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60 años en guerra técnica: Corea del Norte y Corea del Sur
Escrutinio No. 53
Escrutinio No. 53
Héctor Cueto Holmes
El pasado 25 de junio, tanto Corea del Norte como Corea del Sur conmemoraron el sexagésimo aniversario de una guerra cuyas heridas no terminan de sanar y que día a día parece estar al borde su renacer. El inicio de la Guerra de Corea es algo que se ha manejado de manera distinta entre ambas naciones asiáticas. Por un lado, Corea del Sur sostiene que fue Pyongyang quien inició la ofensiva con un ataque sorpresa desde el paralelo 38 en la madrugada del 25 de Junio de 1950. Dicha agresión fue repelida tres meses después con el desembarco de las fuerzas estadounidenses en la ciudad de Incheon. Por otro lado, Corea del Norte asegura que lo acontecido aquella mañana fue una invasión del Sur con apoyo de Estados Unidos. Sin importar cómo inició, el conflicto se extendió rápidamente dejando un saldo de más de 3 millones de muertos entre civiles y militares (de acuerdo con cifras oficiales 170 mil soldados murieron en el lado Sur, entre ellos 40 mil de la ONU, mientras que en la parte norcoreana perdieron la vida unos 630 mil) y no concluyó hasta la firma de un cese al fuego (más no un tratado de paz) tres años después. Desde ese entonces ambas naciones continúan en un estado de guerra “técnica” que día a día parece inclinarse más a una nueva confrontación directa.

En los años siguientes a la guerra, las relaciones entre el Norte y el Sur sufrieron diversos encontrones. Siendo uno de los más polémicos el que sucedió en noviembre de 1987. En esta fecha se le adjudicó a Corea del Norte un atentado terrorista contra el vuelo 858 de Korean Airlines, que viajaba de Irak a Seúl, y que causó la muerte de 115 personas. Este acontecimiento se mantiene como el ataque más sangriento realizado en contra de Corea del Sur en toda su historia. Sin embargo, a pesar de la polémica desatada hacía los líderes norcoreanos desde el ataque, en 1991 las relaciones entre ambas naciones empezarían a estabilizare con la firma de un Acuerdo de reconciliación, no agresión, intercambio y cooperación entre el norte y el sur; también conocido como Tratado Básico. Nueve años después, en junio de 2000, tuvo lugar una histórica cumbre en la que se reunieron Kim Dae-jung, entonces presidente de Corea del Sur, y el líder norcoreano Kim Jong-il. Siete años después, ambos presidentes comenzarían las pláticas que pondrían fin a la guerra entre ambas naciones de una vez por todas. Sin embargo, el optimista panorama se vino abajo en 2009, cuando Corea del Sur se adhirió formalmente a la Iniciativa de Seguridad contra la Proliferación, auspiciada por Estados Unidos, gesto que fue visto por Corea del Norte como una “clara declaración de guerra”.
El polémico régimen del “Querido Líder” Kim Jong-Il
La península de Corea fue dividida a finales de la Segunda Guerra Mundial cuando fuerzas soviéticas y estadounidenses intervinieron para poner fin a 35 años de ocupación japonesa (los soviéticos ocuparían la zona norte y los americanos el sur); Corea del Norte decidió mantenerse en la línea socialista mientras que Corea del Sur se orientó al capitalismo. Actualmente, ambos países están divididos por una zona desmilitarizada de 250 kilómetros de largo que va desde la costa este hasta la oeste. Esta división se eligió al ser el área hasta donde habían avanzado las tropas de ambos países al firmarse el armisticio de 1953. Desde aquella histórica separación, el régimen de Corea del Norte comenzó a llamar mucho la atención por la intensa propaganda anticapitalista y el severo culto a la personalidad que hasta el día de hoy se rinde al denominado “eterno presidente” de la República Socialista de Corea del Norte Kim il Sung y a su hijo, el “Líder Supremo” Kim Jong-Il.
La propaganda siempre ha jugado un papel de suma importancia en el gobierno norcoreano. Cuando Kim Il Sung murió en 1994 se dijo que miles de cigüeñas llegaron por él para subirlo a los cielos pero que éstas al ver la tristeza del pueblo norcoreano decidieron que lo mejor sería dejarlo en un palacio construido en la tierra; el palacio de Kumsusan, en donde hasta la fecha se encuentran sus restos momificados. Tres años después de su muerte, el poder pasó a manos de su hijo Kim Jong-il, quien, al igual que su padre, vive rodeado por la propaganda y se le es identificado con proezas sobrehumanas y actos milagrosos. La versión oficial norcoreana dice que el hijo del líder supremo nació en 1942, en una casa ubicada en la más alta montaña de la península coreana bajo un cielo con dos arcoíris y una brillante estrella. Momentos antes de nacer, soldados vigilando los alrededores decían sentir que algo magnífico sucedería, pero que no sabían qué. En realidad, su alumbramiento sucedió en 1941 en Siberia, cuando su padre se encontraba exiliado en una base militar de la antigua Unión Soviética.
