20 Mayo, 2009comenta | Imprimir
Pedro Ramírez De Aguilar BravoMi profesor de mercadotecnia política, sincero hasta el cinismo, culpaba a la ciudadanía de todos los problemas de México. “Cuando hagan una campaña no olviden que los electores son básicamente niños tarados”. No es mi intención reivindicar a los ciudadanos de este país, pero abrumado por tanto spot, desplegado, comunicado, filtración (perdón, “primicia periodística desinteresada que no ayuda ni perjudica a ningún actor político”) y pasacalles, me es muy difícil no reivindicar a sus mercadólogos.
Desde que empezó la temporada electoral de 2009 mi círculo de conocidos se ha llenado de gente que se ufana de ayudar a México no votando, anulando el voto, gritándole a la televisión y leyendo periódicos. Gente que se queja de las campañas, de que son idiotas, de que no dan propuestas; de su obvia semejanza con las riñas en el 3° B de la Escuela Primaria Mártires de la Patria...
Entonces pienso en los pobres mercadólogos, los auténticos Mártires de la Patria en esta historia. Abandonados con los 3,730.6 millones de pesos que el Instituto Federal Electoral repartió a todos los partidos para estas elecciones, dinero que se tiene que gastar aunque sólo vayan a votar los candidatos y sus parientes. Algo que cada vez está más cerca de ocurrir: durante la última elección intermedia, el abstencionismo fue de 58.32%
En tal escenario, los mercadólogos optan por hacer exactamente la clase de campaña a que estamos acostumbrados: según sus cifras e investigaciones sólo los votantes duros y los ciudadanos que piensan como niños tarados votan en los comicios intermedios. Los ciudadanos inteligentes verán estas campañas, se indignarán y no irán a votar... con lo cual le darán la razón a la mercadotecnia política. ¿Nos gobiernan los spots, dicen? ¿La política no debería ser espectáculo degradante? Quizá. Pero, ¿quién la ha convertido en eso: los mercadólogos o los ciudadanos?
No se engañen: el verdadero espectáculo de las campañas es el que presencia nuestra élite gobernante. Los imagino tragando palomitas mientras en la pantalla ven el filme de siempre. El único malo en su película, los ciudadanos preocupados, actúa como villano de James Bond: ocupa tanto tiempo en platicar sus planes (no votar, votar en blanco, twittear, bloguear, escribir ensayos y demás actividades de gente intelectual), que cuando al fin se dispone a liquidar a 007, éste ya escapó. Corte a “bueno, pero la próxima vez no se me escapa y se hizo lo que se pudo”.
Que la gente vote o deje de hacerlo no es mi problema. Mi lucha personal esta elección es por lograr que quien no vaya a votar se dé cuenta de que no hace nada por nadie. Los abstencionistas y los que anulan su voto son los conformes, los felices con cómo van las cosas, los revolucionarios de café. Sólo quiero convencerlos de eso. Para que cuando se necesite gente que haga algo por México, digamos “yo nunca he hecho nada, tengo que ayudar esta vez”, en lugar de “yo ya hice algo por México: para resolver sus problemas basta con tachar todos los cuadros de la boleta y regresar a tiempo para ver el futbol”.
"Somos una revista electrónica de carácter periodístico que informa sobre política, cultura y medios de comunicación, principalmente del discurrir nacional, conformada por estudiantes y profesionales de las Ciencias Sociales cultivadas en la UNAM."
21 MAYO, 2009
JAIME HERNáNDEZVotar o no votar es uno de los principales problemas actuales, y creo que hay razones importantes en cada decisión.
la razón de no votar se resume en..."total, todo seguirá igual, los mismos problemas de siempre, la gente está harta de la política, sin embargo, considero que hay la razón de votar es más poderosa, pues de no hacerlo se echaría por la borda todo lo que se ha logrado, un sistema de partidos (no democráticos, eso sí), una mayor ventilación de los actos de corrupción, mayor destino de recursos a estados y municipios, cuando menos ciertos recursos para las comunidades rurales (hace 20 años eso no existía en absoluto).
en fin, creo que lo que falta para consolidar la democracia es enorme (rendición de cuentas, verdadero funcionamiento de la justicia procesal, el estado de derecho en general, un sistema educativo a la vanguardia, combate a los monopolios privados), en
fin una cultura política mejor...
no votar no implica cambiar las cosas, sólo es la posibilidad de una mayor participación ciudadana. informada y con estrategias inteligentes puede tener mayor impacto que una
despolitización y abstencionismo generalizado.
saludos pedro
24 MAYO, 2009
EL COMENTARISTAEl problema en realidad es la ilusión que tiene el votante de que una democracia representativa verá satisfechos todas sus necesidades y demandas. pensar que un representante que de antemano tiene metas y grupos focalizados, se preocupará por la demandas de todos los sectores que votaron por el mismo es aún más ilusorio. no creo que se deba condenar a aquellos que no votan, puesto que ejercen su derecho solo se debe concientizar a los mismos de que es contradictorio cuando no se participó. pero como participar en un proceso que restringe la elección a opciones que no se acoplan a las necesidades de uno??
