Zozobra de la juventud: los niños soldados de África y los narco-niños de América Latina.

05 Noviembre, 2010
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Lorena De La Barrera

Escrutinio No. 58

Escrutinio no. 58

Lorena de la Barrera*

 

Después de consultar el foto-reportaje de la revista Foreign Policy con algunas imágenes que comparto a continuación, sólo me queda pensar qué es lo que hemos hecho mal para tener una juventud anclada en la miseria, en crímenes, en la zozobra de la cultura de la violencia.

Alrededor de 16 imágenes que ilustran la situación de los niños soldados en países como Somalia, República Democrática del Congo, Liberia, son suficientes para indignarse ante las políticas de colaboración que sostiene Estados Unidos con dichos países con el fin de acabar con los grupos rebeldes.

Escenario: Intereses económicos por sobre los derechos humanos y el bienestar de la población más vulnerable.

Primer acto: Barack Obama frena la Ley de Prevención de los Niños Soldado, para enviar ayuda a los cuatro países con la peor historia de niños soldados y sus víctimas.

Segundo acto: Amnistía Internacional estima que cerca de 250,000 niños menores de edad son actualmente soldados en las zonas de conflicto. Los niños soldados son una práctica ancestral y selectiva, sin embargo es hasta hace poco que ha salido a la luz del escrutinio público a raíz de estrepitosas imágenes que describen mejor que cualquier reporte las crueldades a las que se enfrentan los niños armados de esa región. Los casos que sobresalen son la República Democrática del Congo y Liberia como los ejemplos más cruentos de guerras intestinas con niños soldados. La UNICEF estima que en este país, participaron hasta 30,000 niños.

¿Cómo se llama esta realidad que mancilla miles de familias dejando víctimas inocentes a ambos lados de la zona de guerra? ZOZOBRA DE LA JUVENTUD.

Las compañías petroleras y los comerciantes de diamantes han ayudado a armar y financiar estas luchas intestinas.  Pobre África tan lejos de Dios y con tanta riqueza mineral en sus entrañas.

Inclusive después de que terminan las batallas, cuando estos niños sobrevivientes siguen su desarrollo hacia la vida adulta, su conflicto no termina cuando sueltan el rifle. Además de aspirar a esperanza de vida baja, los intentos por reintegrar a estos niños soldados a la sociedad son tumultuosos. Pues no es fácil deshacerse del trauma bélico al que son expuestos tempranamente, y esas imágenes de terror los cazan día y noche.

 

Esta foto nos presente a un joven militar que entrega sus municiones en un Punto de Desarme de las Naciones Unidas en el 2006, cerca del Distrito Ituri en la República Democrática del Congo.  La ONU, mediante este programa de desarme los hace acreedores a cincuenta dólares.

En México tenemos los mini-narcos, esos menores de edad que son víctimas de los cárteles, quienes al no poder ser encarcelados por las autoridades, se convierten en los peones fácilmente desechables de la industria del tráfico de drogas.

Tenemos los que ni trabajan, ya sea por falta de recursos económicos o por simple falta de ganas, ni estudian, ya por falta de oportunidades, ya por mera apatía.

 A los obesos que viven su lozanía de manera sedentaria y se caracterizan por mantener un alto consumo de comida chatarra. Ahí nuestro futuro, qué decir futuro, NUESTRO PRESENTE.

Aún recuerdo, cuando en la secundaria, se nos decía con ahínco que el “bono demográfico” era el as bajo la manga de nuestro país, que México sería mejor, más productivo.

Nuestra generación tiene un gran reto heredado, el deber de hacer accesible la educación, la salud y el bienestar familiar al resto de los mexicanos.

Además de trabajar por un México productivo, donde no haya zonas regidas por la mafia, donde en TODO el país se respeten las garantías y derechos de los niños, mujeres y adultos.

Una base familiar fortalecida y con opciones productivas para su desarrollo.

Mientras la demanda por droga siga imperando en la economía y sociedad del país, no podremos construir lo que merecemos.

De seguir así el estado de cosas, en Ciudad Juárez, Tepito o Somalia y Liberia, seguiremos teniendo niños que portan armas, que quitan vidas, que no tienen amor por la vida ni por el trabajo estudio porque ninguna de esas oportunidades les fue asegurada al nacer.

Imágenes de: ABDIRASHID ABDULLE ABIKAR/AFP/Getty Images

 


*Lorena de la Barrera es candidata al grado de Maestra en Administración Pública y Políticas Públicas por la Universidad de Carleton, y por el Tecnológico de Monterrey. Cuenta con experiencia de campo en temas migratorios y especialización en relaciones gobierno-sociedad civil.

Twitter: @LoreDelaBarrera

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Comentarios

  1. 1

    21 NOVIEMBRE, 2010

    JAIME

    Tienes mucha razón maestra. el bono demográfico es una de las cuestiones que no se está desaprovechando de manera brutal. tenemos que alzar la voz para que se haga algo. felicidades por el artículo.

  2. 2

    23 MARZO, 2011

    ANA

    El bono demografico no solo tendria que ser visto bajo la optica de lo que se denomina la poblacion económicamente activa; hay que insistir en la construcción de una juventud activamente pensante ante los retos que esta sociedad inmersa en la apatia representa.

  3. 3

    31 MARZO, 2011

    BERONICA Dijo:

    Beronica lalo ok

  4. 4

    31 MARZO, 2011

    BERONICA Dijo:

    Beronica lalo ok

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