El golpe de Estado en Honduras

28 Julio, 2009
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Héctor Alejandro Quintanar Pérez
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Escrutinio No. 30

A propósito del golpe en Honduras, perpetrado por instancias de la oligarquía económica de ese país, y apoyado por sectores duros de las fuerzas armadas, vale decir que la aseveración de Marcos tiene validez: las opiniones se han dividido en dos: los que rechazan la imposición del gobierno de facto, encabezado por un fascistoide como Roberto Micheletti, y los que buscan, por todas las vías posibles la legitimación de éste, y a grado extremo han llegado para tratar de limpiar la cara al gobierno golpista, que a su acción, en lugar de nombrarla “Golpe de Estado” la han llamado “sucesión constitucional apoyada por las Fuerzas Armadas”. Vaya eufemismo.

Los gobiernos del mundo, principalmente los latinoamericanos, han manifestado una postura férrea contra Michelleti y su ristra, a quien no sólo no reconocen sino que exigen devuelva el poder al depuesto presidente constitucional, Manuel Zelaya. Formaciones políticas latinoamericanas, como la Organización de Estados Americanos en voz de su dirigente, Miguel Insulza, secundan a Zelaya; y a la condena del golpe se ha sumado hasta el Banco Mundial, que negó de su parte el flujo monetario a Honduras para presionar por el regreso de Zelaya.

En el panorama internacional absolutamente nadie reconoce al gobierno de facto hondureño. Ni siquiera el nazi colombiano Álvaro Uribe, a quien Carlos López –canciller espurio de Honduras- definió como “simpatizante de Michelleti”. La diplomacia colombiana no avaló el comentario de López.

En el mismo sentido, ni siquiera ha habido pronunciamiento definitivo a favor de Micheletti por parte del gobierno de Israel, al cual López ya asumía como aliado. Los usurpadores centroamericanos, como se ve, están ávidos de apoyo, y tienen que buscarlo en las ciénagas de la política mundial, donde habitan gobernantes tan sanguinarios y miserables como ellos. No es casual, pues, que Lucía Pinochet Hiriart, hija del multiasesino dictador chileno, haya alzado la voz para dar su apoyo a quien en muchos círculos ya se le conoce como Pinocheletti o Goriletti.

Pero, ¿cómo van las aguas al interior de Honduras? No es necesario hacer un examen profundo para saber quiénes rechazan el golpe. Ante la imposición, la población ha tomado las armas de la paz: resistencia civil y desobediencia pacífica. No es casual que los dirigentes de la lucha cívica provengan de frentes tan disímiles: desde la esposa de Zelaya, Xiomara Castro –perteneciente a una de las familias adineradas de ese país- hasta el ex rector de la Universidad Nacional de Honduras, Juan Almendares.

Y mención aparte merecen los luchadores de siempre: frentes obreros, sindicales, campesinos, estudiantiles, intelectuales y profesionistas, que se juegan la vida para defender a Zelaya y, con él, el pacto constitucional hondureño. En su defensa han esgrimido argumentos de toda índole, pues la razón les asiste.

Pero, ¿quiénes conforman el otro bando? Y, más interesante, ¿qué argumentos plantean para legitimar a Micheletti? Saber eso es un gran indicativo para saber a qué atenerse. En una marcha que los medios golpistas calificaron de “ciudadana y espontánea” se han emitido las más curiosas consignas a favor del golpista: “Dios está con nosotros”, “No queremos a Chávez”, “Jornadas de oración contra Zelaya” y otras tonterías semejantes. Bien se ha hablado en este espacio sobre la imprudencia que implica asumir argumentos religiosos o divinos en el discurso político, pues quien lo hace reproduce el maniqueísmo y conmina a la eliminación del adversario.

Frases como “Dios está con nosotros” nos recuerdan al fallido republicano John McCain y a su bélica –e ignorante- colega Sarah Palin, quienes se definían a sí mismos como soldados del Creador en la Tierra y, por ello, con el derecho inalienable de hacerle matanzas a quien ellos considerasen sus enemigos. ¿Dios ha dado, acaso, su aval al gobierno impuesto en Honduras? Jerarcas de la Iglesia de ese país han dado el ominoso sí.

Por lo demás, y ya que se habla de políticos estadounidenses, debe censurarse la ambigua posición de Hillary Clinton, quien al jugar a las “mediaciones” entre Zelaya y Micheletti, parece sólo estar dando tiempo a los golpistas.

El presidente Barack Obama, quien en un principio asumió que el presidente constitucional era el depuesto Manuel Zelaya, ahora da rienda suelta a Clinton, para caer así en una preocupante contradicción. Por otro lado, ¿puede existir espontaneidad y vocación democrática en los defensores de Micheletti? El periodista Juan Galdámez –opositor a la imposición y amenazado de muerte- denunció que muchos empresarios obligaron a sus obreros a asistir a las marchas a favor del Golpe vestidos de blanco, [i]so pena[/i] de perder su empleo y quizá algo más.

¿Ciudadanía, razón, diálogo, paz? Todas ellas son palabras ajenas a los esbirros de Micheletti, quienes, como viles halconcitos republicanos, deben recurrir al discurso fundamentalista, a la violencia, a la intransigencia para “defender” a la usurpación. En Honduras debe prevalecer la razón, la constitucionalidad y el pacto democrático que invistió a Zelaya como presidente. Entre éste y Micheletti no hay negociación que valga puesto que no son pares, ni homólogos.

El golpista, debe decirse, no tiene nada que ofrecer en la presunta “negociación” puesto que ningún hondureño lo eligió presidente. La permanencia de Micheletti en la presidencia es mal augurio para toda Latinoamérica, y dejaría en claro que los Golpes de Estado y la ambición oligárquica de los poderes fácticos, pueden más que las instituciones democráticas y su razón de ser: el pueblo.

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Comentarios

  1. 1

    09 AGOSTO, 2009

    LUIS ARITA

    No tengo el placer de conocerte pero soy un ciudadano hondureño que esta atravesando la crisis por las decisiones irracionales y no congruentes de un presidente que se eligio pensando que podria ser la mejor solucion al pais, es de hacerte ver que toda su politica dentro de los ultimos meses de su mandato no fue la esperada, es mas estaba trayendo a nuestro pais la anarquia y la intervencion; me gustaria saber si a ti te gustaria que te llevaran a tu casa a un alcoholico o un drogadicto a ver cual seria tu reaccion; no es lo mismo verla que platicar con ella; y si llaman a nuestro actual gobierno defacto es preferible que siguieramos los pasos de los peleles de los gobiernos supuestamente socialistas que no llevan consigo la ambicion personal y el enaltecimiento a las locuras de otros llamados gobernantes para los pobres; es de hacerte saber que no tengo una filiacion politica soy un hondureño que lucha por sobrevivir en este mundo lleno de injusticias y desaveniencias sociales un placer y ojala puedas contestarme este mensaje.

  2. 2

    10 AGOSTO, 2009

    PETER PUNK Dijo:

    Tan fácil como decir no me gusta y sha, lo quitamos y (e) (im)ponemos a otro. eso no es democracia "my friend". y si, si hemos tenido lideres asi y peores, esa es una mala señal, una consecuencia desastroza de un mal entendimiento de la sucesión política. el miedo al socialismo es tan infantil como el miedo al coco. despierta honduras.

  3. 3

    11 AGOSTO, 2009

    PETER FUNK

    Gran comentario el de peter punk.....depierta honduras!!!!!! despierta luis aritaaa!!!!!!!

  4. 4

    11 AGOSTO, 2009

    PETER PUNK Dijo:

    Homónimo funk rules!

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