Más leidas en Medios
Artículos relacionados
Artículos más comentados
Artículos más comentados (histórico)
La polémica licitación 21
Escrutinio No. 54
De inmoral, ilegal, inconstitucional, desigual, de ganga, de atraco han tildado un gran número de especialistas y miembros de la sociedad civil el concurso por el que se destinaron 30 MHz de la banda del espectro 1.7 a Televisa-Nextel, la llamada y conocida Licitación 21. ¿Será este proceso una estrella más del Bicentenario?, ¿una componenda más?
El pasado 16 de agosto la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) emitió un fallo a favor de Televisa-Nextel, mediante el cual se les adjudicaron 30 MHz, con cobertura nacional, a un precio de 180 millones de pesos en un proceso que dejó mucho que desear. El fallo se dio con una votación de dos comisionados a favor (Mony de Swaan y Gonzalo Martínez Pous), una votación en contra por parte del comisionado Rafael del Villar, una abstención de Ernesto Gil Elorduy así como la ausencia de José Luis Peralta, quien se excusó argumentando que no había firmado las bases de la licitación. Las voces no se hicieron esperar ante la evidente disparidad que había entre lo que pagarían otras empresas por el mismo bloque.
Y es que el principal argumento en contra de la Licitación 21 radica en la suma que cada empresa pagará por la misma cantidad de espectro; pues Telefónica y Telcel presentaron ofertas por un total de 5 mil 68 millones de pesos, por lo que Televisa-Nextel pagaría en realidad 28 veces menos de lo que pagarían los otros dos consorcios. A esta cantidad habría que sumarle la condonación fiscal que mediante la Ley Federal de Derecho se otorgó a los ganadores del espectro que estarían exentos de pago por dos años, lo que representa una merma para el Estado de mil 800 millones de pesos.
Otro aspecto que hizo se desconfiara del proceso fueron las bases, que estuvieron diseñadas por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, la Cofetel, la Secretaría de Hacienda, el Legislativo, que en 2009 aprobó incentivos, y la Comisión Federal de Competencia, que dio su visto bueno.
En estas bases se estableció un límite para los concursantes: sólo podría participar quien no acumulara 80 MHz del espectro; el inconveniente es que la Cofetel tomó en cuenta únicamente las porciones de espectro destinadas a telefonía celular y no a otros servicios comunicacionales, de tal modo que si Televisa contaba con el 56% de espectro radioeléctrico —124 MHz nacionales del espectro según el Dr. Raúl Trejo Delarbre—, luego de la Licitación 21 dispone de 154 MHz a nivel nacional.
Ahora bien, tres metas se fijaron en el diseño de la licitación:
1. Evitar una acumulación excesiva y anticompetitiva del espectro radioeléctrico.
2. Permitir que los operadores actuales consoliden sus posiciones y satisfagan la demanda creciente de sus usuarios.
3. Estimular la entrada de por lo menos un nuevo competidor a nivel nacional.
De estas metas ninguna se cumplió, al contrario, hoy Televisa cuenta con una acumulación excesiva de espectro, como ejemplo baste decir que de 460 concesiones de televisión, Televisa acapara 258 licencias…
Sobre la segunda meta el especialista Ramiro Tovar dijo a El Financiero que resultó falsa, pues con los MHz que obtuvieron Telcel o Telefónica no alcanzan los niveles recomendados para proporcionar a mínimo costo los servicios avanzados de banda ancha móvil.
De la tercera meta no hay mucho que decir, ni Nextel ni Televisa son competidores nuevos, incluso Televisa ofrece servicios de telefonía si no hacemos caso a que es propietaria de diversas empresas cableras, mediante las que proporciona servicio de triple play.
Organizaciones como la AMEDI, Al Consumidor, Cencos y Artículo XIX se pronunciaron en contra de tales bases, pues se consideraban hechas a modo.
En el Congreso el diputado Javier Corral promovió un punto de acuerdo mediante el que se exhortaba a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y a la Comisión Federal de Telecomunicaciones a que declararan desierta la licitación, por considerar que con este proceso se beneficiaba a Televisa, exhorto que se hizo extensivo, a petición del senador Carlos Sotelo, al presidente Felipe Calderón, pues argumentó que es el principal promovente de tal acción.
La solicitud de organizaciones, especialistas y legisladores no fueron los únicos intentos por frenar el fallo, también se presentaron dos medidas cautelares que ordenaban suspender el proceso licitatorio, una en Acapulco y otra en Matamoros, medidas que aunque el comisionado presidente había advertido que podrían frenar el proceso… al final fueron desacatadas.
A estas señales negativas habría que agregarle una más: la Cofetel dio a reservar los detalles de la Licitación 21 por 12 años, sin embargo el Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI) determinó que no procedía la reserva del documento porque ya se habían emitido los fallos de dichas licitaciones.
De esta manera se ha dado el proceso de la Licitación 21, las voces críticas que señalaban que una vez más se beneficiaba al consorcio más grande de televisión en nuestro país no fueron suficientes, el exhorto a que hubiera mayor equidad, que se aplicara una política de igualación de precios, que se apostara por un proyecto más ambicioso y no como lo señaló el comisionado Rafael del Villar, un plan de inversión demasiado modesto para lo que requiere el país.
En vista de que estas voces no fueron suficientes para detener el proceso, la Asociación Mexicana de Derecho a la Información y algunos legisladores encabezados por Javier Corral han advertido que promoverán un juicio político contra Mony de Swaan, presidente de la Cofetel, así como contra Gonzalo Martínez por haber votado a favor y por haber eludido la responsabilidad que tenían de modificar las bases de la licitación y por haber desatendiendo resoluciones judiciales contra el proceso.
Ya se verá en qué termina el polémico proceso, al que habrá que agregarle la controversia por la designación del comisionado presidente, Mony de Swaan.
