Más leidas en Cultura
Artículos relacionados
Artículos más comentados
Artículos más comentados (histórico)
Nuestra belleza: México
Escrutinio No. 75
*Jorge Luis Martínez
El andar inestable, la sonrisa quebrada, la belleza triste. Ella es Laura y representa a nuestra belleza Baja California. Laura es delgada y una banda alrededor del cuerpo la legitima como una ganadora. Laura es joven. Laura es bella. Laura se está muriendo de miedo.
Después de una pueril historia de amor en Voy a explotar, el director mexicano Gerardo Naranjo entrega su tercer largometraje. Miss Bala no es una película cómoda, pero es una película necesaria. Si el cine es representación de la realidad y de un contexto específico, esta cinta se coloca entre lo más representativo del cine nacional. Aquí no hay alegorías, ni bromas, ni metáforas, sino pura, cruel y desgraciada realidad.
La premisa aparentemente es débil: Una joven busca a su amiga, perdida durante una fiesta devenida en balacera. Sin embargo, a medida que se desarrolla la historia, lo que comienza siendo una búsqueda en las calles termina por convertirse en un tormentoso descenso a los infiernos de la cotidianeidad mexicana. Los bigotes, sombreros y cuernos de chivo hacen su aparición para enseñarle a la protagonista que haber nacido aquí fue un error.
Miss Bala es también el mayor logro cinematográfico de Naranjo hasta la fecha. Si en Drama/Mex y Voy a explotar mostró dotes de dirección y manejo de cámaras, en Miss Bala los consolida. Aunque cabe recordar que no es tanto un autor, sino un contador de historias que se adapta a la historia misma. Así, la visión de Naranjo en su más reciente filme es la visión de una sociedad con miedo, retratada a partir de asfixiantes planos secuencias que dan forma al laberinto del crimen por el cual discurre Laura.
La cinta encuentra otro fuerte sustento en las actuaciones. La debutante Stephanie Sigman dota a Laura de la mirada precisa y el comportamiento corporal justo para mantener tenso al espectador durante hora y media. Noé Hernández, por su parte, con ese rostro que es policía, narco y hombre común a la vez, construye espléndidamente a un ser callado, sombrío: el monstruo debajo de la cama fungiendo el papel de un Virgilio demoníaco.
A diferencia de otra película reciente que abordó el tema del narco, como lo fue El Infierno, Miss Bala evita los estereotipos para hacer una película más real (aunque no necesariamente realista). La investigación se nota en cada toma: las armas, los códigos, las calles tomadas, todo es tan atinado y cierto como el estremecimiento de la piel al verlo.
Miss Bala termina en el mismo punto donde comienza: en la nada, la incertidumbre, la callada desesperación. No hay justicia divina. No se recompensó a nadie. Ninguno encontró el amor o la paz. Sólo hubo violencia, muerte, corrupción. Los policías que aparecen como parte de una coreografía dirigida por los malos. La cabeza gacha de los transeúntes. El miedo eterno de una joven.