24 MAYO, 2009
FERNANDOAplaudo la existencia de gente consciente de los problemas que aquejan a la nación mexicana. el presente lector no puede comprender el texto tanto como lo haría un niñete de 3° grado de primaria de la ?mártires de la patria?; sin embargo, supongo que estoy en mi derecho al no acordar con el escrito al menos en algunos puntos. uno, en realidad votar o no votar es uno de los problemas más idiotas al que se hace alusión. señor escritor, revolucionario de café, el problema ha de encontrarse en lo más oscuro del laberinto al que llamamos sociedad, más específicamente, una ciudadanía inexistente, un estado hijo de puta, una comunidad castigada, violada. yo no llamaría imbécil a quien decide anular su voto, no, lo comprendería, es más tiene mucha razón al estar desencantado. un día llegó uno de bigotes, de votas, alto, chistoso además, dijo cambiaría el mundo y terminaría con el problema de chiapas (ándele, ese que sigue latente) en tres días. cuál fue la sorpresa; obviamente se trataba de una sátira.
hace poco un no menos gracioso candidato prometió empleos a millones de mexicanos defendiendo, alardeando, sobre lo mismo (menuda coincidencia: que si dicen ?los spots no sirven? me cago de la risa): la democracia, el voto, la legitimidad de las instituciones.
los electores no son niños retardados como dice tu profesor, saben muy bien que el voto no sirve más que el abstencionismo. ¡sirvamos a méxico y votemos este 2009! ¡hay que cumplir, exijamos como ciudadanos, no importa cuántas veces votemos, hay que seguirle, no cansarnos nunca de nuestro ?derecho ciudadano? aunque éste se viole cada segundo por un puñado de dinero! en efecto, pura mierda, siempre se maneja el mismo discurso.
el electorado sabe que es mejor no votar o bien aceptar los 200 pesos que ofrece algún partido en estas elecciones y convertirse en ciudadanos. transformarse en el ?electorado duro?. se ha conseguido más con huelgas que con votos (espero refutaciones al respecto) eso sí, los gobernantes por los que se vota siempre encuentran la forma de reprimir a las pocas organizaciones civiles. señor revolucionario de café, no lo critico. ser escritor de esta calaña, además, no es tan malo. ¿quieres hacer algo por méxico? termine su licenciatura de la mejor manera posible, sea un ?profesional?, deja en alto el nombre de la universidad, que a pesar de todos los males sigue siendo de las muy pocas instituciones con credibilidad en todo el país retribuya al pueblo lo que también le ha dado con impuestos, apueste por la colectividad y no sólo por el crecimiento personal. no sea cabrón y corrupto, eso sí, debe estar dispuesto a ser asesinado por un gobernante ?legítimo? como el buen peña nieto. pero no me joda con votar, no ataques mi idílico abstencionismo: tan iluso creer en el voto como en el derecho a no votar en este país ¿igual de utópico que organizarse y hacer marchas? no me gustaría verlo, señor escritor, en algún medio nacional llamando al voto. porque eso ya lo he visto, lo he escuchado. mucho por cierto, hasta el hastío, hasta vomitar lo juro.
25 MAYO, 2009
PEDRO LUIS Dijo:@jaime: siempre y cuando se sepa que al no votar no se está cambiando nada, no hay problema. creo que el único problema está cuando se equipara una inacción a una acción.
@el comentarista: yo por eso no voto, sólo hago articulitos. lo que me lleva a...
@fernando: no me ofende que me tachen de revolucionario de café, puesto que tan obviamente lo soy por ahora. difiero con usted en la importancia de la comprensión: comprender es fácil cuando se le compara con la otra opción, actuar; pero una vez que hemos comprendido debemos dar el siguiente paso. ¿cómo? no sé, nadie me paga por pensarlo, una cuartilla y media es poco para reflexionar al respecto.
ahora, usted que tanto disfruta los argumentos ad hominem seguramente ha hecho muchísimo por méxico, más que dejar comentarios en revistas on-line. espero refutaciones al respecto.
28 MAYO, 2009
ALINQué excelente artículo, el mejor del número, ¡felicidades! a mí eso del "abstencionismo revolucionario" como "acción política" ya nada más me provoca risa, inacción por acción sólo en méxico xd