10 de octubre, ¡Tampoco se olvida!

10 Octubre, 2011
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Jaime Hernández Gómez

Escrutinio No. 76

Martha Sahagún y Bernardo Gómez (Foto, Eduardo Morales, El Universal) 

El día de hoy se conmemora 9 años del decretazo de Vicente Fox mediante el cual se le redujo más de 90% de los tiempos fiscales a los concesionarios de la radio y la televisión confirmándose con ello una nueva etapa donde los empresarios de los medios electrónicos, especialmente las televisoras, actúan (incluso) por encima de los poderes del Estado.

Como lo describe el ahora diputado federal Javier Corral (en ese entonces senador), el 2 de octubre no se olvida, y el 10 de octubre ¡tampoco se olvida!

Y no se olvida porque con la llegada al gobierno de Vicente Fox emanado de un partido diferente al PRI había esperanzas de que se realizaría la Reforma del Estado, donde uno de los temas principales era (y sigue siendo) una reforma integral al marco jurídico de los medios de comunicación.

Fue a inicios de 2002 cuando la secretaría de Gobernación, encabezada por Santiago Creel, dirigió una serie de foros en donde se recogieron las opiniones y propuestas de un gran número de académicos, especialistas, organizaciones civiles, la misma industria; con el propósito de generar el proyecto legislativo de una ley integral que democratizara la radio y televisión. En muy conocido que en México existe la mayor concentración mundial en el tema de los medios, en la televisión sólo dos empresas acaparan el 95% de las concesiones.

Cuando se tenía más optimismo de que por fin se avanzaba en el camino de la conformación de la nueva ley, el Poder Ejecutivo acabó con él al decretar el mayor regalo para los medios comerciales de comunicación. Un decreto mediante el cual se le redujo el tiempo que debían poner los concesionarios a disposición del Estado desde 1969, en la radio se redujo de 180 minutos a 35, y en la televisión de 180 a sólo 18 minutos, más del 90%.

El diputado Corral escribió un día después de haberse consumado el hecho un artículo “La Sociedad Ausente” publicado en El Universal: “Ayer manifesté personalmente al ciudadano Presidente de la República, licenciado Vicente Fox Quesada, mi profundo desacuerdo y preocupación por el convenio que en la madrugada de ayer y a espaldas de la sociedad, celebró el gobierno federal con la Cámara Nacional de la Industria de la Radio y la Televisión. Le he expresado que es contrario a los intereses de la nación y a la lucha por la democratización de los medios electrónicos de comunicación, que niega la voluntad de cambio.”

Detalló: “En los tiempos oficiales, estamos ante la mayor renuncia que gobierno alguno haya hecho de las prerrogativas del Estado ante el nuevo poder de las televisoras. Es el inicio de una rendición con consecuencias insospechadas para la política y los poderes formales del Estado.”

El diputado Corral menciona que días antes del 10 de octubre había trascendido que se realizaría la acción y se publicaría en el Diario Oficial de la Federación, así que muy temprano revisó la publicación y no encontró nada, sin embargo, minutos más tarde se enteró que el suceso sí había ocurrido.

El acuerdo entre Martha Sahagún, esposa del presidente Fox, con el presidente de la CIRT, en ese entonces Bernardo Gómez, la mano derecha de Emilio Azcárraga, se signó en la madrugada de ese día y para ratificar el regalo debió ordenarse la publicación de una edición especial vespertina del Diario Oficial.

En ese mismo día el presidente Fox debió acudir al Senado para entregar la medalla Belisario Domínguez, y fue entonces cuando el diputado Corral le hizo el fuerte reclamo al presidente, a lo que él solo pudo mencionar: “No lo veas así Javier.”

Fue así como el decretazo del 10 de octubre fue el inicio de una serie de actos en los que el Estado claudicó en su función reguladora y se subordinó a los deseos de los empresarios de la televisión. Siguió el asalto del Chiquihuite (27 de diciembre de 2002) donde TV Azteca se apropió con lujo de violencia de las instalaciones del canal 40 y el presidente Fox sólo atinó a decir “yo por qué” cuando se le interrogó qué haría al respecto.

Después siguió el regalo de los canales espejo (2004), el refrendo de las concesiones de Televisa y Azteca hasta el año 2021 sin ninguna contraprestación económica (2004), y la aprobación de la denominada “Ley Televisa” (2006), aunque ésta un año después, sus principales artículos fueron declarados inconstitucionales por la Suprema Corte.

¿Qué son los tiempos fiscales?

Los tiempos fiscales surgieron en 1968 cuando el Gobierno de Gustavo Díaz Ordaz después de organizar los juegos olímpicos se dio cuenta de la importancia que tenía la televisión. Fue entonces que le comisionó a su secretario de Hacienda, Antonio Ortiz Mena, estudiar la posibilidad de que el Estado produjera contenidos para la televisión.

Para obtener tiempo en las estaciones de radio y TV, primero el gobierno de Díaz Ordaz emitió un decreto en el cual señalaba que los concesionarios deberían pagar como impuesto el 25% de sus ingresos totales, y si no querían pagar entonces que pusieran a disposición del Estado el 49% de sus acciones.

Los empresarios de la radio y tv no estuvieron de acuerdo con el decreto y comenzaron las negociaciones para la reducción del impuesto quedando al final en un decreto expedido en 1969 en donde se señaló que podían pagar en especie con un 12.5% del tiempo aire de su programación.

Es así como desde 1969 existen los tiempos fiscales, mismos que son adicionales a los legales (u oficiales) que se datan desde 1960 con la promulgación de la Ley Federal de Radio y Televisión, misma que señala en su artículo 59 que se debe a poner a disposición del Estado 30 minutos diarios en cada estación de radio y TV.

La suma de los tiempos fiscales y legales constituye los tiempos del Estado, mismo que son más conocidos después de la reforma electoral de 2007, ya que es a través de éstos por el cual los partidos políticos pueden acceder a promocionarse en radio y televisión, y para estos fines son administrados por el Instituto Federal Electoral.

Tiempos del Estado 

Tiempos legales

Tiempos fiscales

Tienen su base en el artículo 59 de la Ley Federal de Radio y Televisión

Tienen su base en el Decreto por el que se autoriza a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público a recibir de los concesionarios de estaciones de radio y televisión el pago del impuesto que se indica.

30 minutos diarios en cada estación de radio y televisión.

A partir de 2002, 35 minutos diarios en cada estación de radio y 18 en cada canal de televisión

En total son 65 minutos diarios en radio y 48 en televisión.

Es una mentira lo que ha divulgado algunos medios electrónicos al mencionar que con la reforma electoral de 2007 se les expropiaron tiempos para cedérselos a los partidos políticos. Lo que no dicen es que en 2002 lograron un regalo, como recuerda el diputado federal, “envuelto en papel de periódico oficial.” 

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