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Dish, Sky y poderes fácticos
Escrutinio No. 63
Telmex vs. Televisa
Son varios los factores que han incidido en una mayor confrontación entre el Grupo Carso y Televisa, que ha orillado a que la empresa de Carlos Slim el 18 de febrero anunció el retiro de su publicidad de los canales del consorcio de Emilio Azcárraga Jean.
Sin duda la motivación principal es que Slim quiere entrar al mercado de la televisión y Azcárraga al de la telefonía.
El empresario de Telmex desea que se le permita ofrecer televisión de paga, y el dueño de Televisa que Telmex y Telcel reduzcan el precio de interconexión para que sus cableras como Cablevisión, Cablemás y Megacable puedan reducir sus ofertas en el mercado del triple play en donde ya están ubicados con Yoo.
Las estrategias de Dish
En este contexto se circunscribe la competencia entre Dish y Sky. La marca de MVS se acerca peligrosamente, pues ya tiene 2 millones de suscriptores contra 3 millones de Sky.
Dish, que para su operación se vale de tres consorcios (MVS-EchoStar y Telmex, ésta última se encarga del cobro), además de utilizar estrategias agresivas como ofrecer una selección de los mejores canales a un precio mucho más bajo que Sky, ha emprendido otras acciones arriesgadas.
Una de ellas es el ofrecimiento de un paquete de canales selectos de la televisión de paga más los de televisión abierta que se transmiten mediante señal digital mediante la renta de un codificador, que además posibilita recepción en alta definición, según su página de internet.
Ofrecer los canales de televisión abierta es la medida más arriesgada de Dish porque es una forma de darle la vuelta a la propuesta de Televisa de poner un precio caro para ceder los derechos de transmisión de sus canales (2, 4, 5 y 9).
Lo que toda empresa dominante en México hace es no permitir la entrada de nuevos competidores, y una de las estrategias de Televisa es ofrecer un precio alto a empresas de televisión de paga por la transmisión de sus canales abiertos. De hecho, ésta fue una de las causas por la que DirecTV quebró en 2004.
Y es que la empresa de “San Ángel” sabe que las audiencias en México, a pesar de tener televisión de paga, siguen viendo sus programas de futbol, series cómicas y telenovelas del canal 2 de Televisa.
Medida inteligente
Dish tomó una decisión arriesgada pero inteligente al comenzar a comercializar un paquete y añadirle un decodificador que puede recibir los canales de televisión abierta que se transmiten en formato digital.
Y es que desde el comienzo de la transición de la televisión analógica a la digital, en 2004, en México se les dotó de un canal espejo a las empresas de televisión para que su señal también sea transmitida por la vía digital, y estén totalmente listas antes del apagón analógico.
Una de las ventajas de transmitir en televisión digital es que la imagen es mucho más clara, y una de las desventajas es que el usuario debe tener un aparato receptor con la capacidad de codificar la señal digital, lo cual hasta el momento siguen siendo costoso para la mayoría de la población.
Ante esa situación, lo que hizo Dish fue: a) necesito ofrecer los canales abiertos de Televisa para generar un mayor crecimiento, b) Televisa me los vende muy caro por lo que si los compro no podré ser competitivo ante SKY, c) mejor no le pago nada a Televisa, y le ofrezco a los usuarios, además de mis canales de televisión de paga, un decodificador para que puedan ver en alta definición los canales abiertos que se transmiten por la vía digital.
Reacciones
De inmediato el tema causó polémica porque Dish alega que no ofrece el servicio de los canales abiertos, sino un decodificador para que el usuario pueda ver la señal que se transmite por la vía digital en calidad de alta definición.
Por su parte Televisa puede arguye que Dish utiliza sus canales abiertos para la oferta de sus contenidos, por lo que la empresa de MVS debe pagar por ese derecho.
El hecho es que se ha abierto nuevamente el problema del must carry (obligación para la televisión de paga de transmitir los canales abiertos) y el must offer (obligación para la televisión abierta de ofrecer sus canales a los de paga a un precio asequible) donde el Estado es el encargado de regularlo.
De hecho, la medida no es del todo nueva, pues una acción similar ocurre con la que ha que emprendió TV Azteca con su Hi-tv, en donde ofrece un decodificador, por la cantidad aproximada de de 2 mil pesos, para que las personas puedan ver los canales digitales de Televisa y TV Azteca, más otros digitales que transmite la empresa del Ajusco por los canales espejos que le concedió el Estado.
Esperemos que el Estado no sea sólo espectador de la batalla de gigantes, pues de otra forma, será una demostración más de su empequeñecimiento ante el poder de las enormes empresas privadas, mejor conocidas coloquialmente como poderes fácticos.
