Política y contienda Online

15 Agosto, 2011
Más articulos
user_pic
Articulista Invitado
  • contacto

Escrutinio No. 72

Jacqueline Zavala

 

Actualmente, muchos mantenemos cuentas en Facebook y Twitter entre otras redes sociales; el e-mail, chat y la vida móvil nos permiten hacer vidas paralelas sin estar presentes siquiera. Esta adicción a permanecer conectados y enterados de la vida en línea no sólo es objeto de investigación en estos días, sino también de las más asombrosas propuestas y productos de vanguardia en tecnología digital para otorgarnos una experiencia sin precedentes.

Todos quieren figurar en ese lugar al que llamamos ciberespacio por ocio o negocio, trabajo o diversión. Nuestras redes sociales las mantenemos bien actualizadas y ni que decir de “vidajenear” en tiempo real. Una imagen, noticia o cualquier evento es conocido en segundos en todo el mundo. Los gadgets, top sites o favoritos reservan nuestros gustos informativos nacionales e internacionales para revisarlos a nuestra libre demanda.

En todo ese grupo de gente vive también el político, hace uso de los mismos espacios comunes en línea, claro aunque mejor equipado e incluso más obsesivo (como mantener conexión a Internet en el avión presidencial), su objetivo lo justifica: quieren estar presentes donde nosotros estamos. Sin embargo, existen algunas figuras políticas, enlaces e historias patrocinadas que hace parecer como si el mundo político mexicano por Internet fuera spam; o la posibilidad de que algún virus se filtrara de su vida privada a la nuestra.

En todo caso, la velocidad del político para alcanzarnos en esta aventura es muy ambiciosa, porque ¿cuántos de nosotros le hemos dado la oportunidad a un político de convertirlo en nuestro “amigo” y visualizar todas sus publicaciones?, ¿cuando los foros de debate político en línea se realizan se nos antoja participar?, ¿cuando eliges Follow, Tweet o Retweet es con relación a una figura política?, ¿revisas la actividad política en línea de candidatos y el cumplimiento de sus propuestas y lo prometido en discursos?, ¿puedes identificar y calificar también tu papel relacionado con la del político?; las respuestas sin duda son muchas.

La incursión de los hombres y mujeres de la política en las redes sociales por Internet, es sin duda una táctica de exhibición ante el electorado y los ciudadanos; que si bien nos enteramos por gusto de sus actividades laborales lo hacemos igual de su vida personal queriéndolo o no. Sin embargo, las redes sociales en masa son subestimadas en sus limitaciones y alcances dentro de la política. Las etiquetas, tweets y publicaciones modifican en un instante el panorama político, la percepción y la imagen de los políticos, derivado de que ello se desprende la actividad noticiosa mediática.

La contienda política sigilosamente ha ingresado también a Internet. Entre políticos era común el descrédito y exposición de malos actos de sus colegas en tiempos electorales; pero ahora, los demás que están conectados en ese espacio también han cobrado importancia, ahora el político tiene que leerlos…

La magia del Twitter nos mostró que: Fox parecía sólo conocer los libros para sostener un sillón cojo al mostrar su ignorancia en cuanto a los Premio Nobel de Literatura recibidos por latinoamericanos al felicitar públicamente a Vargas Llosa en ese marco. El ex canciller Jorge Castañeda lo utiliza como medio de presión política contra senadores, critica al mexicano, a la cúpula política y a sus leyes, y por supuesto, para ser abucheado por escribir incorrectamente acerca de una bola de imvéciles (sic) twiteros además de exponer lo más florido de su lenguaje.

También el secretario del trabajo Javier Lozano se le acusa de mantenerse adherido a su perfil constantemente con todo y sus “avisos parroquiales” mientras los mineros de Sabinas tras un accidente laboral se despedían de la vida y el seguía twitteando y su homólogo Ernesto Cordero era sobrio hasta que mencionó que México ya no era un país de pobres y del gran poder adquisitivo de un sueldo de seis mil pesos. Marcelo Ebrard no sólo tiene problemas para ser lógico al dar declaraciones espontáneas en medios electrónicos y escritos sino hasta al escribir sus tweets.

El problema ya no es exclusivo del político, se desatan batallas campales en los muros y páginas de inicio de las redes sociales por la intolerancia a la pluralidad de ideas, errores de dedo y de lengua cometidos por políticos, medios y sociedad civil. “Muros vemos…, inbox no sabemos”, y vaya que nuestros muros hablan más de lo que nosotros podemos decir, un link acompañado del enlace en video por YouTube, afirma y confirma cualquier postura aún cuando se desconozca de manera pública la identidad y la información que maneja el usuario de la cuenta.

Los partidos políticos, candidatos a puestos de elección popular, figuras públicas de la política, la ley en materia electoral y usuarios de cuentas de redes sociales no han delimitado su territorio de acción de manera clara en esta eventualidad; lo resultante: cibercaos político.

Jacqueline Peschard en su calidad de Comisionada Presidenta del Instituto Federal de Acceso a la Información Pública (IFAI), delimitó públicamente en días pasados que el funcionamiento de las cuentas en Faceboock y Twitter de funcionarios públicos al servicio de las secretarias de estado tanto como los cargos de economías al erario federal por el servicio de acceso a Internet para sus equipos móviles “deben ser para las labores propias de su función y no de asuntos particulares”*, cuestión que actualmente no es cumplida a cabalidad.

Asimismo, existen también políticos, medios y ciudadanos respetables y responsables de la actividad política desempeñada en Internet, pues utilizan la tecnología y las redes sociales en beneficio de la creación de espacios de encuentro para debatir y analizar las posibilidades políticas y ayudar a dar solución a los problemas que aquejan a nuestra realidad social.

El acoso político on line hacia el ciudadano y viceversa, abre una puerta de entrada y salida al espacio público en red donde igual se puede aprovechar el lugar o permitir que las pasiones políticas dominen y se extravíe el sentido de convivencia social y política; sin embargo, este lugar que comparten como punto de encuentro tampoco ha sido suficiente para avivar su relación; pues la vida dentro del mundo cibernético refleja en mucho lo que existe en la cotidianidad: el agotamiento del elector ante las propuestas y promesas políticas de campaña que terminan por incumplirse o ignoradas por el político cuando ya posee el puesto de elección popular buscado.

En lo que se refiere al ciudadano y la experiencia de lo ocurrido en las pasadas elecciones en el Estado de México, sirva de aprendizaje para las que le sucedan. El silencio y hartazgo por parte del electorado ha llegado a liderar los comicios. Hacer reversible esta conducta sólo se logrará de un simple modo: política de calidad sin desacreditaciones entre candidatos, propuestas viables de cumplimiento y su posterior realización; y la más importante, políticos honestos y deseosos de cumplir su papel como representantes de la sociedad.

 

*Con información de CNN online

Deja Un Comentario


Escribe tu nombre.
Escribe tu correo.Correo no valido.
Url no valida.
Campo vacio.

*Cualquier etiqueta HTML sera eliminada.