lunes 14 de diciembre de 2009, bajo el título: “James Cameron: 'Me siento fuera de Hollywood'”, en el periódico El Mundo.
[4]Nota publicada por el periódico El Universal, el 12 de enero de 2010. Consultado el 19 de enero de 2010.
[5]Nota publicada el día 27 de agosto de 2011 por el periódicoMilenio, bajo el título: “Acto de “verdaderos terroristas”: Calderón”.
[6]Nota editorial publicada el día domingo 12 de septiembre de 2010, por el periódico El Universal, bajo el título: “La guerra contra el narcotráfico y los "daños colaterales”.
[7]Nota publicada el día domingo 14 de agosto de 2011 por el periódicoTabasco Hoy, bajo el título: “Van en 3 años 70 masacres en México. En 3 años cerca de mil 200 personas han muerto en 70 ejecuciones múltiples”.
[8]Nota publicada el día 17 de septiembre de 2009 por el periódicoEl Heraldo de Chihuahua, bajo el título: “Han asesinado a 42 adictos en centros de rehabilitación”.
[9]Nota publicada el día 25 de septiembre de 2008 por el periódicoLa Jornada, bajo el título: “Fueron asesinados con una sola arma los 24 hombres hallados en La Marquesa”.
[10]Nota publicada el día 25 de agosto de 2010 por el periódicoEl Universal, bajo el título: “Migrantes, 72 muertos de fosa en Tamaulipas”.
[11]Nota publicada el día 17 de septiembre de 2009 por el periódicoEl Heraldo de Chihuahua, bajo el título: “Han asesinado a 42 adictos en centros de rehabilitación”.
[12]Nota publicada el día 1 de febrero de 2010 por el periódicoMilenio, bajo el título: “Ejecutan a 16 Jóvenes en Cd Juárez”.
[13]Nota publicada el día 9 de julio de 2011 por el periódicoEl Universal, bajo el título: “21 muertos bar ‘Sabino Gordo’ Monterrey: Suman 21 muertos tras ataque en NL”.
[14]Nota publicada el día martes 26 de abril de 2011, suscrita por Juan Arvizu, publicada en el periódico El Universal, bajo el título: “PRI y PAN chocan con izquierdas por Ley de Seguridad Nacional”.
[15]Nota publicada por el periódico La Jornada, el día miércoles 3 de agosto de 2011, bajo el título: “Diputados de PRI, PAN y PRD aprueban en lo general la minuta de ley de seguridad nacional”, suscrita por Roberto Garduño y Enrique Méndez.
[16]La palabra autopoiesis proviene del griego αυτο, auto (“sí mismo” o “a sí mismo”), y ποιησις, poiesis (“creación” o “producción”). El vocablo es propuesto en 1971 por los biólogos chilenos Humberto Maturana y Francisco Varela para designar la organización de los sistemas vivos; la autopoiesis es la condición de existencia de los seres vivos en la continua producción de sí mismos o, como me lo explicaron con gentileza, la capacidad de regeneración de sí mismos. MATURANA R., Humberto y VARELA G. Francisco: (2004). “De máquinas y seres vivos. Autopoiesis: La organización de lo vivo”. 6ª edición. Editorial Universitaria y Grupo Editorial Lumen. Argentina. Pág. 17.
