Muerte accidental de un anarquista: un espectáculo para la calle

26 Agosto, 2009
Más articulos
user_pic
Colaboración Especial
  • contacto

Escrutinio No. 32

[center][img]http://www.escrutinio.com.mx/intranet/uploads/dsi8l7e.jpg[/img] Dario Fo, en el Carro de Comedias de la UNAM. [/center] [b]Alonso Ríos González[/b] Pocas son las veces en que logramos reírnos de la vida, menos son aún aquellas en que logramos reírnos de las cosas desagradables de la vida; así al final resulta que terminamos requiriendo ayuda para reír con sinceridad. Dario Fo, actor, dramaturgo y director italiano, y premio Nobel de literatura en 1997, es sin duda un de los grandes artífices de la risa, uno de esos artistas qu,e con maestría y tacto, toman lo desagradable de la realidad para hacernos tragarlo a carcajadas. Así surgen obras como Muerte accidental de un anarquista que, inspirada en el escandaloso caso de la muerte del anarquista italiano Giuseppe Pinelli, busca denunciar las atrocidades de la fuerza pública, y lo logra utilizando de la mejor manera los recursos del teatro: con un humor sencillo pero de gran profundidad en sus argumentos. La acción se desarrolla en la jefatura de policía de Milán en donde un loco es detenido acusado de usurpación de identidad. El loco, personaje central de la obra, logra crear una serie de engaños y confusiones mediante sus constantes cambios de personalidad, los cuales pretenden “desnudar” psicológicamente a los demás personajes y dar luz a la “verdad”. De este modo la locura se advierte como la gran posibilidad de denuncia, la capacidad de decir lo que no se quiere escuchar; lo cual remite a las tradiciones más ancestrales del teatro cómico. Sencillez y profundidad, dos características fundamentales para la obra, que son reproducidas con maestría en la adaptación realizada por el Carro de comedias de la UNAM, dirigida por Alberto Lomnitz. Los personajes se caracterizan por tener un rasgo de carácter que los define y que determina sus acciones sobre el escenario. Los diálogos se valen de cierta cantidad de frases pegajosas y expresiones coloquiales que dan la chispa de humor a los argumentos que, en el fondo, resultan bastante serios y universales. El guión en si promueve un humor más bien inocente, “blanco”, sencillo. El doble sentido y el albur no son recursos a los que se acuda con regularidad, más bien parecería que el exceso de claridad es el elemento desconcertante, puesto que es una claridad (la de “los hechos” por ejemplo) que se oculta cínicamente. Sin embargo, al final, el espectador se ve forzado a quedarse con la duda, es obligado incluso a no querer indagar los hechos y renuncia desconcertado a esa verdad que se buscaba. La adaptación del Carro de Comedias recupera, sin lugar a dudas, todo aquello que hace especial a la obra poniendo, además, un importante toque personal. La sencillez, como decía, es un valor importante de esta puesta en escena, y es que la representación logra atrapar a su auditorio utilizando con inteligencia los recursos que tiene a la mano, y procurando más bien involucrarlo antes que impactarlo. Gracias a la sobriedad del escenario la acción puede sin inconvenientes transgredir el espacio que éste delimita convirtiendo la representación en un verdadero espectáculo callejero, seguramente la forma más deseable de montar y presenciar una obra de Fo. Y si bien la ambientación es sobria, el dinamismo con que las acciones son desarrolladas es de una importancia vital. Los personajes se desenvuelven con una inmensa energía que inunda el espacio y por fin al auditorio, que no puede dejar de sentir simpatía por cada uno de ellos. Por último, uno de los recursos más fundamentales de esta puesta en escena, tal vez sea su forma de involucrar al público mediante una constante interacción que resulta evidente desde antes de la tercera llamada, ingeniosa durante la obra e inevitable para cualquier buen espectáculo callejero. “El teatro sale a la calle” con esta consigna, que es la de acercar el arte dramático a la gente, el Carro de Comedias lleva sus producciones a distintas explanadas de la ciudad y de la República. Muerte accidental de un anarquista es, sin duda, una gran opción para comenzar el fin de semana, y se presenta los sábados a las 11 de la mañana en la explanada del Centro Cultural Universitario. La entrada es libre, naturalmente.
rss

Comentarios

  1. 1

    03 NOVIEMBRE, 2009

    GABRIELA

    Esta obra la acabo de ver por ue fue presentada en mi escuela hace unos dias.
    quiero felicitar a los actores por su gran desempeño y gracias por brindarnos un rato agradable

Deja Un Comentario


Escribe tu nombre.
Escribe tu correo.Correo no valido.
Url no valida.
Campo vacio.

*Cualquier etiqueta HTML sera eliminada.