Hoy en día el régimen hermético de Kim Jong-Il, quien en 2008 sufrió una apoplejía, parece estar muy pronto a experimentar un relevo en el poder. El partido comunista norcoreano celebrará en septiembre una reunión extraordinaria de su cúpula para dar paso a un nuevo gobernante.El líder norcoreano había presidido ya el pasado junio una sesión extraordinaria de la Asamblea Popular Suprema (lo que equivale a su Parlamento) en la que el cuñado de Kim, Jang Song-thaek, fue nombrado vicepresidente de la Comisión Nacional de Defensa. En la misma sesión fue expulsado de su cargo el primer ministro KimYong-il y sustituido por Choe Yong-rim, secretario general del comité del Partido de los Trabajadores en Pyongyang. De acuerdo con diversos analistas, este tipo de movimientos políticos fueron hechos para que Jang tome las riendas de Corea del Norte en caso de que Kim Jong-Il muera; al menos así sería hasta que llegue el momento de que Kim Jong-un, tercer hijo de Kim Jong-Il de 27 años educado en Suiza,asuma el poder.
Tensiones modernas
Las relaciones bilaterales entre ambos países asiáticos se han complicado todavía más tras la llegada del conservador Lee Myung-bak a la presidencia surcoreana en febrero de 2008. Lee ha sostenido una línea dura hacia Corea del Norte, sobre todo al respecto de su controversial programa nuclear. El gobierno de Pyongyang se empeñó desde el fin de la guerra de Corea en hacerse con armas nucleares para competir con Estados Unidos y Japón y con él aplicar la “disuasión” para garantizar acuerdos comerciales y ayuda internacional. Actualmente, Pyongyang se encuentra severamente sancionado por parte de las Naciones Unidas desde que en mayo del año pasado se le adjudicara un ejercicio nuclear, acción que la comunidad internacional le ha prohibido desde 2006.
La problemática nuclear es de suma importancia para ambos países ya que es uno de los grandes retos que se presenta para convertir el armisticio firmado en 1953 en un tratado de paz permanente. Por desgracia, las negociaciones multilaterales para la desnuclearización del régimen norcoreano están paralizadas desde diciembre de 2008 y el país socialista no tiene intenciones de dejar atrás su programa nuclear.
A esta problemática se le agrega la tragedia del hundimiento del buque surcoreano Cheonan el marzo pasado cerca de territorio norcoreano. Este incidente, que causó la muerte de 46 marineros, ha provocado nuevas tensiones entre ambas naciones.A pesar de que diversas investigaciones internacionales han asegurado que el ataque fue provocado por el lanzamiento de un torpedo de un submarino norcoreano, Corea del Norte ha negado rotundamente el haber disparado contra el navío. En respuesta a la afronta, Seúl anunció la suspensión de los vínculos comerciales con el norte y exigió disculpas al gobierno del país vecino.
La más reciente fricción entre ambos gobiernos sucedió apenas este 26 de julio cuando las milicias norteamericanas y surcoreanas llevaron a cabo un ejercicio aéreo y naval de cuatro días en las aguas que rodean la península de Corea. Esto provocó una fuerte denuncia por parte dePyongyang, quien también amenazó con desatar un ataque nuclear sí los ejercicios continuaban. Aunque bien no se ha desatado ninguna ofensiva directa, la comunidad internacional continúa buscando una manera de dialogar con Corea del Norte y evitar que las tensiones crezcan.
¿Reunificación?
Actualmente existen tantas diferencias en materia ideológica y gubernamental que hace imposible vislumbrar una posible reunificación, al menos en un futuro cercano. Factores como la economía deficiente de Corea del Norte o las formas de gobierno tan opuestas dificulta en gran medida que ambas sociedades tengan un consenso similar al respecto. Muchas veces podría venir a la mente la comparación con lo que vivió Alemania a principios de los noventa; sin embargo, debe tomarse en cuenta que la unificación de la República Democrática de Alemania (Este) y la República Federal de Alemania (Oeste) no puede acoplarse al contexto coreano. De acuerdo con analistas coreanos, se tiene un “temor” de que en lugar de una reunificación lo que se obtenga sea una absorción por parte de una entidad a otra, sobre todo por parte de la poderosa economía de Seúl; sin embargo, a pesar de la fuerte problemática política y social, ambos países continúan en la búsqueda de alguna ruta para, sí bien no llegar a la reunificación de sus territorios, sí poner fin a una enemistad que ha separado a familias por más de 50 años.
Welcome to North Korea
Referencias:
Martín Maglio, Federico (2006) “La Guerra de Corea” http://www.fmmeducacion.com.ar/Historia/Notas/guerradecorea.pdf
