El Tri y Estados Unidos: la odiosa comparación
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Francia 1998: Estados Unidos queda en el último lugar del Mundial de futbol; México, por su parte, hace un gran papel y se queda a unos cuantos minutos de eliminar a Alemania. Jürgen Klinssman y Oliver Bierhoff terminaron con el sueño tricolor.
Once años más tarde la realidad es otra. El conjunto de las barras y las estrellas se da el lujo de enfrentar a la mejor selección del orbe, España, eliminarla de la Copa Confederaciones, y enfrentarse al pentacampeón del mundo, Brasil, y jugarle al [i]tú por tú[/i] en la lucha por el título de dicho torneo. El [i]Tri[/i] apenas empata a cero con Guatemala en un partido amistoso.
¿Por qué la diferencia de rivales? Los estadounidenses vencieron al cuadro nacional en la Copa de Oro 2007, ganaron el derecho de competir contra las mejores selecciones del planeta, con esa derrota, México quedó marginado del torneo previo a la Copa del Mundo de Sudáfrica.
Pero esa victoria fue fruto de un esfuerzo que los Estados Unidos ha hecho desde que fue sede de la máxima justa del balompié en 1994. Hartos de ser el hazmerreír del futbol mundial, decidieron tomar lo que ellos llaman [i]soccer[/i] en serio. Hoy trabajan como lo hacen las potencias del balompié: apoyan la formación de futbolistas desde que son niños, crean ligas juveniles y tienen el añadido de ejercer visorías en universidades, como la han hecho, con éxito, en deportes como el futbol americano o el básquetbol.
México se ha quedado estancado. Juegos contra los mismo rivales intrascendentes de siempre, Guatemala, Venezuela, equipos “B” o “C” de Europa como Suecia o Bulgaria. Eso sí, los partidos se celebran del otro lado de la frontera norte, ahí nuestros paisanos son capaces de desembolsar una fuerte cantidad de dólares con tal de ver de cerca a su Selección. La Federación Mexicana de Futbol (FMF), cada vez que el [i]Tri[/i] juega en tierras estadounidenses, se embolsa 700 mil dólares. Si sumamos los ingresos de los dos de media semana dan como resultado cerca de un millón y medio de billetes verdes.
Quizá la suma no sea tan distante de la obtenida por cualquier equipo que haya disputado la Confederaciones. Un millón de euros (1,4 mdd) ofrece el torneo sólo por participar. El prestigio de enfrentar a los grandes del futbol no podría pagarlo el [i]Tri[/i] ni con todo el dinero que recauda en los amistosos.
Curiosamente, el mismo día en que México goleó a la [i]Vino Tinto[/i]; Estados Unidos eliminó a la [i]Furia Roja[/i] de la Confecup y le truncó una racha de 35 partidos consecutivos con victoria. ¿Qué hubieran dado los futbolistas mexicanos con tal de enfrentar siquiera a los españoles?
Justo ahí viene otra consecuencia de no jugar contra rivales de jerarquía: el fogueo y la posibilidad de ser visto por los mejores clubes a nivel mundial.
Andrés Guardado maravilló con su juego en la Copa América 2007. Cazadores de talento europeo ya lo habían visto en el Atlas de Guadalajara. Sin embargo, el escaparate para el mediocampista zurdo fue el torneo continental. El Deportivo La Coruña lo siguió y fichó por 7 millones de euros. Ahora milita en la segunda mejor liga del mundo.
El Principito es sólo una muestra de lo que significa estar presente en torneos de envergadura: salir de México para probar suerte y desarrollar sus capacidades en un futbol más competitivo. Tras llegar a la final de la Confederaciones, los futbolistas estadounidenses ahora tendrán, después de demostrar su calidad, ofertas de equipos importantes.
Así, el círculo virtuoso generado por la estructura norteamericana se completa. Sigue con su producción de buenos futbolistas. Landon Donovan, Clint Dempsey, Josmer Altidore, ejemplos de ellos arrancan desde pequeños, son observados para después ser integrados a un proyecto sólido de balompié que, hoy por hoy, da frutos. México depende de garbanzos de a libra, como Guardado, para poder competir.
Entonces, el profesional del balompié en nuestro país queda huérfano por una FMF a la que sólo le importa llenar sus arcas de dinero fácil, a cambio de empatar con Guatemala.
A los Estados Unidos, México ya no le preocupa. Se saben superiores y dueños del área de la CONCACAF. Si siguen así las cosas, un día el conjunto de las barras y las estrellas será campeón del mundo y el [i]Tri[/i] seguirá empatando a cero con el combinado 109 del planeta. Al tiempo.

02 JULIO, 2009
ERIKA AGUILAR Dijo:Qué buen artículo y muchas felicidades por este logro tuyo poncho!!
un abrazo
03 JULIO, 2009
ALFREDO ANDRADETotalmente de acuerdo contigo poncho, por cierto, muchas felicidades; escribes muy bien.
04 JULIO, 2009
ERIKA CERóNBuen artículo pinky, pero toda la culpa la tenemos la afición, por seguir pagando por ver futbol mediocre
04 JULIO, 2009
MR. BOJANGLESEstos seleccionados se paracen a nuestros políticos: mucho ruido y pocas nueces. miren que 113 convocados y 4 técnicos en 30 meses nos da un referente del débil proyecto deportivo. ¿qué pasa?
y ya viene la prueba de fuego. ¡qué miedo!
04 JULIO, 2009
MR. BOJANGLESPor cierto, cito datos del suplemento "cancha" del diario reforma.
07 JULIO, 2009
JAVIER GóMEZNo cambias, hombre... felicidades por eso, hacen falta periodistas inteligentes en este mundo y más en las secciones de deportes.