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Cae el campeón ante la selección azteca
Escrutinio No. 50
03 de junio de 2010
Oscar García Morales*
03/06/10. Bruselas, Bélgica. 19:15 horas y el Roi Baudouin empezaba ya a sentir el temblor de miles de aficionados mexicanos e italianos que estaban ansiosos por ver la contienda entre el siempre apasionado tricolor y el actual campeón del mundo, la Squadra Azzurra. Empezaba la vendimia de cervezas al igual que los chequeos rigurosos para evitar algún incidente. Bengalas, máscaras de luchador, y otros objetos “peligrosos” fueron decomisados en la entrada con la opción de ser devueltos al final del partido.

El ambiente estaba tenso, la proporción de asistencia era de 10 a uno a favor de los italianos, quienes fuertemente replicaban la melodía de “Seven Nation Army” (The White Stripes), su ya famoso “pooo po-po po-po pooo pooo”, haciendo temblar el estadio. La banda tricolor por su parte gritaba al unísono “Mé-xi-co, Mé-xi-co”, siendo notoriamente sofocada por la melodía de los italianos.
Al finalizar los himnos nacionales, se guardó un minuto de silencio en conmemoración de la tragedia sucedida hace 25 años en el Roi Boudouin, en donde 39 aficionados perdieron la vida tras una trifulca entre seguidores de la Juventus y del Liverpool en la final de la Copa de Europa.
El pitido inicial sonó en Bruselas a las 8:00 PM en punto. Ambas escuadras se mostraban firmes. Los aficionados italianos se perfilaban para presenciar un encuentro sencillo para la fuerza azul y mostraban un aire de grandeza, superioridad y seguridad. Mientras tanto, los mexicanos apoyaban de igual manera a su equipo. Italia gritaba fuertemente y opacaba al “México” que intentaba destacar entre las tribunas. México se destacaba por sus folclóricas porras y el típico “Eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee puuutoo” dirigido al portero al dar el saque de meta. Al ser una porra que emocionaba y prendía a todo el estadio, Italia en algún momento trató de imitarla pero con un devastador fracaso, respondido por un abucheo mexicano.
Al minuto 17, Carlos Vela sorprendió a Buffon con un gol que hizo estallar al Roi Boudouin. Los mexicanos se levantaron con locura y gritaron airosamente; mientras que todos los italianos callaron súbitamente, amedrentados por un tricolor animado y motivado. Durante el resto del primer tiempo, México dominó el partido tanto en las canchas como en las tribunas ante una Italia completamente avergonzada y silenciada.

Al medio tiempo, la tribuna Mexicana no dudó en juntarse para porrear y saltar cantando y provocando a la fuerza azul. México mostraba un frente unido y seguro ante una Italia sedienta de venganza. La porra azteca saltaba y cantaba “yo-yo-yo-yo, yo-yo-yo-yo… El que no brinque es italiano maricón…” buscando unidad entre todos los paisanos.
Al inicio del segundo tiempo, Italia recuperó su dignidad y de nuevo empezaron a aplaudir y a apoyar a su selección llegando a un clímax que se vio callado rotundamente ante el segundo gol mexicano por parte de Medina al minuto 84. A la salida del Cuau, quien había puesto un excelente pase para el segundo gol, la tribuna completa aplaudió y gritó con gran entusiasmo al polémico futbolista tepiteño que a sus casi ya 40 años sigue siendo un héroe nacional.
México estaba confiado, dominaban fuertemente la tribuna y la cancha. Los italianos aclamaban fuertemente el nombre de su nación tratando de revivir los ánimos los cuales culminaron con una anulación de gol por fuera de juego de Giraldino. Posteriormente, bajo un ataque sorpresivo, Bonucci encaro con un gol de remate al Conejo Pérez, poniendo el marcador 2 a 1. El ambiente era tenso en estos momentos, Italia aspiraba a una oportunidad de empatar, con espíritu de esperanza, mientras que México defendía aguerridamente.
El árbitro pitó finalmente y México se levantó triunfante. Todos los mexicanos se quedaron en el estadio despidiendo a los italianos gritando “¿Y donde están? ¿Y dónde están? Los italianos que nos iban a ganar?”. Miles de porras al igual que el “Cielito lindo” fueron cantadas en repetidas ocasiones demostrando el fanatismo mexicano.
El encuentro había terminado y los aficionados decidieron festejar en la plaza principal de Bruselas. El metro se vio atiborrado por miles de mexicanos quienes seguían porreando sin parar a su selección, bailando hasta “El venado” dentro de los vagones. La multitud se aglutinó en La Grand Place en donde todos celebraron un definitivamente histórico 2 a 1 contra el actual campeón del mundo.
*Oscar es estudiante de la Licenciatura en Negocios Internacionales, cursando una doble titulación por parte del Tecnológico de Monterrey, Campus Ciudad de México en conjunto con HAN University of Applied Sciences Arnhem Business School en los Países Bajos. Actualmente realiza sus prácticas profesionales en ProMexico Benelux, en las oficinas centrales en Bruselas. Sus estudios se enfocan en Comercio Internacional y en Administración y Negocios.
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