Ensayan en MUCA Roma escenarios de la realidad cubana

09 Marzo, 2010
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Escrutinio No. 44

Escrutinio No. 44 | Lunes 8 de marzo de 2010. 

*Trópico estoico reúne el trabajo  de nueve artistas de la isla   

Una Cuba que no pudo ser, una que fue y una posible son los escenarios que dibujan y cuestionan los nueve artistas reunidos en Trópico estoico, quienes exhiben en el Museo Universitario de Ciencias y Artes Roma diferentes representaciones sobre su entorno.

A partir de la idea del estoicismo como la aceptación de la adversidad como medio para alcanzar la felicidad, los artistas reflexionan sobre la realidad sociocultural que enfrenta la isla. Cuestionan su iconografía, sus espacios y la construcción que de ella se hace en los medios de comunicación.

Luis Orozco, curador del MUCA Roma, propuso a Ibis Hernández Abascal, del Centro de Arte Contemporáneo Wilfredo Lam, traer una exposición de arte cubano –con artistas que viven y trabajan ahí– que se apegara al espíritu que acompañó al museo en su origen.

Esta exposición apela a sus primeros ejercicios: un espacio donde convivían generaciones, con muestras colectivas unidas por un hilo conductor; una “anticuraduría” sin un curador que decida un tema específico, sino que invita a un grupo diverso de artistas a convivir en un espacio y un tiempo.

El papel de Hernández Abascal, del equipo que organiza la Bienal de Arte Contemporáneo de Cuba, fue proponer un tema que permitiera articular miradas de artistas en formación con las de trayectoria más larga. Los soportes son múltiples.

Cocodrilo estoico

Un cocodrilo se erige en un pedestal, dorado, como trofeo. Así se llama la pieza. Muy cerca, en un video, el cocodrilo se tambalea y gira sobre su eje; está cerca de caerse pero se mantiene en pie. La videoinstalación retoma una metáfora de la música y la literatura cubanas: la isla permanece en medio del agua, vilipendiada y tambaleada históricamente pero en pie.

Lisandra Ramírez, la autora, trabaja con símbolos que tienen un significado cultural y construye discursos en función de eso. La pieza forma parte de una serie que combina proyectos de instalación, videos y stop motion.

“Todas las piezas son una propuesta: nunca una decisión cuadrada, sino una visión de lo que pudo ser, de lo que no es y de lo que será”, explicó en entrevista.

Para Hernández Abascal, estas obras no tendrían que leerse desde la única perspectiva del estoicicismo, como se ha catalogado al pueblo cubano. Como todo arte, las piezas son polisémicas pero el término orienta la lectura.

“Las piezas reflejan cómo entienden esta supuesta identidad los artistas y desde qué puntos de vista se puede reafirmar, deconstruir, desmontar. Ninguno termina negándola pero no tienen que ver con el estoicismo como doctrina filosófica sino sobre cómo se maneja el término y se nos cataloga”, precisó.

Estar y no estar

Para Duvier del Dago, existe un halo de realismo mágico en el Caribe y América latina. A propósito de esa idea, realizó para esta muestra una pieza donde reflexiona cómo los resortes socialistas provocaron una serie de medidas para preservar este sistema social.

Con millares de hilos blancos que reaccionan a la luz negra y cruzan de pared a pared una sala del museo, abre un espacio de levedad donde se recrea virtualmente el conjunto escultórico Obrero y Koljosiana, concebido para un Pabellón Soviético en una feria parisina en 1937. Retirado en 2003 para su restauración, nunca volvió a instalarse. En un video, el artista crea una historia donde las figuras viajan a Cuba a partir de diálogos extraídos de dibujos animados.

“Lo más fuerte del derrumbe del sistema socialista fue cómo se desmontaron tan rápidamente todas las esculturas, emblemas y referentes”. Es la primera vez que Del Dago trabaja el tema de lo soviético en su país.

“Generalmente hago prototipos 3D, es una especie de sueño, una realidad que se desea. Ante el contraste entre el gran peso del acero de las esculturas, les doy un carácter fantasmagórico y de levedad: algo que está y no está, igual que el sistema socialista en Cuba”.

Reflexionar el entorno

Las piezas exploran antropológicamente movimientos sociales, condiciones políticas, aspiraciones. En la serie Nuevos horizontes, Gustavo del Valle representa en una técnica mixta una serie de obreros en plenas labores y las expresiones de sus rostros.

En la instalación Los hombres no se miden por las veces que se caen (2009), sobre una base rojinegra, perfiles de hombrecillos trazan las fases entre mantenerse en pie y estar en el piso tirado.

En los videos Cubriendo expectativas, Mi familia quiere un cambio, Posiblemente ahora, Destinos posibles, Cuando explotamos la conformidad hecho junto con Javier Castro, Luis Gárciga retrata impresiones de habitantes de Cuba.

En Bojeo, Celia & Junior plantean en una apuesta de audio y video la dicotomía entre el deseo y la aspiración frustrada. Por otra parte, Luidmila & Nelson ofrecen la videoinstalación Hotel Habana 2008, yuxtaposición entre un video que mostraba en la década de 1950 una promesa turística de Cuba junto con una revisión actual de los lugares mostrados en el primero.

Las piezas dialogan con una serie de fotografías que, manipuladas digitalmente, muestran en una misma imagen espacios en color, en blanco y negro, futuros, pasados, imaginarios. ¿Cómo se vería Cuba si tuviera Mac Store, si hubiera Channel o trasnacionales de diseño?

“Los artistas siempre especulan, es una especulación de cómo se vería el entorno de La Habana en un capitalismo global. Con expectativas de consumismo y temor de volver a ciertas condiciones políticas”, señaló la curadora.

Además, los artistas tienen una extraordinaria capacidad para vincular lo estético con su entorno histórico y cultural. “El arte cubano es polifacético, amorfo y no hay una orientación dominante, pero la reflexión sobre las circunstancias contextuales tiene un gran peso”.

Esta reflexión en un museo universitario establece un vínculo con aquella nación. De acuerdo con Luis Orozco, “México ha perdido el vínculo que tenía con Cuba. Hace décadas había un diálogo constante, en el país había coleccionistas muy importantes de arte cubano. Esto es un guiño para recuperarlo”.

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