Revista Íngrima: el Inicio y el Sentido
Por David Ocampo Suárez*
La revista Íngrima comenzó a circular en abril de 2008, hecha por profesores de la Facultad de Filosofía y Letras (FFL) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Íngrima es una publicación única que busca demostrar que la Filosofía no se reduce al estrechísimo académico, sino que está inmersa en la vida misma. En medio del caos de estos tiempos Íngrima se nos presenta como una esperanza y nos recuerda que existen muchas situaciones vitales sobre las que son necesarias la reflexión, es un vínculo entre la palabra con vocación de verdad y la vida.
Íngrima iza velas en su primer número En pos del sentido… con dos artículos bastante interesantes. En el primero, Los valores en el límite, del filósofo y ensayista Eugenio Trías, es de notarse la profundidad con la que se trata el tema de los valores, tema tan polémico y controvertido actualmente.
Trías realiza en un espacio conciso una reflexión sobre la ética, en lo que llama “nuestra condición fronteriza, que es nuestra propia condición humana”, lo hace a través de diversas corrientes de pensamiento, pero todas encausadas hacia la misma finalidad de encontrarse con nosotros los seres humanos en términos de una buena vida (la eudaimonía).
El segundo artículo, La pregunta por los valores éticos, es un diálogo entre Bolívar Echeverría, filósofo, ensayista y traductor; Gilberto Guevara Niebla, investigador del sistema educativo mexicano; y Ambrosio Velasco, filósofo de la política y la ciencia; moderado por Josu Landa, filósofo y poeta.
El diálogo gira en torno a diferentes cuestiones sobre los valores éticos, como el si es posible enseñarlos, sobre lo que es valioso para los seres humanos, sobre el mundo en nuestros tiempos, la participación de los medios de comunicación, etc. En sí, el artículo se nos presenta como una especie de elixir revitalizador para las mentes cansadas sobre el trato que recibe la cuestión de los valores, principalmente entre tantas ideas vanas que circulan sin el menor sentido.
Íngrima nos demuestra su calidad, desde la forma en que las diferentes posturas son discutidas de una forma amena y amistosa (no por ello el duelo de ideas es menos fiero), hasta la manera en que Josu Landa lleva el diálogo hacia diversos aspectos del tema de una manera sublime; se puede decir que este articulo recuerda las viejas maneras de hacer Filosofía mediante el diálogo, excelente en verdad.
El primer número de la revista es bello, con un diseño estoico. Entre cada sección, a modo de separación, se pueden encontrar ilustraciones acompañadas, por lo general, de reflexiones de grandes pensadores.
Íngrimay el dinero: Personas ¡No mercancías!
Ya salió el tercer número de la revista Íngrima. En estos tiempos difíciles no todo puede ser malo. Desde el momento en se ve la portada, se entiende el contenido: el dinero, sí, pero desde un sentido humanista que queda plasmado perfectamente en la imagen inicial: Personas… ¡No mercancías! ¿Qué más decir? Esa imagen expresa la dignidad humana que se está perdiendo tan rápidamente en estos tiempos mercantilistas fanáticos.
Y sucede que, al abrir la revista, se encuentra todo un tesoro de reflexiones sobre el quehacer económico, en especifico, el uso que se le ha dado al dinero, como queda expresado en su editorial: “El dinero ha desempeñado un papel relevante en la instauración de esa lógica antihumana [en la cual el supremo valor es el dinero y todo gira en torno a él]. Este número de Íngrima se esmera en registrar un acercamiento plural a ese proceso”.
Éstas son algunas de las secciones que ofrece Íngrima. Inicia con Posiciones, donde se exponen las reflexiones del filósofo e investigador de Economía Juan Manuel Silva Camarena, quien, en una serie de pensamientos que dialogan con distintas experiencias de diferentes épocas de la humanidad, va conduciendo al lector a través de sendas por donde el dinero ha transitado y transita.
Vemos así un vínculo entre las reflexiones de Juan Manuel y pensadores como Aristóteles, Marx, Platón, Nicol, Freud, Plinio el Viejo, e incluso Adam Smith. Resulta un diálogo donde el mismo lector acaba involucrándose completamente con lo leído, y no puede dejar de reflexionar sobre La experiencia del dinero, título del artículo.
En seguida se encuentra, en la sección Semillero, un zigzagueante, pero iluminador diálogo entre Juan Castaingts Teillery, doctor en Antropología Económica por la Escuela de Altos Estudios de Francia y doctor en Ciencias Económicas por la Universidad de París; Gerardo de la Fuente Lora, doctor en filosofía por la UNAM, interesado en temas económicos y el excelente filósofo-poeta Josu Landa, como moderador e interlocutor.
El diálogo gira en torno a la cuestión de ¿Qué es el dinero?, pero no queda suspendido en esa sola pregunta, sino que, de manera holística, habla también sobre el cómo del dinero, las políticas económicas y los grandes paradigmas que han existido. El diálogo nunca deja de fluir y tiene el mérito de vincular todas las cuestiones sobre las diferentes problemáticas que van surgiendo, en torno a ideas claras, pero difíciles de tratar, gracias a la forma en que se da la discusión, siempre abierta a nuevas posibilidades como ha caracterizado a Íngrima hasta el momento.
La discusión llega así, en momentos culminantes, a alcanzar cuestiones como esta que expone Gerardo de la Fuente: “Los manuales de economía empiezan diciendo, más o menos, ‘La economía es la ciencia que estudia la escasez’, y definen la escasez como carencia de algo. […] El problema es que la política económica se ha dedicado a producir la escasez, porque no hay capitalismo sin carencias”.
Éste es un brillante diálogo que esclarece varios de los puntos financieros que se han hecho difíciles de entender, ya sea porque realmente nadie los entiende completamente o porque son estrategias para despistar a la población. Un verdadero misterio que ayuda a resolver Íngrima en este número.
En este artículo se podría seguir describiendo indefinidamente cada sección de la revista, que bien lo merecen; pero la intención es que el lector viva su propia experiencia con Íngrima, por eso sólo se adelantará que en la sección La Otra Palabra, por ejemplo, acontece una conversación donde el excelente poeta David Huerta habla de sus vínculos personales con la palabra poética y con la de cariz filosófico. Además, el encargado de la fotografía de este número, Javier Izquierdo, hace un impresionante trabajo, logrando que la revista sea una verdadera obra de belleza y sabiduría en armonía.
De acuerdo al tema del dinero y entendiendo la importancia de la relación de los medios con los fines, vale mucho adquirir una revista como Íngrima (a un módico precio de $35.00), una ganga, ciertamente.
Más información al correo revistaingrima@gmail.com
*Correo electrónico: daocasua@yahoo.com.mx

20 FEBRERO, 2010
JAIMEExcelente artículo. muchas felicidades
11 JUNIO, 2009
GRACIELA OLIVIAGracias por compartir tus puntos de vista sobre la revista ingrima y por tu "colaboración especial".
también gracias a la revista escrutinio por compartir los espacios para difundir los trabajos de los compañeros de la u.n.a.m.