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Sed de sangre: la violencia y sangre estilizadas saben mejor
Escrutinio No. 52

Cuando uno es tan fan del cine de horror, es inevitable desarrollar cierto gusto, desde un punto de vista meramente cinematográfico, por los monstruos, la sangre y la violencia en general. La fascinación por los vampiros, los hombre lobo y los zombies llega a niveles en donde éstos parecen más personajes entrañables antes que detestables. Por su parte, la sangre, antes que ser vista como un elemento repugnante o impuro, ejerce cierto nivel de atracción que hace más degustable un filme de este tipo.
Sin embargo, en años recientes ha habido un uso desmedido de todos estos elementos en la mayoría de los filmes de estas características. La sangre y la violencia se nos muestran de una manera tan gratuita, deliberada e injustificada, que terminan por convertirse en aspectos que juegan en contra de la película misma. La falta de un uso estructural de estos elementos provoca que un filme de horror sea visto simplemente como una compilación de sangre, vísceras y violencia al más puro estilo de las portadas de los periódicos de nota roja.
En este sentido, son pocos los filmes en donde los elementos repugnantes, impuros o políticamente incorrectos, sirven como medio y no como fin de la película. “Sed de sangre” (Thirst, 2009), el más reciente trabajo del enorme director surcoreano Park Chan-Wook, es un maravilloso ejemplo de cómo la violencia y la sangre pueden ser estilizadas y utilizadas de manera estructural al interior de una historia propia del cine de horror con todo y vampiros incluidos.
“Sed de sangre” cuenta la historia de Sang-Hyeon, un cura que decide someterse a un tratamiento experimental que pretende encontrar la cura a un mortal virus. Durante su tratamiento recibe continuas transfusiones de sangre y una de ellas es la que lo alivia de los horribles síntomas de la enfermedad, pero al mismo tiempo lo convierte en un hematófago, es decir, en un vampiro. Con el tiempo se enamora de la joven Tae-Ju, a quien decide convertir en vampiro, con lo cual se desata un remolino de ambigüedades morales, líos amorosos, violencia y sangre, mucha sangre.
La historia por sí misma cuenta con un enorme tema: un vampiro religioso y, mejor aún, católico, lo cual sirve como punto de partida para romper algunos de los clichés más marcados en las historias recientes sobre vampiros. Aquí los chupasangre no son refinados, sofisticados o bien parecidos. Son seres normales que, al ser infectados, sucumben en ambigüedades de carácter moral (un aspecto recurrente en la filmografía del director) que los conducen a situaciones límite en donde la violencia (y la sangre) parecen ser el único recurso válido para redimirse.
Pero aquí no solo los vampiros no son guapos y de alta alcurnia, sino que tampoco cuentan con colmillos ni mucho menos se espantan con la cruz. La película del coreano Park Chan-Wook no recurre a elementos formales para contar la historia; en su lugar, hace uso de una narrativa efectiva que deambula por los caminos del drama pasional, la comedia de humor negro y el relato clásico de horror. Una narrativa que a su vez se vale de imágenes preciosistas, sumamente estilizadas y altamente poéticas que muestran una violencia extrema, fría y cruda derivada de una sexualidad como producto de un irremediable deseo amoroso.
Desde mi punto de vista “Sed de Sangre” no alcanzó a ser el filme que modificó los patrones culturales del mito vampírico cinematográficamente hablando. Ese mérito sólo se lo otorgo a la sueca “Déjame entrar”, pero sí es un estupendo relato sobre vampiros que viene a darle un respiro de aire fresco al tema a través de sus metáforas existencias y sus paradojas morales que nada tienen que ver con los vampiritos pubertos que van a la escuela, tienen brillitos en la piel y juegan al Romeo y la Julieta mientras chatean en su Blackberry.

19 JULIO, 2010
ANTONIO TREJOMordida a la yugular de películas como crepúsculo, luna nueva y eclipse. gran artículo, gran reseña y gran final. se nota que quien escribe conoce los códigos propios del cine de terror, especial del de vampiros. ya quiero ver esta película
22 JULIO, 2010
ADRIANAAhora que los vampiros se han puesto de moda, me parece que esta es una película que trata esta fantasía de una manera muy original e inesperada; en verdad una excelente película!
27 JULIO, 2010
LAURASe ve que esta muy interesante una trama diferente a la de crepusculo. es una lastima que no se exhiba en muxhas salas.